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Biografía:
Dramaturgo, cuentista y poeta español. Ramón María del Valle-Inclán
realizó sus estudios primarios en Pontevedra, y entre 1886 y 1889 estudió
en la facultad de derecho de Santiago.
Estudiante poco brillante, a la muerte de su padre Valle-Inclán
abandonó la universidad y, tras un breve paso por Madrid, marchó a México,
llevado por cierto afán de aventuras y fortuna, y se alistó en el ejército
mexicano; las sucesivas dificultades económicas que conoció lo empujaron a
tomar la decisión de regresar en 1893.
De vuelta en Madrid, Valle-Inclán se integró en la vida bohemia y
literaria de la ciudad, mientras escribía en periódicos radicales y
publicaba sus primeros libros de relatos, de atmósfera decadentista
(Femeninas, Epitalamio). Valle-Inclán cultivó en Madrid una imagen
pintoresca y extravagante, y alentó siempre una cierta confusión entre
realidad y ficción, de modo que todavía hoy resulta difícil discernir lo
verdaderamente biográfico de lo novelesco.
Sobre su violenta riña con Manuel Bueno a causa de la cual le fue
amputado el brazo izquierdo en 1899, existen numerosas versiones, casi
todas ellas contadas por él mismo. Ésta y otras anécdotas que jalonaron su
vida acabaron dándole cierta notoriedad en la ciudad.
Cuando entre 1902 y 1905 aparecieron las cuatro Sonatas (de otoño, de
estío, de primavera y de invierno), verdaderas exhibiciones de virtuosismo
literario, de un exuberante modernismo, su talento como escritor hubo de
ser reconocido por la crítica.
Aromas de leyenda inicia, en 1907, su producción poética. En 1910, tras
su matrimonio con la actriz Josefina Blanco, Valle-Inclán participó en una
gira por Iberoamérica con la compañía teatral de María Guerrero y en 1916
se desplazó a Francia y visitó los frentes aliados de la Primera Guerra
Mundial.
A este período corresponde un giro hacia posiciones de mayor
implicación social, en la línea de una crítica a la moderna sociedad
burguesa desde posturas tradicionalistas, perceptible en su serie de
novelas sobre el conflicto carlista y en algunas de sus «Comedias
bárbaras».
En 1917 Valle-Inclán obtuvo la cátedra de estética en la Escuela de
Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. El expresionismo, que se advertía
ya en los poemas de La pipa de Kif (1919), encuentra su más madura y
personal expresión en las dos piezas teatrales que presenta Valle-Inclán
en 1920: Divinas palabras y Luces de bohemia.
Con estas obras crea un nuevo estilo, al que llamó Valle-Inclán
esperpento, caracterizado por la deformación de la realidad, en busca de
su aspecto más grotesco: «El héroe visto desde el espejo cóncavo», tal
como él mismo lo describió.
Nuevos esperpentos serían Los cuernos de don Friolera (1921) y Las
galas del difunto (1926). Los efectos de absurdo e ironía sirven a la
crítica social de la sociedad española, que ve a su vez como una
deformación de la cultura europea, conjunto de preocupaciones que le
acercan más a la llamada Generación del 98, en la que habitualmente se le
incluye.
El abandono de las formas modernistas y esteticistas por el
expresionismo de los esperpentos fue paralelo a un cambio ideológico, pues
Valle-Inclán pasó de profesar un carlismo retórico a un socialismo
republicano.
Valle-Inclán volvió a la novela histórica con la serie titulada «El
Ruedo Ibérico», ambientada en la época de Isabel II, que incide otra vez
en la sátira de la realidad social española. Fue encarcelado en 1929 por
oponerse al régimen dictatorial de Primo de Rivera, quien lo acusó de
«eximio poeta y extravagante ciudadano». Durante la Segunda República
Valle-Inclán fue nombrado director de la Academia de Bellas Artes de
España en Roma y, en 1934, volvió definitivamente a Galicia.
Valle-Inclán es sin duda uno de los escritores más originales y
geniales de las letras españolas, y quizás el mayor renovador del teatro
español del siglo XX, y sus esperpentos no dejarán de ganar actualidad e
influencia sobre las generaciones posteriores.
Obras de Valle-Inclán Teatro: las «Comedias bárbaras» (Águila de
blasón, 1907; Romance de lobos, 1908; Cara de plata, 1922) Divinas
palabras (1920) Luces de bohemia (1920) Los cuernos de don Friolera
(1921) Las galas del difunto (1926) La hija del capitán
(1927). Novela, relatos: Femeninas (1895) Epitalamio
(1897) Sonata de otoño (1902) Sonata de estío (1903) Sonata de
primavera (1904) Sonata de invierno (1905) la serie de la guerra
carlista (Los cruzados de la Causa, 1908; El resplandor de la hoguera,
1909; Gerifaltes de antaño, 1909) Tirano Banderas (1926) la serie de
«El Ruedo Ibérico» (La corte de los milagros, 1927; Viva mi dueño, 1928;
Baza de espadas, póstuma). Poesía: Aromas de leyenda (1907) La
pipa de Kif (1919)
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