Lennon
en el recuerdo. Más que una estatua en un parque Un
soñador impenitente.
Trasciende por su vocación de romper los esquemas
establecidos en la música y en la sociedad.
Los visitantes no han dejado de ir al encuentro de quien
emociona, aún a la altura de la distancia y del tiempo,
con sus piezas de profunda dimensión humana. En el
parque habanero de 17 entre 6 y 8 (Vedado) se perpetua
la presencia de John Lennon en una escultura del artista
José Villa. Este lugar es un sitio recurrente para los
admiradores del cuarteto, que siempre recuerdan el
conciertazo en tributo al autor de Yesterday. Lennon
sobresalió por su vocación de romper esquemas
establecidos en la música y en la sociedad.
El monumento en La Habana.
La obra del escultor José Villa es de tamaño natural,
de bronce fundido a la arena, realizada en la Fundición
Caguayo para las Artes Monumentales y Aplicadas de
Santiago de Cuba. Lennon está sentado en un banco del
parque, con los clásicos lentes, y en una actitud que
sugiere la comunicación inmediata. Las losas llevan
impreso un fragmento de su canción Imagine: "Dirás
que soy un soñador, pero no soy el único."
"Mi propuesta -dice Villa- fue homenajear a un
hombre complejo, contestatario; una personalidad
singular, cargada de sueños y demonios. Un artista
imprescindible y profundamente humano.
"Quise evitar una solución tradicional, no es que
ésta sea extremadamente original, pocas imágenes
figurativas pueden hacerse actualmente en el mundo que
lo sean. Por lo menos, trate de alejarme de los patrones
en nuestra ciudad.
"Lennon está reconstruido a partir de muchas ideas
y fotos. Su imagen cambia con frecuencia. En ocasiones
tenia barba, el pelo más largo o más corto. Me decidí
por una imagen que fuera fácilmente reconocible. Su
estatura es superior dos o tres centímetros a la figura
real. No lo puse en un pedestal, porque ello eludiría a
una grandilocuencia ajena a su espíritu. Agradezco la
colaboración del profesor Rafael Gómez, y a la
profesionalidad de los trabajadores de la Fundición
Caguayo.
"El monumento salda una deuda vieja con la generación
que escuchaba sus temas, con los que alguna vez fueron
incomprendidos y demuestra que los dogmas fueron
desterrados. Cualquier cubano puede tocar a Lennon, y
sentarse a su lado.
Más allá del mito.
En el parque de la barriada del Vedado, hemos visto a
Robert Freeman, el fotógrafo que inmortalizo a los
Beatles, sentarse junto a Lennon para lograr una instantánea
junto a él, como en los viejos tiempos. Y recordamos a
Silvio Rodríguez entonando la canción Love, acompañado
por la orquesta de cámara Música Eterna y Barroca del
Instituto Superior de Arte. Y…
Es que Lennon es de esos mitos que todavía inspiran. Y
no mueren.
Por Sahily Tabares. Revista Bohemia, 9 de marzo de 2001.
(fragmento). |