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Biografía:
Filósofo, economista y político alemán. Hijo de un abogado de formación
y tendencias moderadamente ilustradas y liberales, a los diecisiete años
Karl Marx inició la carrera de derecho en la Universidad de Bonn, pero a
partir de su traslado a la de Berlín inició un progresivo viraje hacia la
filosofía y la historia.
El pensamiento de Hegel dominaba el ambiente intelectual berlinés, y
hacia 1837 Marx formaba ya parte del grupo conocido como los hegelianos de
izquierda, que aplicaba la filosofía de Hegel como un instrumento crítico
para el análisis de la sociedad.
Tras una serie de colaboraciones periodísticas para La Gaceta Renana,
Karl Marx se convirtió en director de la misma (1842). Por aquella época
tuvo conocimiento del movimiento obrero francés y británico y del
socialismo y del comunismo utópicos. En 1843, la censura cerró La Gaceta y
Marx se sumó a la emigración política alemana en París, donde conoció a
Heine, Proudhon y Engels, y se casó con Jenny von Westphalen.
Karl Marx publicó entonces dos escritos decisivos en la evolución de su
pensamiento: Crítica de la filosofía hegeliana del derecho y Sobre la
cuestión judía. Su distanciamiento respecto del sistema hegeliano era ya
evidente. En 1845 Marx se vio obligado a abandonar París rumbo a Bruselas,
y dos años después se instaló en Londres.
En colaboración con Engels, Marx desarrolló las líneas principales de
su materialismo dialéctico, descrito a menudo como un hegelianismo
invertido, en La sagrada familia, La ideología alemana y el Manifiesto
comunista (escrito en 1847 y publicado en 1848).
En estas obras Marx formula la distinción fundamental entre
superestructura (las instituciones y las formas ideológicas) e
infraestructura (el sistema de relaciones de producción y apropiación del
producto social), cuya relación dialéctica determina la evolución de la
historia, aunque él dé prioridad a la última, que concibe como el motor de
la historia; en el Manifiesto afirma que esta evolución está marcada en
todo momento por la dominación de clase, y que se halla necesariamente
abocada, por su propio movimiento dialéctico, a la desaparición de esta
dominación en el comunismo.
Dado que tal proceso es necesario, el sentido de la obra de Marx es
propiciar la realización efectiva de esta tendencia, aunque era consciente
de que en último término dependía de las condiciones reales, y en este
sentido se enfrentó a menudo al voluntarismo revolucionario.
En Marx, el trabajo teórico corrió siempre paralelo a la acción
política y concreta: miembro de la Liga de los Comunistas, al llegar las
revoluciones de 1848 pasó a Alemania, pero ante el fracaso de las
revueltas volvió a Londres, adonde llegó tras ser expulsado de París. La
Liga de los Comunistas se disolvió en 1850, y se entregó a la preparación
de los materiales de lo que habría de constituir El capital, que
experimentaría numerosos cambios respecto a los proyectos iniciales.
En 1864 se fundó en Londres la Primera Internacional y Marx pronunció
el discurso inaugural, redactó los estatutos y dirigió el órgano
directivo, desde el que se enfrentó a las críticas del anarquista Mijaíl
Bakunin.
Tras el fracaso de la Comuna parisina de 1871, la influencia de la
Primera Internacional disminuyó. Engels, que se había traslado a Londres
el año anterior, entró a formar parte del consejo general de la
Internacional, con lo que alivió a Marx de parte de su trabajo e hizo
posible que éste se retirase en 1873 de la actividad pública y dedicara
los esfuerzos que le permitía su quebrantada salud a proseguir la
redacción de El capital. El fallecimiento de su mujer y el de su hija
minaron las pocas fuerzas que le quedaban y precipitaron su fin.
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