Estudios Bíblicos /
Fé - Evangelismo
¿Por qué temes decir que
eres cristiano?
Nunca antes un café tinto le supo tan amargo con aquél día.
Estaban en la cafetería de la empresa. Caía la mañana y en
esos breves minutos pretendían reponer fuerzas para seguir la
revisión de libros contables. Llevaba cinco años en la
División Financiera de la empresa y sólo en aquella ocasión se
vio confrontado con sus convicciones de fe:
--¿De manera que eres cristiano?—le pregunntó su compañero de
oficina. No respondió nada. Fingió no escuchar. Revolvió el
café una y otra y otra vez.
--¿Me escuchas? Te pregunto si eres cristiiano--. El tono
insistente de la voz no le gustó nada.
--¿Por qué?—
--Hoy cuando abriste el escritorio, vi la Biblia en el primer
cajón. Y por supuesto, ahora entiendo los cambios que has
experimentado... ¡Te lo tenías bien guardado!—le dijo.
El miró a su alrededor con el sigilo de quien oculta algo o
está inmerso en una actividad clandestina y acaba de ser
descubierto. Bajó la voz y lo confesó: --Sí, estoy yendo con
mi esposa a una iglesia próxima a nuestro apartamento, pero
por favor, no se lo digas a nadie mas ¿De acuerdo?--. Con una
mirada fulminante quiso enfatizarle qué significaba ese “¿De
acuerdo?”.
--¿Qué tiene de malo que lo supieran?—Le iinterrogó su amigo.
--Te lo pido... es un favor—insistió.
No hablaron mas. Terminaron el refrigerio y regresaron a su
lugar de trabajo. Se sentía incómodo. No quería que nadie más
lo supiera... las horas se tornaron muy prolongadas en el
reloj de pared. Quería irse cuanto antes...
¿A qué le tememos?
Con frecuencia apreciamos cristianos que profesan su fe “en lo
secreto”. Es decir, no quieren que nadie más se entere.
Pareciera que temen ser marginados o marcados quizá con un
estigma por su condición de creyentes en Jesús. Aunque parezca
insólito, hay quienes llevan su Biblia bien camuflada en
bolsas plásticas o escondidas en el fondo de su portafolios,
para que nadie más se entere de su condición de hijos de Dios.
Y cuando van a entrar al templo, miran a todos los lados para
asegurarse que “nadie conocido” los vio...
Quienes actúan así, olvidan las palabras de nuestro amado
Señor Jesucristo: “A cualquiera, pues, que me confiese delante
de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre
que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante
de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que
está en los cielos”(Mateo 10:32, 33).
Cristiano en medio de la crisis
Es interesante que mientras hay quienes se empeñan en negar al
Señor Jesucristo, otros proclaman libremente su fe, sin
importar el qué dirán. Tienen claro que antes que palabras
bonitas, los cristianos debemos evidenciar nuestra fidelidad
con hechos.
En la Biblia encontramos a un hombre que reafirmó su fe en
Jesús, el Señor, por encima de la crisis que se desencadenó a
su alrededor. Todos habían huido, incluso Pedro, que dijo
estar dispuesto a morir por el Maestro y sin embargo en el
momento culminante le negó tres veces. Los discípulos
corrieron en busca de amparo. Nadie estuvo con El hasta último
instante. Pero José, de Arimatea, rompió todos los esquemas...
Fue fiel por encima de lo que pudieran pensar o decir quienes
le rodeaban...
Nadando contra la corriente...
José, de Arimatea, defendió su fe. Tenía claridad en cuanto a
sus convicciones. No dudaba. Eso le llevó a permanecer firme.
Su condición de hombro probo, le llevó a ir contra la
corriente. “Y había un hombre llamado José, miembro del
concilio, varón bueno y justo (el cual no había asentido al
plan y al proceder de los demás) que era de Arimatea, ciudad
de los judíos, y que esperaba el reino de Dios” (Lucas 23:50,
51).
¡Cuánto hacen falta creyentes así, que no cambien si todo a su
alrededor amenaza con desmoronarse!.
Guardando la esperanza
Al releer el versículo 51, nos encontramos a un hombre tan
convencido de su esperanza en el reino de los cielos, que no
se sintió desilusionada ante la aparente “derrota” por la
muerte de Jesús, el máximo líder de aquella corriente de fe
que tomaba fuerza en Palestina. Por el contrario, tuvo la
entereza de ir hasta el gobernador Pilato para pedir el cuerpo
del Maestro, tal como lo leemos en el versículo 52.
Igual usted: debe permanecer firme así parezca que nada ocurre
a su alrededor, que todo sigue igual. Espere en Dios. No
importan las circunstancias. Es necesario avanzar siempre
hasta la meta del supremo llamamiento que es Cristo Jesús.
Fidelidad a Jesús siempre
José, de Arimatea, pudo huir como los demás. Estaba frente a
un aparente “fracasado”. Su cuerpo yacía inerte en la cruz.
Sin embargo, él fue fiel en todo momento porque relata el
evangelista: ” ... y bajándole, le envolvió en un lienzo de
lino, y le puso en un sepulcro excavado en la roca donde nadie
había sido puesto todavía. Era el día de la preparación, y
estaba para comenzar el día de reposo.”(vv.52, 53).
Imagine por un instante la emoción que embargó el corazón de
este buen hombre cuando, dos días después, recibió la noticia
sobre la resurrección del Señor Jesús... Fue un instante
memorable que transformó definitivamente su existencia...
¡Había valido la pena tener fe!...
Tal vez quiere vivir esa experiencia
Al leer sobre un hombre de profundas convicciones, que tenía
una razón para vivir y para luchar, reflexione que en su vida
no ocurre lo mismo. Y desea vivir la experiencia
transformadora de la fe. ¡Pues hágalo ahora mismo!. Es
sencillo. Basta que haga una oración corta, incluso frente al
computador. Dígale: “Señor Jesucristo, reconozco que he pecado
pero también, que gracias a tu sacrificio en la cruz,
perdonaste todas mis deudas. Entra en mi corazón.
Transfórmame, y haz de mi la persona que tú quieres que yo
sea. Amén”
Felicitaciones. Es el mejor paso que ha podido dar. Ahora le
recomiendo tres cosas. La primera, que adopte el hábito de
hablar con Dios mediante la oración. Diríjase a Él como un
amigo. Segunda, que lea su Palabra diariamente. En la Biblia
encontrará principios de vida cristiana que le ayudarán a
crecer espiritualmente y como persona. Tercera, que comience a
congregarse en una iglesia cristiana.
JOVENES
PAZION RADICAL
Iglesia puerta de salvación-cd Victoria Tamaulipas, México
actualidad del mundo cristiano - Edición 1 - (03/03/2004) - -