Días lluviosos

Por: Follen Kat

 

 

 

Son las mañanas lluviosas, las que más me gustan, porque en ellas podemos tomar como pretexto, la fina pelusilla que se desprende del cielo, para quedarnos un poco más. Entonces me explicas que debemos levantarnos, pues las rentas no se pagan solas.

 

Inconforme hago un puchero mientras me aferró a tu cuerpo. Comprendes y me brindas por entero tu atención durante unos minutos más, que deseo fueran interminables, pero que de todos modos muy pronto terminan.

 

Hay que seguir con la rutina, que juguetonamente todos los días rompo, me encanta meterme al baño cuando tú estas ahí y ver la imagen difuminada de tu cuerpo tras el cancel de la ducha, entonces, mientras entonas una desafinada canción, yo empiezo a desnudarme y cuando llegas a lo más alto de una quebrada nota, salto al interior de la ducha, para sorprenderte con un beso en la nuca, aunque sospecho que ya no te sorprende mi aparición, pues adivino que la esperas, porque después del roce de mis labios en tu cuello, giras sobre tus talones para atajar felinamente mi cuerpo entre tus manos, mientras buscas con tu boca mis labios. Después como si yo fuera una niña, tallas mi espalda, mis rodillas y mis pies, dedicando especial interés a mis dedos, que delicadamente enjabonas, haciéndome placenteras cosquillas. Después los papeles se invierten y es a mí a quién le toca lavarte, con la esponja recorro frotando tu cuerpo, dócilmente permites que mis manos se deslicen por esos lugares que han sido asignados sólo a mi persona, pero no podemos jugar más en este momento, ya habrá más tiempo.

 

Tenemos ya que salir, un desayuno rápido, ahora le toca a Yulia llevarme, la semana siguiente me tocará a mi hacerlo, pero en esta semana de lluviosas mañanas, será ella quién conduzca. Me deja a las puertas del edificio donde trabajo, me besa apasionadamente, mis compañeros aún se escandalizan, no sé realmente porque, quizá es que todavía no se acostumbren a ver como nos besamos, a pesar de que hace mas de tres años que llevamos juntas.

 

Tú gozas creando estos pequeños escándalos, a mi me gusta verte gozar. Recuerdo que una vez una mujer que nos vio en un arrebato de entusiasmo por la calle, nos llamó "degeneradas", y tú reíste a más no poder, reíste hasta ahogarte, reíste hasta provocarte un intenso dolor en el abdomen, reíste hasta borrar la expresión de enojo en mi rostro, debido al comentario intolerante. Tu risa cura todas las heridas de mi alma.

 

Mi oficina tiene un ventanal, desde dónde puedo ver las azoteas de los edificios contiguos, los depósitos de asbesto coloreados por las gotas de la lluvia matinal y algún gato que se refugia esponjado bajo el toldo de lámina de un tejaban, mientras que el rocío de la lluvia continua desplomándose, no como una lluvia que descarga todo su contenido de una sola vez, sino como una nebulización incesante de mustia belleza.

 

Por tiempo indeterminado miro a través de la ventana a los grandes nubarrones grises pasar, durante ese tiempo me doy cuenta de que estoy pensando en tí, y en ese día tan similar a éste, cuando te conocí, cuando llegaste a mi vida para no partir jamás.

 

No puedo trabajar, mi mente se encuentra ausente, se ha ido contigo. Es extraño lo que nos pasa, pues contrario a lo que sucede con las parejas normales, el apaciguamiento de los enamorados que sucede después de cierto tiempo, lo nuestro con cada día crece, llenándolo todo, sin siquiera dejar espacio para uno mismo. Me perteneces, soy tuya. Se pierde el punto en que antes ambas éramos individuales, ahora somos solo una persona, una extensión de uno mismo, que se desarrolla en una natural simbiosis. A veces, tengo miedo de estar tan compenetrada contigo, pues si algo contrario llegase a suceder, siento que perdería totalmente mi identidad, transformándome sólo en una sombra de lo que fui.

 

A veces, cuando estas callada y pareces ausente, te observo tratando de imaginar lo que estas pensando, entonces me devuelves la mirada, en silencio te acercas, tomas mi rostro entre tus manos, fijando tus ojos en los míos y me ves con esa mirada que lo dice todo, "Te amo, no sabes cuanto" escucho el sonido de tu voz que me arrebata, vehementemente me besas, como si quisieras meterte dentro de mi alma, con desesperación correspondo, como si hubiese pasado una eternidad durante los pocos segundos en que tu mente se encontraba errante. Me comprendes, a tí te sucede lo mismo, nunca me lo has dicho, pero lo sé. Sé que te duele cuando no estoy y te consuelas cuando llego. A veces las separaciones no son sólo físicas, entonces son más dolorosas éstas. Pero nos juntamos y curamos nuestras heridas. El reencuentro es lo mejor tras una separación.

 

Es increíble cómo vuela el tiempo cuando no estoy contigo, las horas se vuelven minutos cuando me doy cuenta, de que ya me esperas en la puerta del trabajo, con tu cara sonriente y siempre escondiendo algún obsequio. Cuando salgo, me recibes con los brazos abiertos para darme un abrazo apretado, que me dice cuanto me extrañaste, a pesar de que sólo habernos separado por unas cuantas horas.

 

Te amo por completo, sin límites. Te amo cuando ríes, cuando me besas, cuando duermes, cuando me complaces, cuando me haces rabiar, cuando estoy asustada y tu presencia protectora me conforta. Te amo cuando estas callada, cuando te enojas para contentarte casi de inmediato, cuando comes cereal en ropa interior sobre la cama. Amo todos tus defectos, tus manías y amo las virtudes que las superan, amo la forma en que me miras desnudando mi alma. Te amo como jamás pensé amar a nadie.

 

En estos días lluviosos es que siento la necesidad de decírtelo, aunque lo hago todos los días, sin tener que formular frase alguna que salga de mi boca, pero en estos días de aparente tristeza, es cuando me siento más feliz, porque iluminas enteramente mi vida, coloreando lo que antes de tí, eran grises días lluviosos.

 

Te amo tanto...

 

 -  Fin.  -     

 

- ¿Tu opinión? -

 


DE FANS PARA FANS

Esta obra ha sido publicada bajo consentimiento de su autor y sin fines de lucro. Es una obra de ficción donde se protagoniza con personajes reales en situaciones ficticias. Toda  semejanza con la realidad es pura coincidencia.

Para cualquier aclaración ó duda:  [email protected]

Hosted by www.Geocities.ws

1