La tabla del 6 contra la violencia en
las aulas.
‘Estrategias educativas en el entorno
escolar: cómo prevenir y afrontar la violencia’
XXXIV JORNADAS DE CENTROS EDUCATIVOS organizadas por el departamento
de Educación en el cincuenta aniversario de la Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad de Navarra.
Los jóvenes no son un problema, sin embargo, hoy día
parecen tener muchos. La sociedad asiste desconcertada al triste espectáculo de
la violencia en las aulas. Mientras padres, profesores y demás agentes sociales
buscan su papel en la trama, expertos de diversos ámbitos de la educación y la
medicina analizan las causas de este fenómeno.
La
profesora Mª del Carmen González-Torre lanzó un mensaje a entes públicos y
privados, familias e instituciones académicas: “Debemos formar personas
comprometidas con el bien común, conscientes de que su vida tiene sentido no
sólo para ellas, sino también para los demás”. El encuentro resultó prolífico
en soluciones. Pactos para una cultura de paz, la empatía como base de la
conducta moral o normas consensuadas con el alumnado fueron algunas de las
propuestas. También se apostó por el fomento de la resistencia ante las
dificultades y por el voluntariado inducido. “Incluso el joven que se cree
indiferente ante todo puede cambiar mediante una experiencia fuerte”, apuntó Mª
Victoria Trianes, catedrática de la Universidad de
Málaga. Hay valores latentes en la juventud esperando ser explotados:
confianza, competencia, templanza, imaginación, sentido del humor, convicción,
trascendencia, coraje, esperanza...
1 ¿Por
QUÉ HA CRECIDO TANTO LA VIOLENCIA EN LAS AULAS?
Siempre
ha existido la violencia, pero los jóvenes encuentran hoy causas adversas en su
entorno: familias desestructuradas, maestros autoritarios y modelos perniciosos
en los medios de comunicación. Los expertos piden que no se criminalice a la
juventud. “Es la sociedad la que permite y produce más usos de la violencia;
esta cultura de aceptación y no control se refleja también en el comportamiento
de los adultos”, asegura Mª Victoria Trianes,
catedrática de Psicología Evolutiva y de Psicología de la Educación de la
Universidad de Málaga.
2. ¿Y ¿HAY PERSONAS PREDETERMINADAS HACIA LA VIOLENCIA? “La herencia
genética es un factor importante, pero la educación puede modularla, hasta el
punto de evitar que la violencia aflore”, responde Salvador Cervera,
catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Navarra. En su opinión, lo
verdaderamente determinante es la educación familiar y ambiental. “La misión de
la biología consiste en poner las bases pera que haya un desarrollo homogéneo
desde antes del nacimiento. Debe procurarse un equilibrio neuro-hormonal,
y así evitar disfunciones”, afirma. Además, & especialista niega que todo
hábito agresivo hunda sus raíces en una enfermedad psiquiátrica.
3. ¿QuÉ FACTORES MENTALES CONFLUYEN PARA GUE UN NIÑO ADOP T LA VIOLENCIA COMO
SOLUCIÓN?
El Dr.
Fernando Sarrais, del departamento de Psiquiatría y
Psicología Médica de la Clínica Universitaria, considera que “los jóvenes violentos
no buscan sentirse orgullosos de sí mismos, sino experimentar emociones de
poder o liderazgo”. Define a los adolescentes como ‘personas tremendamente
emotivas que aún no han hallado el equilibrio entre cabeza y corazón propio de
la madurez”. Por su parte, el Dr. Cervera observa una carencia de virtudes y
valores: “Quien no sea capaz de funcionar movido por éstos, actuará empujado
por sus impulsos y necesidades inmediatas”.
4. ¿SABEN
HALLAR LOS PADRES EL TÉRMINO MEDIO ENTRE EXIGENCIA Y AMISTAD?
Mientras
que la permisividad se ha convertido en la táctica de muchas familias, Salvador
Cervera subraya que, por el contrario, los padres deberían permanecer en su
papel de orientación, autoridad y afecto. ‘los niños necesitan unas guías, como
los ‘rodrigones’ usados en jardinería, que no fijan el árbol sino que le dejan
cierta movilidad”, explica. En otras ocasiones, por ejemplo cuando optan por el
castigo físico, suponen un modelo negativo para sus hijos, pues, según M
Victoria Trianes, “este es un recurso que no enseña
nada”.
5. ¿ESTÁN
PREPARADOS LOS PROFESORES PARA AFRONTAR SITUACIDNES DE CONFLICTO?
Como
advierte la profesora Trianes, en ocasiones, es el
maestro quien genera tensión en el aula al tratar a los alumnos con
autoritarismo, no con autoridad. La negociación es la estrategia central:
convertir el conflicto en algo constructivo, en el que ambas partes salen
ganando. José Manuel Esteve, catedrático de Teoría de
la Educación de la Universidad de Málaga, apuesta por una mejor selección del
profesorado que anteponga los criterios psicológicos a los del simple
conocimiento: “Así descartaríamos a los docentes que lo saben todo y, sin
embargo, son incapaces de transmitirlo”.
6. ¿QUÉ IDEAS ACEPTADAS POR LA SOCIEDAD CONDUCEN A LAS NUEVAS GENERACIONES A
COMPORTARSE SEGÚN PATRONES AGRESIVOS?
“La
sugerente y justa aspiración a la sociedad del bienestar suele ser interpretada
por los jóvenes como la búsqueda del placer inmediato”, comenta José Benigno
Freire, profesor de Psicología de la Personalidad de la Universidad de Navarra.
Cuando no se consigue, surge la frustración, que enciende los impulsos
agresivos. En su opinión, las causas más profundas de la violencia se esconden
en un ambiente familiar, escolar y social “que, so capa de progresismo, exalta
una libertad sin límites y una formación sin esfuerzo personal”.
Artículo
tomado de la Revista Redacción, de
la Universidad de Navarra. Abril 2006, página
15. El texto es de BELÉN HUERTAS.