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Biografía:
Militar y político español. Miembro de una familia gallega vinculada a
las fuerzas armadas, Francisco Franco estudió en la Academia de Infantería
de Toledo y se graduó en 1910. Destinado a Marruecos, intervino en
diversas acciones militares y protagonizó una fulgurante carrera de
ascensos.
En 1917, con el grado de comandante, Francisco Franco regresó a España
e intervino en la represión de los mineros asturianos, a las órdenes del
general Burguete. Luego, regresó a África, en esta ocasión como oficial
del Tercio de Extranjeros.
En 1923, Alfonso XIII lo nombró gentilhombre de cámara y apadrinó su
boda con Carmen Polo. Ascendido a teniente coronel, Franco asumió el mando
del Tercio de extranjeros, con el que se distinguió en la lucha contra el
rifeño Abd el-Krim y ascendió hasta convertirse, en 1926, en el general
más joven de Europa.
Al año siguiente, Primo de Rivera lo nombró director de la Academia
General Militar de Zaragoza. Clausurada ésta por el gobierno de la
República en 1931, Franco permaneció sin destino durante un año antes de
ser enviado a La Coruña primero y a Baleares después. Allí se encontraba
cuando, en 1934, el gobierno de Lerroux le encomendó la represión de la
huelga revolucionaria de Asturias, que se distinguió por la brutalidad de
las represalias y por las ejecuciones que tuvieron lugar una vez sofocado
el levantamiento.
Tras el triunfo electoral del Frente Popular (1936), el nuevo gobierno
lo nombró gobernador militar de Canarias, ante los rumores de un posible
levantamiento militar. En Canarias se hallaba el 18 de julio, cuando se
produjo finalmente el alzamiento militar contra la República que
desencadenaría la guerra civil española. Muerto el general Sanjurjo, la
junta militar rebelde instalada en Burgos lo nombró generalísimo de los
ejércitos y jefe de Estado de la España llamada nacional (29 de
septiembre).
Alemania e Italia prestaron ayuda militar y logística a Franco, cuyo
gobierno reconocieron pronto, mientras que Francia, el Reino Unido y
Estados Unidos no lo hicieron hasta el fin de la contienda civil. Franco
condujo a la victoria al ejército sublevado, mejor estructurado y más
profesional que el de la República, y concluido el enfrentamiento el 1 de
abril de 1939, desencadenó una dura represión contra los «rojos», adoptó
disposiciones para recuperar la castigada economía del país y comenzó el
proceso de institucionalización de un régimen corporativo y dictatorial
dirigido por él y que perduraría casi cuarenta años, basado en el modelo
de la Italia fascista.
Iniciada la Segunda Guerra Mundial, tras entrevistarse en octubre de
1940 con Hitler en Hendaya, Francisco Franco logró mantener la neutralidad
de España a pesar de las presiones de ambos bandos, aunque el envío de un
contingente, la llamada División Azul, para combatir en el frente ruso al
lado de la Werhmacht, provocó la posterior hostilidad de las potencias
occidentales, que marginaron a España de la ONU y de los beneficios
económicos del Plan Marshall.
El aislamiento del régimen comenzó a romperse en los años cincuenta,
cuando el gobierno franquista negoció con Estados Unidos el
establecimiento de bases militares en territorio español y la ONU admitió
el ingreso del país como Estado miembro. En 1966 las Cortes aprobaron una
ley orgánica que establecía la separación de los cargos de jefe de Estado
y de gobierno, aunque Franco retuvo ambos en su persona; tres años más
tarde designó al príncipe Juan Carlos de Borbón como su sucesor, sentando
las bases para la transición a la monarquía.
Mientras tanto, el creciente malestar social se ponía de manifiesto en
las protestas callejeras de los estudiantes, sobre todo a raíz del proceso
de Burgos, hasta el punto de que conmutó las penas de muerte decretadas
contra un grupo de miembros de la banda terrorista ETA. En 1973 Francisco
Franco cedió la jefatura del gobierno al almirante Carrero Blanco, lo cual
podía interpretarse como una opción continuista, truncada al ser asesinado
Carrero poco después por ETA.
A partir de ese momento, la decadencia del régimen fue paralela al
declive físico del dictador. Considerado a menudo más como militar y
«hombre de orden» que como ideólogo, su dictadura evolucionó desde
posturas cercanas al fascismo hacia una apertura lenta y marcada por el
pragmatismo, y se apoyó siempre en la Iglesia Católica española, y de ahí
que su régimen fuera llamado «nacionalcatolicismo».
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