ORDEN DEL TOISON DE ORO
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La Orden del Toisón de Oro puede que sea las mas gloriosa y la mas ilustre orden de caballería de todos los tiempos. Fue fundada por Philippe III el Bueno, duque de Bourgogne, el 10 de enero de 1430, el día de su matrimonio con la infanta Isabel de Portugal, celebrado en Brujas. Philippe había sido nombrado caballero de la Jarretière en 1422, pero rechazó ese honor a causa de un posible conflicto de lealtad; ésto fue interpretado por los compañeros de la Jarretière como un rehúse a ser miembro (caso único en la historia de la orden). Como la Jarretière, la orden de Philippe III tenía los estatutos escritos, describiendo los deberes y obligaciones de sus miembros; de la misma forma, estaba dedicada a un santo patrón: el apóstol San Andrés.
La Orden del Toisón de Oro debía exaltar el espíritu caballeresco; su papel principal era la gloria de Dios y la defensa de la religión cristiana, como recordaba la inscripción que figuraba sobre la tumba del duque en Dijon:
"Pour mantenir l'Eglise qui est de Dieu maison, j'ai mis sus le noble Ordre, qu'on nomme la Toison"
Esta confraternidad de caballería tomó su nombre de Toisón de Oro, haciendo referencia al mito griego: "Este vellocino pertenecía al carnero alado sobre el cual Phrixus y Hellé cruzaron el mar, llegando a las propiedades de Aietes, rey de la Cólquida. Por entonces, Jason, hijo de Eson rey de Iolcos, reclama el trono paterno a su tío el usurpador Pelías, que accede a ello si Jaon le trae el vellocino de oro de la Cólquida. Jason organiza una expedición y con el vellocino de oro recupera el trono". Pero rápidamente la simbología bíblica debía prevalecer sobre la leyenda pagana y desde el final del reinado de Philippe III el Bueno, el obispo Guillaume de Filastre, que fue canciller de la Orden, encontró al menos seis toisones: el de Jason, de Gedeón, de Jacob, de Mesa, de Job y de David, correspondiéndose cada uno a una virtud que debía poseer todo buen caballero.
La Orden no era exclusivamente política y su esplendor, así como el lujo del que se rodeaban sus ceremonias, aseguraban al Gran Duque de Occidente un prestigio internacional y le permitía, escogiendo a los personajes mas importantes de los antiguos ducados y condados, tenerlos unidos bajo este signo, reforzando los enlaces dinásticos entre sus diversos estados. La Orden contaba en un principio con 24 caballeros (pasando a 30, después a 50 a partir de 1516), a los que ayudaban 4 oficiales: un tesorero, un heraldo de armas, un canciller y un escribano. La Orden del Toisón de Oro era, sobre todo, un club cerrado, destinado a honrar a los mas valerosos gentileshombres y a los aliados extranjeros del duque de Bourgogne.
Las insignias de la Orden consisten en un collar de oro, compuesto por una sucesión de eslabones alternando con piedras rodeadas de llamas, el cual está colgado de la piel del carnero de oro. Contrariamente a la orden inglesa de la Jarretière, la orden borgoñona original no tenía sede permanente. Las primeras reuniones de su "Capítulo General" tuvieron lugar en Brujas (1430 y 1432), Lille (1431), Dijon (1433) y despues Bruxelles, La Haye, etc.
La soberanía de la Orden, propiedad hereditaria de la casa de Bourgogne, era, a falta de un heredero masculino, destinada al esposo de la heredera hasta la mayoría de edad de los hijos de éstos. La Gran Maestría pasa pues a la casa de Austria por matrimonio, en 1477, de Marie, hija de Charles el Temerario, último duque de Bourgogne, con el archiduque (posteriormente emperador) Maximiliano de Austria.
Por el matrimonio de Juana la Loca con el archiduque Felipe I el Hermoso, España pasa en 1516 a la casa de Austria. Carlos V se reserva el título honorífico de duque de Bourgogne, como jefe de esta casa, a fin de conservar la Maestría de la Orden. Lega la Gran Maestría de la Orden con el trono de España a su hijo Felipe II, después de haber cedido sus estados de Austria desde 1521 a su hermano Fernando.
En 1700, a la muerte de Carlos II el Hechizado, último Habsburgo de España (descendiente de Carlos V), su sobrino Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV y de la infanta Marie-Thérèse, a quién tenía como heredero de todos sus Estados, quiso conservar la Gran Maestría de la Orden. Pero en 1712, el emperador Leopoldo I, jefe de la rama austriaca de los Habsburgo, se atribuyó igualmente los títulos y las soberanías no territoriales de la Casa de Bourgogne, empezando por la Orden del Toisón de Oro. Él metió también la mano sobre el tesoro que fue aportado a Viena (donde se encuentra todavía). Así nació la división de la Orden.
Napoleón I, el 15 de agosto de 1809, después de haber vencido a Austria en Wagram y puesto a José I en el trono de España, decide crear la Orden de los Tres Toisones de Oro, pero el proyecto suscitó tales protestas por parte de los titulares de la Legión de Honor, que el decreto queda sin efecto.
La Orden habsburguesa del Toisón de Oro, ha conservado el carácter religioso y aristocrático que le había dado Philippe el Buen. El francés permanece como su lengua oficial.
La Orden española tiene por Gran Maestre al Rey de España. El decreto real de 1847 que una orden real de carácter civil precisa que continuará estando regida por sus antiguos estatutos, con las mismas insignias y el mismo número de caballeros.
Existen pues hoy en día dos Órdenes del Toisón de Oro, cada una contestando la legitimidad de la otra (Francia no reconoce a la Orden de la rama española).