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Biografía:
Pintor y escultor francés. Hijo de un periodista y con sangre peruana
por parte de madre, tras el golpe de Estado de Napoleón III (1851) Paul
Gauguin huyó con sus padres a Lima. Cuando era todavía un adolescente se
hizo a la mar; en 1871 regresó a París y entró a trabajar en una empresa
financiera de la capital.
En esta época Paul Gauguin empezó a desarrollar un fuerte interés por
el arte que le condujo a tomar clases de pintura y a reunir una
impresionante colección de obras impresionistas que comprendía trabajos de
Manet, Cézanne, Monet y Pissarro.
En 1875 Gauguin trabó conocimiento personal con este último y empezó a
trabajar con él; resultado de tan fecunda colaboración fue la invitación a
participar en la quinta Exhibición Impresionista de 1880, que sería
reiterada en los dos años siguientes.
En 1883, su creciente interés por la pintura se unió al desplome de la
Bolsa parisina para conducirle a tomar la decisión de dedicarse
íntegramente a la actividad artística. Al año siguiente se trasladó a
Copenhague, residencia familiar del padre de su esposa, en busca de apoyo
económico, pero su empeño fracasó rotundamente y poco después abandonaría
a esposa e hijos.
A partir de ese momento Paul Gauguin vivió en la penuria, rechazado por
una sociedad que con anterioridad le había abierto los brazos y que en
breve iba a aborrecer. Entre 1886 y 1888 su obra experimentó un giro
radical, cuyo origen cabe buscar en dos experiencias vitales de gran
importancia: su encuentro con Van Gogh y su primer viaje a la Martinica.
Gauguin conoció al pintor holandés en París y quedó fuertemente
impresionado por el modo en que éste conseguía plasmar sus inquietudes
vitales en unos lienzos rebosantes de expresividad. En 1888 incluso se
desplazó a Arles con la intención de trabajar conjuntamente, pero las
incompatibilidades de carácter dieron espectacularmente al traste con el
proyecto al cabo sólo de pocas semanas. Poco antes, Gauguin habíase
trasladado durante un tiempo a la colonia francesa de la Martinica, donde
entró en contacto con un paisaje repleto de sensual colorido y una
sociedad, la indígena, en estrecha convivencia con la naturaleza.
Ambos factores se unieron para despertar en Gauguin una aguda nostalgia
por lo primitivo, cauce en el que iba a encontrar una vía idónea para
expresar una emotividad no contaminada por el naturalismo propio del arte
refinado. Tras su desastrosa experiencia en Arles, Gauguin regresó a
París, donde su interés por las formas del arte popular se acrecentó por
vía de su amistad con el joven artista Émile Bernard.
De resultas de sus propias experiencias en la Martinica y del aporte
teórico de Bernard iba a surgir el sintetismo, estilo personal
caracterizado por la representación no imitativa y la separación de la
imagen pictórica en zonas de color fuertemente contrastadas y a menudo
delineadas en negro. Dicho estilo, con su rechazo frontal al uso de trucos
formales para recrear la percepción visual, significó una ruptura
absoluta, desde el punto de vista conceptual, con el impresionismo que
otrora había abrazado, razón por la cual es categorizado por la moderna
historiografía del arte como postimpresionista (junto con Van Gogh y
Cézanne).
Entre 1891 y 1903 Paul Gauguin efectuó largas estancias en Tahití y las
islas Marquesas, donde su primitivismo fue atemperándose al abrirse a la
influencia de neoclásicos como Ingres o contemporáneos como el nabi Puvis
de Chavannes. Este proceso corrió de la mano de un creciente refinamiento
tonal y de la presencia en su producción de una aura onírico-poética que
en modo alguno parece reflejar la enfermedad y los conflictos personales
–particularmente sus enfrentamientos con las autoridades locales en
defensa de las comunidades indígenas– que marcaron los últimos años de su
vida.
Obras: La visión después del sermón (1888; National Gallery of
Scotland, Edimburgo) El Cristo amarillo (1890; Albright-Knox Art
Gallery, Buffalo) Dos mujeres tahitianas en la playa (1891; Louvre,
París) Dos mujeres tahitianas en un paisaje (1892; Kunstmuseum,
Viena) El caballo blanco (1899; Musée d'Orsay, París) ¿De dónde
venimos? ¿Qué somos? ¿Adónde vamos? (1897; Museum of Fine Arts, Boston)
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