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Biografía:
Escritor estadounidense. Aventurero incansable, Mark Twain encontró en
su propia vida la inspiración para sus obras literarias. Mark Twain creció
en Hannibal, pequeño pueblo ribereño del Mississippi.
A los doce años Twain quedó huérfano de padre, abandonó los estudios y
entró como aprendiz de tipógrafo en una editorial, a la vez que comenzó a
escribir sus primeros artículos periodísticos en redacciones de Filadelfia
y Saint Louis.
Con dieciocho años, Twain decidió abandonar su hogar e iniciar sus
viajes en busca de aventuras y, sobre todo, de fortuna. Trabajó como
tipógrafo durante un tiempo en su región, para después dirigirse a Nueva
Orleans; de camino, se enroló como aprendiz de piloto de un vapor fluvial,
profesión que le entusiasmaba y que desempeñó durante un tiempo, hasta que
la guerra de Secesión de 1861 interrumpió el tráfico fluvial, poniendo fin
a su carrera de piloto.
Posteriormente, Twain se dirigió hacia el oeste, a las montañas de
Nevada, donde trabajó en los primitivos campos de mineros. Su deseo de
hacer fortuna lo llevó a buscar oro, sin mucho éxito, por lo que se vio
obligado a trabajar como periodista, escribiendo artículos que enseguida
cobraron un estilo personal.
Su primer éxito literario le llegó en 1865, con el cuento corto La
famosa rana saltarina de Calaveras, que apareció en un periódico firmado
ya con el seudónimo de Mark Twain, nombre técnico de los pilotos que
significa «marca dos sondas».
Como periodista, Twain viajó a San Francisco, donde conoció al escritor
Bret Harte, quien le animó a proseguir su carrera literaria. Empezó
entonces una etapa de continuos viajes, como periodista y conferenciante,
que le llevaron a Polinesia y Europa, y cuyas experiencias relató en el
libro de viajes Los inocentes en el extranjero (1869), al que siguió A la
brega (1872), en el que recrea sus aventuras por el Oeste.
Tras contraer matrimonio en 1870 con Olivia Langdon, Twain se
estableció en Connecticut. Seis años más tarde publicó la primera novela
que le daría fama, Las aventuras de Tom Sawyer, basada en su infancia a
orillas del Mississippi. Antes había escrito una novela en colaboración
con C. D. Warner, La edad dorada (1873), considerada bastante mediocre.
Sin embargo, su talento literario se desplegó plenamente con Las
aventuras de Huckleberry Finn (1882), obra ambientada también a orillas
del Mississipi, aunque no tan autobiográfica como Tom Sawyer, y que es,
sin duda, su obra maestra, e incluso una de las más destacadas de la
literatura estadounidense, por la que Twain ha sido considerado el Dickens
estadounidense.
Cabe destacar también Vida en el Mississippi (1883), obra que, más que
una novela, es una espléndida evocación del Sur, no exenta de crítica, a
raíz de su trabajo como piloto. Con un estilo popular, lleno de humor,
Mark Twain contrapone en estas obras el mundo idealizado de la infancia,
inocente y a la vez pícaro, con una concepción desencantada del hombre
adulto, el hombre de la era industrial, de la edad dorada, engañado por la
moralidad y la civilización.
En sus obras posteriores, sin embargo, el sentido del humor y la
frescura del mundo infantil evocado dejan paso a un pesimismo y una
amargura cada vez más patente, aunque expresada con ironía y sarcasmo. Una
serie de desgracias personales, entre ellas la muerte de una de sus hijas
y de su esposa, así como un grave quebranto económico, ensombrecieron los
últimos años de su vida. En una de sus últimas obras, El forastero
misterioso, manifiesta que se siente como un visitante sobrenatural,
llegado con el cometa Halley y que habría de abandonar la Tierra con la
siguiente reaparición del cometa, tal como efectivamente sucedió.
Obras de Mark Twain La famosa rana saltarina de Calaveras (The
celebrated jumping frog of Calaveras County, 1865) Los inocentes en el
extranjero (Innocents abroad, 1869) A la brega (Roughing it,
1872) La edad dorada (The golded age, 1873) Las aventuras de Tom
Sawyer (The adventures of Tom Sawyer, 1876) Las aventuras de
Huckleberry Finn (The adventures of Huckleberry Finn, 1882) Vida en el
Mississippi (Life on the Mississippi, 1883) Un yanqui en la corte del
rey Arturo (A connecticut yankee in King Arthur’s court,
1889) Pudd’nhead Wilson (1894) Juana de Arco (Personal recollections
of Joan of Arc, 1896) El forastero misterioso (The mysterious stranger,
1916)
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