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Biografía:
Pintor holandés. Nacido en el seno de una acomodada familia de
molineros, Rembrandt recibió una esmerada educación y llegó a ingresar en
la Universidad de Leiden, donde estudió un curso, ya que por entonces
decidió dedicarse a la pintura.
De los dos maestros que tuvo, uno en Leiden y otro en Amsterdam, fue
este último el que más influyó en el artista y el que le transmitió las
tendencias italianizantes en boga. De hecho, sus primeras creaciones (como
la Lapidación de san Esteban) manifiestan una evidente influencia del
estilo de Pieter Lastman.
En 1625, considerándose ya formado, Rembrandt abrió taller en Leiden
junto con Jan Lievens (quien después siguió una trayectoria muy distinta),
y no tardó en contar con una amplia clientela.
Durante los años de Leiden, el arte de Rembrandt evolucionó desde unos
inicios de colores brillantes y gestos grandilocuentes hacia una creciente
afirmación del claroscuro. El sabio empleo que hizo Rembrandt de esta nota
tan típica del Barroco es lo que confiere a su obra una fuerza y una
personalidad indiscutibles.
Ya en época temprana, hacia 1630, el claroscuro se convierte en el más
poderoso medio de expresión de Rembrandt, tal como evidencian obras como
Sansón traicionado por Dalila y La presentación de Jesús en el templo. En
1630, a raíz de la muerte de su padre, Rembrandt se trasladó a Amsterdam,
donde se asoció con el marchante Hendrick van Uylenburgh, con cuya hija,
Saskia, se casó.
Comenzó entonces para Rembrandt una etapa de prosperidad económica y de
vida mundana, que se truncó repentinamente en 1642, año de la muerte de su
esposa. Los reveses económicos se sucedieron, hasta que en 1656 Rembrandt
se vio obligado a subastar todas sus pertenencias (casa, colecciones de
arte, etc.).
El consuelo le llegó de la mano de Hendrickje Stoffels, que entró a su
servicio para hacerse cargo de su hijo Tito y con quien mantuvo una
relación sentimental, sin llegar a casarse con ella para no perder la
herencia de Saskia.
Las dos etapas, próspera y adversa, de la vida de Rembrandt se reflejan
en sus obras, particularmente en los autorretratos, un género que el
artista cultivó a lo largo de toda su carrera; mientras que los primeros
son alegres, brillantes y un tanto superficiales, los de los últimos años
tienen un carácter sombrío, sereno, y reflejan una profundidad muy
superior.
De los numerosos géneros que cultivó, el religioso y el retrato fueron
los dos en que más brilló su talento de maestro del Barroco. A Rembrandt
se le recuerda, de hecho, sobre todo por sus magistrales retratos de
grupo, absolutamente alejados de los convencionalismos al uso. La maestría
compositiva, la perfecta caracterización de los personajes, el detallado
estudio de los ademanes, la agudeza de los rostros, hacen de sus tres
grandes creaciones de este género (La lección de anatomía del doctor Tulp,
La ronda de noche y Los síndicos del gremio de pañeros) unas obras llenas
de vida y de genio.
En las creaciones de los últimos años (El hombre del yelmo de oro,
Jacob bendice a los hijos de José o La novia judía), Rembrandt eleva todas
sus conquistas al plano de la madurez, del estilo conseguido a base de
años y de esfuerzo, y manifiesta un absoluto dominio de las técnicas y de
los efectos.
Rembrandt fue así mismo un gran dibujante y un grabador genial, que
dejó cerca de 1 500 dibujos y alrededor de 400 grabados. Tanto los dibujos
como los aguafuertes son obras plenamente barrocas, dominadas por la
acción, el dramatismo y un realismo derivado de la observación del mundo
circundante muy característico del arte de Flandes y de los Países Bajos.
En todo ello se asemejan a las pinturas del artista, de las cuales se
diferencian en la mayor importancia que en dibujos y grabados tiene la
línea sobre el claroscuro.
Obras de Rembrandt Lapidación de san Esteban (1625; Museo de Bellas
Artes, Lyon) Sansón traicionado por Dalila (1626; Museo de
Stuttgart) Los peregrinos de Emaús (1629; Museo Jacquemart-André,
París) La presentación de Jesús en el templo (1631; Mauritshuis, La
Haya) La lección de anatomía del doctor Tulp (1632; Mauritshuis, La
Haya) Saskia como Flora (1634; Ermitage, San
Petersburgo) Autorretrato con Saskia (1635; Museo de Dresde) Susana
sorprendida por los viejos (1637; Mauritshuis, La Haya) Paisaje con
obelisco (1639; Museo de Boston) Buey desollado (1640; Art Gallery
Museum, Glasgow) La compañía del capitán Frans Banning Cocq o La ronda
de noche (1642; Rijksmuseum, Amsterdam) Cristo y la adúltera (1644;
National Gallery, Londres) La Adoración de los pastores (1646; National
Gallery, Londres) La cena de Emaús (1648; Museo del Louvre,
París) El hombre del yelmo de oro (1650; Staatliche Museen,
Gemäldegalerie, Berlín) Joven bañándose en un arroyo (1655; National
Gallery, Londres) La conspiración de los bátavos (1661; Nationalmuseum,
Estocolmo) Los síndicos del gremio de pañeros (1662; Rijksmuseum,
Amsterdam) La novía judía (1665, Rijksmuseum, Amsterdam)
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