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JuegosPor: Follen Kat |
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La noche está completamente oscura, grandes nubes negras ocultan a la luna mientras que un frío cierzo se desliza veloz por las calles; un escalofrío le recorre el cuerpo, como acto reflejo levanta el cuello del abrigo para cubrirse las mejillas mientras espera. La luz mortecina de la farola al final de la calle proyecta juegos de luz y sombra, como movidos en una danza causada por el viento que agita la lámpara, "¿por qué no llega?" se pregunta mientras nerviosamente frota las manos que han perdido calor, nuevamente mira el reloj, las diez menos nueve; habían quedado en verse a las nueve con treinta, pero aún no llega, una extraña sensación de inquietud la empieza a embargar, ella generalmente es muy puntual o llama para avisar que llegará tarde, pero no lo ha hecho.
Entonces introduce la mano en un bolsillo para extraer un cigarrillo y la cajita de los fósforos, "el ultimo..." piensa mientras que por un momento su rostro se ve iluminado fugazmente por el resplandor de la flama del cerillo. Da una profunda bocanada mientras que el humo del cigarrillo forma espirales que el viento deshace, hoy realmente fue un día pesado, fue como pocos, los problemas económicos se han ido agudizando conforme pasa el tiempo, motivo por el cual ambas han estado irritables, pero esta noche es especial. Hoy es el primer aniversario de estar juntas, un año que a pesar de sus dificultades ha sido muy bueno, lleno de recuerdos placenteros, experiencias agradables y... - Yulia que no llega- musita preocupada.
Inesperadamente un sonido estridente que rompe el silencio del viento la sobresalta, con la mirada busca el origen del ruido y puede ver no muy lejos de ella, entre la oscuridad a un perro que busca hambriento entre la basura que yace esparcida por el suelo, el animal derribó el depósito que contenía los desperdicios produciendo el sonido que la asustó. Lena deja escapar una sonrisa nerviosa, piensa que la ansiedad esta jugando con ella, sobre estimulando a sus sentidos; se deshace del cigarrillo dejándolo caer a sus pies, cuando la colilla toca el suelo, la braza aún sigue encendida, entonces con la suela de la bota extingue lo que queda.
Sus niveles de ansiedad crecen conforme los minutos pasan, ella debió llegar hace ya mucho tiempo, nerviosamente ella joven escucha como el viento le trae sonidos lejanos que se tornan confusos, no puede definir si lo que oye es el rumor del viento en las hojas de los árboles, una música realmente lejana o el sonido de pasos que se acercan. Sus sentidos se alertan y la noche que se pone más negra, entonces trata de compensar la limitada visión con el oído mientras abre bien los ojos para ajustar su vista y escucha... Pasos que se acercan, sí es eso, alguien acercándose, se relaja "Yulia" piensa, pero estos pasos que oye no son como los de su amada, los de ella son suaves casi imperceptibles, como los de un gato nocturno deslizándose por las azoteas. Estos pasos son pesados como si se arrastrasen, inquieta Lena trata de ubicar la procedencia, pero el viento juguetón disfraza las direcciones, entonces repliega su espalda contra la pared mientras mira de un lado hacia otro. La ansiedad ha mostrado su verdadero rostro, tiene miedo. Si Yulia estuviera aquí, ya estarían alejándose de este lugar, tomadas de la mano y ella podría escuchar la voz de su amada diciéndole que la disculpase, que mil y un acontecimientos dilataron su llegada, entonces ella reiría de sus ocurrencias, pero no es así y los pasos que se acercan.
Ahora puede distinguir una figura a lo lejos, se encuentra a contraluz por lo que sólo puede ver la silueta acercándose, mientras que ella sombra de ésta crece por el suelo a medida que se aleja de la luz, el miedo no le permite moverse cuando por fin puede identificar la figura que se acerca. Se mezclan sus emociones, el miedo y la alegría cabalgando en el mismo corcel. Es Yulia respira aliviada mientras que de sus ojos se escapa una lagrima por la tensión. Ella cada vez está más cerca, ahora la puede ver con claridad y en el rostro de Lena se forma una sonrisa cuando sale a su encuentro, la llama pero ésta no responde, ahora puede ver su rostro, lo ve pálido, sin ningún color y su expresión la vuelve a asustar. La llama nuevamente sin obtener ninguna respuesta, Yulia la mira a ella con tristísima mirada y pasa de largo, dejando a Lena estática en el mismo lugar mientras la ve alejarse. No entiende qué es lo que pasa y entonces ve en el suelo las pequeñas huellas dejadas por su amada, el mensaje tarda en llegar cuando se da cuenta que esas huellas que mira, están hechas con sangre y vuelve a mirar hacia donde se aleja la figura con cansado paso. Entonces Lena emprende la carrera para alcanzarla, las piernas le pesan tal parece que se han vuelto de piedra, trata de callar lo que su mente le grita, "¡No es cierto!" se repite una y otra vez mientras que la sangre le golpea con fuerza en las sienes, está empezando a experimentar un agudo dolor en el pecho. Siente que no logra alcanzar a Yulia por más que corre, pero súbitamente esta ahí, a sólo un paso, puede tocarla, la ase por un hombro para detenerla y hacerla girar para verla. Entonces nuevamente es ella, su Yulia sonriendo, hermosa como siempre, la mujer que adora, y ahora es ella quién está pálida, muy pálida. Yulia la mira con angustia y la abraza mientras siente que se desliza lentamente de entre sus brazos, no puede sostenerla dejándose arrastrar por su peso con ella. En total angustia toma su rostro entre sus manos, la verde mirada ha perdido su brillo, la llama con mil voces para reanimarla pero ella no responde, le grita desesperada ella no responde, sólo escucha una grave exhalación que se escapa por la boca de su amada pelirroja y se oye a sí misma gritar desgarrando su garganta.
-¡¿Qué tienes amor?!- pregunta Lena sobresaltada por el grito emitido por Yulia mientras dormía, -¡Lena!, ¡Lena!- le dice mientras se aferra a ella para comprobar que en verdad está ahí, - Calma chiquita, fue un mal sueño- le susurra al oído mientras acaricia sus cabellos para tranquilizarla y siente como el pequeño cuerpo aún se sacude por la pesadilla. - Fue tan vívido, tan real, fue...- Lena no le permite continuar, le llena el rostro de besos mientras le dice "aquí estoy, aquí me tienes, sólo fue un sueño mi amor, un sueño..." Entonces Yulia se acuna en el calor de su seno mientras se deja arrullar por esas manos y esa voz que la tranquiliza, al momento que piensa adormecida nuevamente en los juegos que juega el subconsciente cuando una está dormida...
- Fin. -
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DE FANS PARA FANS Esta obra ha sido publicada bajo consentimiento de su autor y sin fines de lucro. Es una obra de ficción donde se protagoniza con personajes reales en situaciones ficticias. Toda semejanza con la realidad es pura coincidencia. Para cualquier aclaración ó duda: [email protected] |
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