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Biografía:
Dramaturgo francés. Huérfano desde muy joven, Jean Racine fue educado
por sus abuelos en la tradición jansenista. Estudió en las escuelas de
Port-Royal de 1655 a 1658, año en que inició sus estudios de filosofía en
el colegio D´Harcourt de París.
A medida que se alejó de la influencia de sus antiguos maestros, Jean
Racine se introdujo en círculos de literatos y vividores y compuso, entre
1659 y 1660, una oda y dos tragedias que se han perdido.
Racine permaneció hasta 1663 en Uzès, donde inició la carrera
eclesiástica, tal como deseaba su familia, pero acabó por abandonar los
estudios y marchó a París con la intención de dedicarse a la literatura.
Las primeras obras de Jean Racine, La Tebaida y Alejandro, fueron
representadas por la compañía de Molière, y, aunque no cosecharon un éxito
espectacular, sí le valieron cierto renombre. Descontento con el montaje
de la segunda, Racine la encargó luego a la compañía del Hôtel de Borgoña,
rivales de Molière, lo cual fue el origen del conflicto entre ambos.
El año 1666 marcó el principio de otra larga polémica, esta vez entre
Racine y Port-Royal. En 1667, el Hôtel de Borgoña, que sería desde
entonces la compañía habitual de Racine, presentó Andrómaca, la primera de
sus grandes obras, con la que se convirtió en un serio rival para el
famoso y consagrado Corneille. Desde este momento surgió en torno a ambos
una controversia sobre sus talentos y méritos respectivos que dividió
profundamente a la opinión pública. Partidarios de uno y de otro
intercambiaron numerosos epigramas que movieron a Racine a contestar a sus
detractores con Los litigantes, su única comedia.
Británico, en 1669, fue considerado como un ataque directo a Corneille,
pues trataba un tema familiar en la obra de éste; a pesar de su escaso
éxito inicial, el apoyo del rey y de la corte suavizó las críticas y la
obra acabó por triunfar. En 1670, tras el fracaso del Tito y Berenice de
Corneille, Racine impuso su Berenice, sobre el mismo tema, cuyo éxito lo
consagró como trágico real.
Siempre respaldado por la aristocracia, Racine alcanzó la cumbre de su
gloria literaria entre 1672 y 1675 (Bayaceto, Mitrídates, Ifigenia). Su
carrera culminó con su admisión, en 1672, en la Academia Francesa. En 1676
publicó una recopilación de sus obras completas que incluía ciertas
modificaciones de los textos.
Al año siguiente, Fedra marcó su reconciliación con los maestros de
Port-Royal, después de una profunda crisis interior. En la obra se
advertían rasgos de la moral jansenista, y fue ocasión para un desafío
literario, tal como era habitual en la época: los enemigos de Racine
encargaron a Nicolas Pradon, un joven autor, una pieza sobre el mismo
tema; gracias al apoyo del duque de Nevers, la obra de Pradon obtuvo
cierto éxito, lo cual disgustó al afamado dramaturgo. Luego, le fue
atribuida erróneamente la publicación de un soneto satírico en contra del
duque de Nevers, lo que le acarreó graves problemas.
Racine se casó en 1677 y, nombrado historiógrafo de Luis XIV, abandonó
el teatro por doce años para dedicarse a su familia y a la educación de
sus hijos. Durante este período se dedicó a escribir poesía religiosa y
una Historia de Port-Royal (que no se publicó hasta 1767); su labor como
historiógrafo ha desaparecido por completo.
Racine sólo escribió para el teatro dos piezas más: Ester y Atalía,
ambas sobre temas bíblicos y por encargo de Madame de Maintenon, en
beneficio de las alumnas del internado de Saint-Cyr. Ya cerca del final de
su vida, Racine perdió el favor del rey, que le reprochaba sus amistades
jansenistas. Murió a causa de un absceso en el hígado y fue inhumado,
conforme a su voluntad, en el cementerio de Port-Royal. En 1711, sus
restos mortales fueron trasladados junto con los de Blaise Pascal a
Saint-Étienne-du-Mont.
Obras de Jean Racine Tragedias: La Tebaida (La Thébaïde,
1664) Alejandro (Alexandre, 1665) Andrómaca (Andromaque,
1667) Los litigantes (Les plaideurs, 1668) Británico (Britannicus,
1669) Berenice (Bérénice, 1670) Mitrídates (Mithridate,
1673) Ifigenia en Áulide (Iphigénie en Aulide, 1674) Fedra (Phèdre,
1677) Ester (1689) Atalía (Athalie, 1691). Historia: Historia
de Port-Royal (Histoire de Port-Royal, 1767)
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