|
Biografía:
Escultor griego. Fidias fue el artista más famoso del mundo clásico, y
el maestro que llevó la escultura a las cotas más altas de perfección y
armonía.
Apenas se sabe nada de su formación, si bien se cree que tenía
experiencia como grabador, pintor y repujador. Fidias vivió en la época de
Pericles, estadista empeñado en hacer de la Acrópolis de Atenas un signo
majestuoso de la grandeza de la ciudad, que se convirtió en el principal
protector de Fidias, quien básicamente trabajó en y para Atenas.
Fidias sobresalió tanto en la escultura exenta como en el relieve. La
primera obra que se conoce de él es la Atenea Lemnia, una estatua de la
diosa destinada a la Acrópolis de Atenas, de la que se conservan dos
copias parciales: un busto en el Museo Arqueológico de Bolonia y una
figura casi completa en el Albertinum de Dresde.En el 438 a.C. se consagró
la Atenea Partenos, la obra que le significó la fama. La patrona de Atenas
está representada en esta estatua de nueve metros de altura como una diosa
guerrera, con escudo y casco, preparada para la defensa de la ciudad.
La obra, perdida, se conoce a través de copias de tamaño mucho menor.
Además de la Atenea para el Partenón, Fidias realizó otra estatua
criselefantina, ésta para el santuario de Olimpia: la efigie de Zeus,
incluida por los antiguos entre las siete maravillas del mundo. Era una
estatua sedente del dios, de doce metros de altura, que destilaba grandeza
y majestuosidad; es conocida a través de reproducciones en monedas y
joyas.
Pero lo que engrandeció el nombre del artista ya en su tiempo y ha
mantenido inalterada su fama a través de los siglos son las esculturas del
Partenón. Finalizada la construcción del templo, Fidias y su taller se
ocuparon de la decoración escultórica, que incluía un friso en
bajorrelieve de unos ciento sesenta metros de longitud, dos frontones
decorados con figuras exentas y noventa y dos metopas en altorrelieve.
Si bien diseñó todo el conjunto, se cree que Fidias ejecutó una
pequeñísima parte, pese a lo cual esta obra constituye una muestra
indiscutible de su genio. Las piezas que se conservan se encuentran en su
mayoría en el British Museum. Gozan de particular celebridad el grupo de
las Tres Parcas y los fragmentos de la Procesión de las Panateneas, sobre
todo el grupo de los dioses del Olimpo, donde es de admirar el magistral
tratamiento de las telas, que se adhieren al cuerpo y dibujan sus
contornos, una faceta creativa que ha contribuido decisivamente a la fama
del arte fidíaco; también los caballos, poderosos y dinámicos, y sus
fieros jinetes denotan la maestría del escultor.
Entre las restantes obras que se le atribuyen, conocidas por copias, se
encuentran el Apolo Parnopios, estatua de bronce erigida en la Acrópolis
de Atenas; el Anadumeno de Olimpia, en bronce, que se identifica como el
Farnesio de mármol del British Museum de Londres; la Amazonas de Éfeso,
creada en competencia con Policleto y Cresilas; y el Anacreonte, que se ha
identificado con la estatua Borghese de Copenhague.
Los últimos años de la vida de Fidias están envueltos en el misterio. A
la caída de su protector, Pericles, el escultor fue acusado de
malversación del oro destinado a la estatua de Atenea, y pese a demostrar
su inocencia, fue encarcelado so pretexto de impiedad, por haber incluido
su retrato y el de Pericles en el escudo de la diosa Atenea.
Según algunos cronistas, Fidias murió en la cárcel; al decir de otros,
consiguió fugarse y se exilió en Olimpia, enclave donde en 1954-1958 se
excavaron los restos de su taller. Su influencia se extendió tanto a la
pintura de vasos coetánea como a la escultura de los siglos siguientes.
|