Fugas

Por: Follen Kat

 

 

Te fui perdiendo, así poco a poco, inició un día como este, en el que el sol no se asomó por la mañana y en su lugar el cielo se hallaba poblado de jirones sucios de algodón. Estabas triste y susurraste "Ahora vuelvo, mi amor" al mirar por la ventana. Bien sabia a lo que te referías, tu salida no era física, sino emocional e iniciaste ese viaje del que cada vez te costaba más volver. Me sentí perdida pues tu esencia no se hallaba en tu cuerpo, se había ido lejos, muy dentro de esa maraña de pensamientos que solo a ti te pertenecen y a donde no puedo acompañarte.

  

Temerosa me acerque a ti, me recosté a tu lado para especular en tu semblante; por momentos creí distinguir entre lo impenetrable de tu expresión alguna sonrisa, quizá tus azules ojos se habían enganchado de algo bello en un rincón de ese espacio infinito que es tu universo en paralelo. Así permanecías quieta por un tiempo indefinido, pensando sabe dios que recuerdos anegados en el manglar de tu memoria; inmóvil te quedabas, produciéndome una angustia del infierno, pues verte así era observar con ojos premonitorios, una imagen que sabía que llegaría algún día, la única constante que rige a todas las criaturas del planeta. Entonces un escalofrío y el ansioso deseo de que volvieras, que no me dejaras otra vez aquí contigo, pero sin ti y regresabas tu alma al cuerpo que habías abandonado, tu alma convocada por la súplica de mi pensamiento. "Aquí estoy mi vida, no me he ido" decías al abrazarme exhausta mientras yo rompía en un llanto de alivio.

  

Así luchaste por tanto tiempo, también trataste de explicar las razones de estos viajes, razones que nunca entendí y que furiosa te replicaba, tú sólo tranquila me sonreías y me decías al oído que estuviera tranquila, que siempre estarías conmigo, para después con desesperación te aferrases a mi cuerpo, para tener la certeza de estar en la realidad y no dentro del paralelismo de ese mundo a dónde escapabas. Entonces sentía cimbrarse en un temblor tu ser entre mis brazos. También tenías miedo de estar perdiéndote a ti misma en definitiva, temor de olvidar hasta tu nombre, entonces el azul de tus ojos se enrazaba en lagrimas y desvalida murmurabas " Estoy olvidando...", - Seré tu memoria- te interrumpía consciente de la angustia que sufrías, entonces sonreías con un agradecimiento nuevo cada vez. Pero caías otra vez en tu interior y los viajes se hacían más largos, tardabas mas en regresar y cuando volvías, lo hacías cada vez más ajena a todo cuanto te rodeaba y yo, el único vínculo que te mantenía en este mundo, un débil eslabón porque las fuerzas me fallaban. La irrealidad era tu fuga, mi amor tu salvación. Entonces me contabas feliz de tus viajes, de los páramos que recorrías, de los blancos glaciares, de las sombras frescas entre las selvas cerradas y de las cálidas dunas de un desierto infinito; paisajes increíbles a donde huías cuando la realidad se te hacía imposible, ahí lejos del monstruo industrial y su vorágine urbana, ahí podías estar tranquila, podías ser feliz sin las ataduras materiales, entonces tu alma vagaba libre hasta recargarse lo suficiente para tener la fuerza necesaria para volver a este mundo que pavimentaba tu fantasía.

  

Un día te noté más etérea que nunca, más liviana y la felicidad se veía instalada en tu semblante, lo comprendí y un dolor me machacó el alma pues sabía que esta vez no volverías. Entonces desesperada supliqué, rogué que no te fueras, pero era tarde y no estabas más, habías partido dejando solo en tu cuerpo material una expresión de total serenidad, algo que nunca habías tenido. Te abracé entonces resignada para suspirarte al oído "ya eres libre mi amor..." y pude ver como sonreías desde la última chispa de tu cordura. Prometí ser tu memoria y por eso escribo estas letras, para que no se pierdan con el olvido, para tratar de explicar el por qué de ir a buscarte, el cómo es que inicié mis propios viajes y lo plena que ahora me siento, pues por fin te encontré. Me permitiste entrar a tu realidad alterna y ahí me esperabas radiante, más hermosa, libre y sobre todo con tu amor inalterado. Por eso hoy me siento más etérea, mas liviana y con la felicidad instalada en mi semblante, hoy dejo la razón, abandono la cordura y me uno a ti en el paraíso maravilloso que creaste.

 

 -  Fin.  -     

 

- ¿Tu opinión? -

 


DE FANS PARA FANS

Esta obra ha sido publicada bajo consentimiento de su autor y sin fines de lucro. Es una obra de ficción donde se protagoniza con personajes reales en situaciones ficticias. Toda  semejanza con la realidad es pura coincidencia.

Para cualquier aclaración ó duda:  [email protected]

Hosted by www.Geocities.ws

1