Orientaciones
prácticas para los padres.
Inmaculada Moreno García, psicóloga clínica experta en terapia de
conducta infantil, recomienda en el libro «El niño hiperactivo», las siguientes
pautas:
• Póngase en el lugar de su hijo:
Su comportamiento indisciplinado y desobediente no
responde a una intención deliberada de fastidiarle o desafiarle.
• No sea exigente e intransigente:
Enfádese sólo por lo realmente importante.
• Evite los castigos desproporcionados y recuerde reforzar, premiar,
alabar y recompensar mediante halagos y signos de aprobación (mirada afectuosa,
sonrisa, caricias, etc.) los logros y esfuerzos de su hijo para controlar su
comportamiento inadecuado.
• Observe el comportamiento de su hijo, analice las situaciones
más comprometidas en casa y fuera de ella y anticipe las dificultades.
• Muéstrele su cariño y su apoyo incondicional. El enfado y malestar
comprensible que le origina el comportamiento activo, incontrolado e
indisciplinado de su hijo no puede imponerse y relegar las muestras claras y
explícitas de cariño y afecto hacia él. Es importante que el niño sepa que
cuenta con su apoyo y ayuda. Si reflexiona sobre ello comprobará que las
dificultades, exigencias y experiencias de fracaso a las que hace frente su
hijo requieren contar con su dedicación y apoyo incondicional.