ORDEN DE CALATRAVA
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Es la más antigua de las órdenes militares españolas. Después de la conquista de Toledo por Alfonso VI (1083), los mahometanos tomaron como punto de partida para sus expediciones contra los cristianos el castillo de Calatrava, situado en el valle del Guadiana y próximo al río, a 11 km. Al NE de Ciudad Real, donde hoy se levanta el pueblo de Carrión de Calatrava. Comprendieron los cristiano la importancia estratégica de esta posición, y Alfonso VII se apoderó de ella (1147) y la entregó a los caballeros Templarios para su conservación y defensa. Cuando en 1157 se dispusieron los almohades a invadir la cuenca del Guadiana, desconfiando los Templarios de sus fuerzas ante los formidables preparativos de sus enemigos, la devolvieron a la Corona. Sancho III, rey a la sazón, mandó pregonar que daría la villa en propiedad para él y sus sucesores a quien tomase a su cargo su defensa. Hallábanse en Toledo fray Raimundo Sierra, abad del Monasterio de Santa María del Fitero, y fray Diego Velásquez, religioso de la misma Orden del Cister, antiguo soldado, y al ver que nadie aceptaba el ofrecimiento del rey, llenos de celo por la religión y de amor a la patria, tomaron sobre sí tan arriesgada empresa. El arzobispo de Toledo ofreció la absolución de sus culpas a los que acudiesen en socorro de la plaza y fray Raimundo consiguió con sus predicaciones reunir dinero y armas, y arrastrar a numerosas gentes, que se establecieron en la comarca y, realizadas grandes obras de defensa, convirtieron sus dominios en posición de primer orden. Muerto fray Raimundo (1163), hoy venerado en los altares como santo, se introdujo la discordia en el seno de la comunidad por desagradar a los caballeros, nervio y sostén de la organización, verse regidos por un abad; como consecuencia de ello, eligieron un maestre, y los monjes se retiraron a Ciruelos, dejando Calatrava a los caballeros. El primer maestre, García, estimando escaso el cometido de defender exclusivamente la plaza y su campo, consiguió del capítulo general del Cister que los incorporasen a la Orden como hermanos, en vez de familiares, y se modificó la regla de San Benito para no impedir a los caballeros el ejercicio de las armas. Éstos debían hacer voto de castidad, pobreza y obediencia al maestre y vestir el hábito blanco del Cister con un escapulario debajo de la túnica y cosida a él una capilleta que asomaba por el cuello. Más tarde, siendo maestre Gonzalo Núñez, se suprimió el escapulario con la capilleta, sustituidos por una cruz roja, de brazos iguales terminados en flores de lis muy abiertas, colocada sobre el lado izquierdo de la túnica.
El papa Alejandro III aprobó la constitución de la Orden de Calatrava (1164) y posteriormente la confirmaron Gregorio VIII e Inocencio III. La Orden prestó excelentes servicios en las guerras de la Reconquista, y logró numerosas donaciones y singulares privilegios que la hicieron poderosísima. Después de la batalla de Alarcos (1195), los almohades se apoderaron de Calatrava; mas poco después conquistó la Orden el castillo de Salvatierra, en las estribaciones de Sierra Morena, donde se fijó su sede, que también perdió, hasta que poco antes de la batalla de las Navas de Tolosa recuperaron su primitiva base, que, rebasada ya con exceso por el avance de la Reconquista, fue sustituida por la nueva fortaleza de Calatrava la Nueva (1216), levantada por el octavo maestre Martín Fernández de Quintana, y próxima a Salvatierra. Durante las discordias civiles, que ensangrentaron el suelo de Castilla, a partir del reinado de Alfonso X, la Orden tomó parte en ellas y se vió quebrantada por discordias interiores, que originaron su decadencia. Los Reyes Católicos, a fin de robustecer el poder real, incorporaron a la Corona el maestrazgo de las Órdenes militares, con lo que perdíó su independencia la de Calatrava.
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MAESTRES |
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García |
1164-1169 |
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Fernando Escaza |
1169-1170 |
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Martín Péres de Siones |
1170-1182 |
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Nuño Pérez de Quiñones |
1182-1199 |
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Martín Martínez |
1199-1207 |
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Ruy Díaz de Yanguas |
1207-1212 |
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Rodrigo Garcés |
1212-1216 |
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Martín Fernández de Quintana |
1216-1218 |
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Gonzalo Yáñez de Novoa |
1218-1238 |
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Martín Ruiz |
1238-1240 |
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Gómez Manrique |
1240-1243 |
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Fernando Órdoñez |
1243-1254 |
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Pedro Yáñez |
1254-1267 |
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Juan González |
1267-1284 |
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Ruy Pérez Ponce |
1284-1295 |
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Diego López de Sansoles |
1295-1296 |
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Garci López de Padilla |
1296-1322 |
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Juan Núñez de Prado |
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*Por cisma. |
1322-1329 |
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*Por elección legítima. |
1329-1355 |
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Diego García de Padilla |
1355-1365 |
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Martín López de Córdoba |
1365-1371 |
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Pedro Ruiz de Godoy |
1371-1384 |
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Pedro Álvarez de Pereira |
1384-1385 |
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Gonzalo Núñez de Guzmán |
1385-1404 |
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Enrique de Villena |
1404-1407 |
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Luis González de Guzmán |
1407-1443 |
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Fernando de Padilla |
1443-1443 |
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Alonso de Aragón |
1443-1445 |
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Pedro Girón (I señor de Osuna) |
1445-1466 |
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Rodrigo Téllez-Girón |
1466-1482 |
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Garci López de Padilla |
1482-1487 |