LA INFIDELIDAD
Elena Gómez Rey, psicólogo
Todos conocemos que la vida en pareja, pasa por distintas fases, por
distintas situaciones. Al fin y al cabo, así es la vida en general,
un proceso que esta sujeto al cambio. Saber, entender y ver el cambio,
supone el aprendizaje de las diferentes situaciones, el anticiparnos
a los consecuentes conflictos y el evitarnos sufrimientos innecesarios.
Volvamos al sistema pareja, las fases que sintéticamente podemos
distinguir serán:
- Fase de inicio - la pareja disfruta
de estar solos, es la fase de complacencia mútua.
- Fase de adaptación - la pareja empieza a enfrentarse
a la realidad, los gastos que comparten, los desacuerdos, la convivencia,
se descubren los primeros defectos en el otro. Es el momento idóneo
para el diálogo e instaurar la comunicación en la pareja
como recurso en los momentos de conflicto, esta etapa se supera por
la atracción que existe entre ambos.
- Fase de crisis - empiezan a surgir las primeras crisis
en la pareja, la monotonía se instaura en la relación,
faltan las novedades y hay estancamiento. Hay constantes intentos de
adaptación y búsqueda del equilibrio, las crisis sirven
para estos cambios y ponen de manifiesto lo que se está abandonando
en la relación
Estas crisis se van a repetir y alternar con periodos
estables, el que se vayan superando o acumulando y sirvan únicamente
como válvula de escape, es lo que nos va dando una idea de la
evolución de la relación de pareja. La pareja tiene que
ir adaptándose a los cambios situacionales y externos a ella,
así como a los cambios que se van derivando de cada uno de sus
miembros.
¿Por qué surge el engaño?
Algunos autores (Lake y Hills, 1988), nos hablan de lo frecuente que
es, en las relaciones de pareja, que se rodeen de una maya de mentiras
y engaños que sirven, según éstos autores, para
proteger la relación, muchas de esas mentiras parecen constituir
verdades a medias puesto que las verdades completas podrían alterar
y dañar las relaciones ente marido y mujer.
Muchas parejas se mantienen, a través de los años porque
uno o ambos componentes completan su deficiencia emocional o sexual
a través de aventuras amorosas, estables o esporádicas.
(Labrador y colabs. 1995).
Estos mismos autores reseñan, que la mayor parte de las aventuras
extramatrimoniales, son casuales y esporádicas y se obtiene menor
gratificación sexual que con la pareja estable. También
la relación extramatrimonial pierde valor, en la medida que se
va aproximando a una relación estable.
Varía mucho, el concepto de infidelidad, fidelidad de unas personas
a otras, así muchos consideran que las relaciones sexuales esporádicas
fuera de la relación, no revisten importancia y tan sólo
constituye el concepto de fidelidad, la solidaridad y la franqueza desarrollada
con la pareja, especialmente en las situaciones difíciles. Así,
solo el 17% de los franceses, consideran importante la fidelidad sexual,
y, sin embargo, el 80% se consideran fieles y condenan la infidelidad.
(Maschino 1996).
En 1948 Kinsey y colabs. estimaron que la mitad de los hombres casados
que constituían su muestra, habían tenido relaciones sexuales
completas, fuera del matrimonio, en 1953 añadían que el
26% de la mujeres casadas antes de los 40 años, habían
tenido alguna aventura extramatrimonial.
De la tabla adaptada por Malo y colabs.en 1988, con población
española se pone de manifiesto que entre los 29-38 años,
el 45,8% de los hombres y el 19,4 % de las mujeres, tienen relaciones
extrapareja. En total, tomando el rango desde los 18-50 años,
los hombres presentan un 41,9 % y las mujeres el 11,0% de las relaciones
extramatrimoniales.
Los factores que desencadenan estas conductas, pueden ser muy variados,
pero tenemos que tener en cuenta que el problema se desencadena por
el sistema pareja y no en exclusividad por uno de los miembros.
Así la falta de comunicación, la comunicación negativa
y los celos pueden contribuir a ello como parte de la insatisfacción
matrimonial, desequilibrio en la relación e inseguridad por parte
de sus componentes, la búsqueda de nuevas experiencias, la atracción
sexual y las creencias personales y el estilo de vida son factores desencadenantes
en un momento dado.
¿Qué hacer frente a una situación
de conflicto causada por una infidelidad?
Desde mi punto de vista, si tal relación tocó su fin,
y es desconocida su existencia por el otro miembro de la pareja, lo
más idóneo será no airearla, ni desvelarla, puesto
que hacer esto, sería despertar y crear un conflicto ya superado,
ante esto la pareja reacciona como si estuviera presente aunque ya es
algo muerto, pero sus recelos y desconfianza se producen en ese mismo
instante en que conoce lo sucedido. (no arregla nada y habitualmente
genera un conflicto).
Si la infidelidad está, en este momento presente y se manifiesta
ambivalencia, en la persona, respecto a su situación actual de
pareja, lo mejor es analizar y aclararse en lo referente a esa situación
(el componente de la pareja implicado) discernir que nos aporta y cuales
son las causas que nos han llevado a ello, para poder concluir si se
desea terminar con la relación estable, con la nueva o con ambas
y las implicaciones que se desprenden de éstas decisiones.
Si tenemos claro, lo que es en realidad una relación de pareja,
esto nos ayudará a superar las crisis y a disfrutar de la relación
a la vez que de otras áreas de nuestra vida.
Tú no eres la totalidad de la pareja y yo tampoco, una parte
de los dos forma la relación de pareja y una parte de cada uno
forma nuestra propia identidad, aquella a la que no podemos renunciar
porque habitualmente, es de la que nos hemos enamorado. (el autor)
Bibliografía
Labrador, F.y colabs."Guía de la sexualidad". Espasa
calpe.1995.
Lake, T. Hills, A. "Infidelidad". Grijalbo. 1980
Masters, W., Johnson, V. Y Kolodny, R. "La sexualidad humana (II)"Grijalbo.1986.
Maschino, M. "Mentiras de pareja". Aguilar. 1996.
Ruffié, J. "El sexo y la muerte". Espasa calpe. 1988.