Comprendiendo la adicción
Phil Rich
Las adicciones se presentan en muy distintas formas y maneras. Difícil
de definir con exactitud, se ha hecho popular el pensar en cualquier
comportamiento que tenga un factor compulsivo como una "adicción".
Pero para aquellos que realmente padecen una adicción, o para
aquellas personas afectadas por la adicción de una persona querida
o cercana, está muy claro lo que significa una adicción
en términos "reales".
Una adicción es una dependencia hacia una sustancia, actividad
o relación que arrastra a la persona adicta lejos de todo lo
demás que le rodea. Está representada por los deseos que
consumen los pensamientos y comportamientos de las personas, y actúan
en aquellas actividades diseñadas para conseguir la cosa deseada
o para comprometerse en la actividad deseada (comportamientos adictivos).
Y, a diferencia de los simples hábitos o influencias consumistas,
las adicciones son "dependencias" con graves consecuencias
en la vida real que deterioran, afectan negativamente, y destruyen relaciones,
salud (física y mental), y la capacidad de funcionar de manera
efectiva. Adicción es debilitamiento.
En consecuencia, un adicto es una persona "dependiente" de
aquella cosa que domina sus pensamientos y deseos y dirige su comportamiento,
y la pretensión de esa cosa se convierte en la actividad más
importante de su vida. En estados avanzados de adicción, nada
es tan importante como la adicción en si misma.
¿Cómo se convierte la gente en
adicta?
Algunas personas ven la adicción como una enfermedad en la cual
el adicto está afligido y tiene poco poder sobre la causa o principio
de su adicción. Otros ven los comportamientos adictivos como
una elección, una adicción como el resultado frecuente
de dicha elección.
La adicción es considerada por algunos como una predisposición
(la "personalidad adictiva"), mientras otros creen que se
desarrolla a través de la exposición a los comportamientos
adictivos de terceros (por ejemplo, miembros de la familia). En el caso
de las adicciones "físicas" como el alcoholismo o la
drogodependencia, muchos creen que la susceptibilidad de ser adicto
es traspasado genéticamente. Otros creen que la adicción
es simplemente el resultado de comportamientos repetitivos que, en algunas
personas, conducen a una dependencia física o psicológica.
Es realmente cierto que aunque no todas las adicciones son físicas
(el juego, por ejemplo), son igualmente adictivas y destructivas.
Entendiendo la adicción y la dependencia
Definir exactamente lo que se entiende por adicción no es simple.
Mucha gente asocia a menudo la adicción únicamente con
el alcohol o con el abuso de las drogas, pero esta claro que los comportamientos
adictivos van más allá. De hecho, la clave de la "adicción"
es una necesidad o dependencia obsesiva y compulsiva hacia una substancia,
un objeto, una relación, una actividad o una cosa. Conforme a
esto, es realista y apropiado decir que cualquiera puede ser adicto
a casi cualquier cosa. Hay seis indicadores claros de una adicción:
1. Un objeto de deseo. Siempre hay un objeto de deseo. Este es la substancia,
cosa, actividad o relación que conduce a la adicción,
sea alcohol, comida, sexo, juego, pornografía, drogas, o cualquier
otra cosa que provoque ideas obsesivas y derive en comportamientos compulsivos.
2. Preocupación. Existe una obsesión con el objeto de
deseo, una necesidad de la cosa que provoca la adicción.
3. Comportamientos guiados. Existe una compulsión por reducir
la ansiedad y satisfacer la obsesión que provoca el comportamiento
adictivo.
4. Falta de control. La adicción siempre implica una pérdida
de control sobre los pensamientos, sentimientos, ideas o comportamientos
cuando aparece la cosa deseada. Incluso cuando un adicto intenta detener
o cortar sus comportamientos adictivos, falla en el intento. Esta es
la clave y la característica central de la adicción y
la dependencia.
5. Dependencia. Hay una dependencia respecto al objeto del deseo, física
o psicológica, y sólo esa cosa puede satisfacer el deseo
del adicto(al menos temporalmente).
6. Consecuencias negativas. La adicción siempre va acompañada
de consecuencias negativas.
La continuidad de la adicción
Un adicto no se convierte en tal de la noche a la mañana. Existe
una progresión en la que primero se realizan comportamientos
y experiencias que posteriormente pueden convertirse en adicciones con
el tiempo.
En la mayoría de las adicciones, el uso repetido crea una "tolerancia"
por la cual se necesita más y más substancia o actividad
para sentir la satisfación que la adicción proporciona.
Eventualmente, el adicto tiene que utilizar la cosa (o realizar la actividad)
sólo para sentirse normal. Esto es lo que realmente significa
"dependencia".
Por tanto existe una contiuidad en la adicción que va desde la
pre-adicción a las etapas avanzadas de dependencia. La progresión
desde el uso a la adicción se puede medir de dos maneras:
1. El efecto que los comportamientos adictivos tienen sobre el efectivo
y sano funcionamiento personal.
2. La intensidad de la ansiedad producida por la substancia, actividad,
relación o cosa.
Tomadas en conjunto, estas dos medidas pueden ayudar a las personas
que realizan comportamientos adictivos a medir su progresión
respecto a la adicción.
Recuperarse de la adicción
Sea física o psicológica, sabemos que se puede vencer
una adicción. Millones de personas han sido ayudadas en su recuperación,
y muchos millones permanecen en recuperación toda su vida.