Teatro Martí. Recuperación del Patrimonio.
Inaugurado en 1884 según el proyecto del ingeniero cubano Alberto de Castro y con el nombre de 'Teatro Irioja', por el apellido de su dueño. Su edificación de estilo neoclásico; acredita su valor como el único teatro colonial conservado en La Habana.
Recoge en sus salas casi un siglo de activa vida cultural, tomando renombre en está esfera, por la cantidad y calidad de las primeras figuras que desfilaron por su escenario, que igualmente vivió hitos en la historia del país; tomando desde los tiempos de la República su definitivo nombre, como tributo al Héroe Nacional de Cuba, José Martí y con la categoría de Monumento Nacional, es la voluntad de la Oficina del Historiador de la Ciudad y la nostalgia de los habaneros, amén de su valor patrimonial lo que empeña su anhelada rehabilitación.
Cerró sus puertas en 1977, tras serios derrumbes que amenazaban con su ruina e iniciada en aquélla fecha su reparación, se le retiro toda su carpintería y partes de su cubierta, lo que provocó que luego de detenida por años sus obras se comprometiera aún más la estructura de la edificación.
A la Dirección de Arquitectura Patrimonial de la Oficina del Historiador se le encomendó la realización del proyecto general de rehabilitación del emblemático coliseo habanero, recayendo la responsabilidad de Proyectista General en el arquitecto Daniel Taboada y la arquitecto Marilyn Mederos como Proyectista Principal.
Para la recuperación del teatro se ha seguido el criterio de restaurar el mismo desde la boca del escenario hacia la sala, conservando todas las características históricas de como inicialmente fue concebido y de la boca del escenario hacia atrás, se renovará toda la estructura tecnológica vinculada al escenario, con la aplicación de las técnicas modernas de mecánica escénica, evitando la irrupción de está intervención en la imagen externa de la edificación.
En la actualidad por la parte constructiva se trabaja en la sustitución de algunas cerchas de madera de la cubierta, la restauración de la cerca perimetral, la limpieza, restauración y consolidación de la fachada; y como nuevos objetos de obra, en la torre de camerinos y el bloque energético, mientras se avanza en los proyectos luego de las investigaciones documentales y específicas del edificio.
Las principales dificultades afrontadas por los proyectistas en la recuperación de está instalación se encuentran fundamentalmente: el escaso espacio de la parcela ocupada, ahora no suficiente para los requerimientos de una instalación de este tipo, lo que ha obligado a la inclusión en las áreas del jardín, de un bloque de tres niveles para la ubicación de los servicios sanitarios públicos; las condiciones acústicas que una vez dieron fama a este teatro hoy se ven destruidas por la carga de ruido ambiental, y tendrá que ser apoyada con medios técnicos, entre otros la carpintería, que sin perder su diseño histórico deberá tener los requerimientos necesarios para lograr un mayor confort dentro de la sala, persiguiendo esto último, el teatro será climatizado en su totalidad, implicando la realización de un riguroso proyecto que no obstruya ni rompa con ninguna de las funciones, ni características del mismo.
Es propósito del proyecto recuperar los jardines que fueron uno de sus mayores atractivos e hicieron que en 1899 fuera llamado Edén Garden, con este objetivo se plantea la colocación de fuentes, esculturas y caminos en un diseño similar al de sus inicios.
En la búsqueda de una optima intervención restauradora de la sala de butacas, donde el mayor empeño está en la recuperación de su ambiente, de su atmósfera, será colocado un telón de boca pintado, como en todos los teatros clásicos a la italiana, tanto en España como en las que fueron sus colonias y que será el punto focal de la decoración para el espectador antes del inicio de las funciones. |