¿Qué es EMDR?

EMDR (Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares, por sus siglas en inglés) es un método psicológico para tratar dificultades emocionales que fueron causadas por experiencias difíciles en la vida del sujeto (recuerdos traumáticos), desde guerras, asaltos y desastres naturales hasta fobias, ataques de pánico o incidentes traumáticos en la infancia. También se usa EMDR para aliviar la angustia de hablar en público, para mejorar el rendimiento en el trabajo, en los deportes y en las interpretaciones artísticas.

EMDR es un método complejo que combina elementos teórico-clínicos de orientaciones tales como la psicodinámica, cognitiva, conductual y rogeriana. Para muchos pacientes EMDR resulta de mayor ayuda para sus problemas que cualquier terapia convencional.

En 1987, Francine Shapiro, psicóloga norteamericana, descubrió que los movimientos oculares voluntarios reducían la intensidad de la angustia de los pensamientos negativos. Inició una investigación con sujetos traumatizados en la guerra de Vietnam y víctimas de abuso sexual para medir la eficacia del EMDR. EMDR reducía de manera significativa los síntomas del Trastorno por Estrés Post Traumático en estos sujetos.

El tratamiento con EMDR ha sido investigado y se observa una eficacia del 77 al 99 %, por eso ha sido avalado y es recomendado por las siguientes instituciones:
Para mayor información sobre la eficacia y validación científica del tratamiento con EMDR visite la página http://www.emdrmexico.org/emdr.php?sec=eficacia


¿Porqué y cómo funciona EMDR?

Dentro de cada persona existe un sistema de procesamiento de información fisiológico (SPIA) por medio del cual las nuevas experiencias e información son normalmente procesadas a un estado adaptativo, es decir, son asimiladas como un recuerdo saludable. La información es almacenada en redes de memoria que contienen pensamientos, imágenes, emociones y sensaciones relacionadas (ligadas entre sí). El resultado de un procesamiento adaptativo es aprendizaje, liberación de aflicción emocional, y la habilidad de respuestas adaptativas y entendimiento.

Las experiencias traumáticas y las necesidades interpersonales no satisfechas persistentemente durante periodos cruciales del desarrollo, pueden producir bloqueos en la capacidad del SPIA para resolver eventos perturbadores o traumáticos. Cuando la información almacenada en redes de memoria relacionadas a una experiencia perturbadora o traumática no se procesa totalmente, produce reacciones disfuncionales, como miedo, pánico, tristeza profunda, sueños repetitivos relacionados con la experiencia, evocación involuntaria de imágenes sobre el recuerdo (flashbacks), entre otras.

Lo que hacemos con EMDR es estimular -mediante movimientos oculares o cualquier otra estimulación bilateral- el SPIA, la capacidad natural del cerebro humano, para que la información que ha sido almacenada disfuncionalmente se reprocese, es decir, se reorganice a nivel cerebral, de manera que pueda asimilarse la experiencia y así poder recordar el evento traumático con el menor dolor posible. De esta forma, el recuerdo traumático deja de afectarnos en el presente.


¿Qué pasa durante las sesiones con EMDR?


En el proceso con EMDR, el terapeuta trabaja con el paciente para identificar un problema específico que será el foco del tratamiento. El paciente describe el incidente traumático, a partir del cual el terapeuta ayuda al paciente a seleccionar los aspectos más importantes y que más lo angustian de dicho incidente. Mientras el paciente hace movimientos oculares (o cualquier otra estimulación bilateral) le vienen a la mente otras partes del recuerdo traumático u otros recuerdos. El terapeuta interrumpe los movimientos oculares cada tanto para asegurarse que el paciente esté procesando adecuadamente.

La estimulación bilateral puede ser: a) visual, el paciente mueve los ojos de un lado al otro guiado por el terapeuta; b) auditiva: el paciente escucha sonidos alternados en ambos oídos; c) kinestésica, el terapeuta golpetea suavemente y en forma alternada sobre las manos o los hombros del paciente. Esto facilita la conexión entre los dos hemisferios cerebrales logrando el procesamiento de la información y la disminución de la carga emocional.

El terapeuta guía el proceso, tomando decisiones clínicas sobre la dirección que debe seguir la intervención. La meta es que el paciente procese la información sobre el incidente traumático, llevándolo a una "resolución adaptativa". En las palabras de Francine Shapiro, esto significa: a) una reducción de los síntomas; b) un cambio en las creencias (de una creencia negativa sobre sí mismo, por ej.: "soy inútil" o "no sirvo para nada" a una más positiva: por ej.: "soy valiosa/o"); c) la posibilidad de funcionar mejor en la vida cotidiana.

El abordaje empleado en EMDR se sustenta en tres puntos: 1) experiencias de vida temprana; 2) experiencias estresantes del presente y 3) pensamientos y comportamientos deseados para el futuro.

Es posible que posteriormente a la sesión de EMDR siga el procesamiento. La persona debe anotar que le pasa, sus sentimientos, emociones, recuerdos, etc. en un cuaderno privado para que le pueda servir de meta de trabajo para la próxima sesión. Si algo extremado le ocurre, debe contactar a su terapeuta inmediatamente. Normalmente se pide que el cliente no maneje el auto después de su primera sesión de EMDR hasta que se sepa como el cliente responderá al procesamiento, ya que las personas reaccionan de diferentes maneras. En caso de que Ud. tenga cualquier duda, por favor, hable con su terapeuta con toda confianza.

El tratamiento con EMDR puede ser desde 3 sesiones hasta más de un año para problemas complejos.


Fidelidad en la aplicación de EMDR

Es central para EMDR que los resultados positivos en su aplicación, deriven de una interacción entre el clínico, el método y el paciente.

Para que se obtengan óptimos resultados con EMDR es necesario que la persona que lo aplica sea un profesional en salud mental (Psicólogos clínicos, psicoterapeutas, psiquiatras, enfermeras psiquiátricas, trabajadores sociales con entrenamiento formal en psicoterapia) y es esencial que haya recibido un entrenamiento supervisado. La fidelidad a los procedimientos y protocolos es considerada central tanto para la investigación como para la aplicación clínica del EMDR.

Acuda solamente con profesionales que hayan recibido entrenamiento. Nuestro compañero, el Psic. Orlando Martínez Malagón ha recibido un entrenamiento certificado en la metodología EMDR. ¡No se deje engañar, su salud está en riesgo!





Hosted by www.Geocities.ws

1