|
Biografía:
Histólogo español. En 1869 su familia se trasladó a Zaragoza, donde su
padre había ganado por oposición una plaza de médico de la beneficencia
provincial y había sido nombrado, además, profesor interino de disección.
En un ambiente familiar dominado por el interés por la medicina,
Santiago Ramón y Cajal se licenció en esta disciplina en 1873. Tras sentar
plaza en la sanidad militar (1874), fue destinado a Cuba como capitán
médico de las tropas coloniales.
A su regreso a España, en 1875, Santiago Ramón y Cajal fue nombrado
ayudante interino de anatomía de la Escuela de Medicina de Zaragoza. Dos
años más tarde, en 1877, se doctoró por la Universidad Complutense de
Madrid; por esa época, Maestre de San Juan le inició en las técnicas de
observación microscópica.
Ramón y Cajal fue nombrado director de Museos Anatómicos de la
Universidad de Zaragoza (1879) y más tarde catedrático de anatomía de la
de Valencia (1883), donde destacó en la lucha contra la epidemia de cólera
que azotó la ciudad en 1885. Ocupó las cátedras de histología en la
Universidad de Barcelona (1887) y de histología y anatomía patológica en
la de Madrid (1892).
A partir de 1888 Ramón y Cajal se dedicó al estudio de las conexiones
de las células nerviosas, para lo cual desarrolló métodos de tinción
propios, exclusivos para neuronas y nervios, que mejoraban los creados por
Camillo Golgi. Gracias a ello logró demostrar que la neurona es el
constituyente fundamental del tejido nervioso.
En 1900 Ramón y Cajalfue nombrado director del recién creado Instituto
Nacional de Higiene Alfonso XII. Estudió también la estructura del cerebro
y del cerebelo, la médula espinal, el bulbo raquídeo y diversos centros
sensoriales del organismo, como la retina.
Su fama mundial, acrecentada a partir de su asistencia a un congreso en
Berlín y gracias a la admiración que profesaba por sus trabajos el
profesor Kölliker, se vio refrendada con la concesión, en 1906, del Premio
Nobel de Fisiología y Medicina por sus descubrimientos acerca de la
estructura del sistema nervioso y el papel de la neurona, galardón que
compartió con C. Golgi.
En 1907 se hizo cargo de la presidencia de la Junta para Ampliación de
Estudios e Investigaciones Científicas. Un año después de la presentación
de la técnica del formol-urano por Golgi, Ramón y Cajal desarrolló su
técnica del oro-sublimado, con la que se obtenían mejores resultados. En
1920 renunció a la dirección del Instituto Nacional de Higiene y el rey
Alfonso XIII autorizó la fundación del Instituto Cajal de Investigaciones
Biológicas, que quedaría instituido dos años más tarde y al que Cajal
dedicaría sus esfuerzos hasta su muerte, tras abandonar la docencia
universitaria.
Prueba de la intensa actividad que Ramón y Cajal despliega todavía en
este período es la publicación, en 1933, del trabajo titulado «Neuronismo
o reticulismo», en la revista científica Archivos de Neurobiología,
aportación que se considera su testamento científico. Ramón y Cajal fue el
creador, además, de una importante escuela, a la que se deben
contribuciones esenciales en diversos campos de la histología y de la
patología del sistema nervioso.
Entre sus discípulos españoles destacan J. F. Tello, D. Sánchez, F. De
Castro y R. Lorente de No. Su labor gozó de un amplio reconocimiento
internacional, que no sólo se circunscribe a su época.
|