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Biografía:
Filósofo alemán, nacionalizado suizo. Su abuelo y su padre fueron
pastores protestantes, por lo que Friedrich Nietzsche se educó en un
ambiente religioso.
Tras estudiar filología clásica en las universidades de Bonn y Leipzig,
a los veinticuatro años obtuvo la cátedra extraordinaria de la Universidad
de Basilea; pocos años después, sin embargo, Friedrich Nietzsche abandonó
la docencia, decepcionado por el academicismo universitario.
En su juventud Friedrich Nietzsche fue amigo de Richard Wagner, por
quien sentía una profunda admiración, aunque más tarde rompería su
relación con él. La vida del Nietzsche fue volviéndose cada vez más
retirada y amarga a medida que avanzaba en edad y se intensificaban los
síntomas de su enfermedad, la sífilis.
En 1882 Nietzsche pretendió en matrimonio a la poetisa Lou Andreas
Salomé, por quien fue rechazado, tras lo cual se recluyó definitivamente
en su trabajo.
Si bien en la actualidad se reconoce el valor de sus textos con
independencia de su atormentada biografía, durante algún tiempo la crítica
atribuyó el tono corrosivo de sus escritos a la enfermedad que Nietzsche
padecía desde joven y que terminó por ocasionarle la locura. Los últimos
once años de su vida los pasó recluido, primero en un centro de Basilea y
más tarde en otro de Naumburg, aunque hoy es evidente que su encierro fue
provocado por el desconocimiento de la verdadera naturaleza de su
dolencia.
Tras su fallecimiento, su hermana manipuló sus escritos, aproximándolos
al ideario del movimiento nazi, que no dudó en invocarlos como aval de su
ideología; del conjunto de su obra se desprende, sin embargo, la distancia
que lo separa de ellos.
Entre las divisiones que se han propuesto para las obras de Friedrich
Nietzsche, quizá la más sincrética sea la que distingue entre un primer
período de crítica de la cultura y un segundo período de madurez en que
sus obras adquieren un tono más metafísico, al tiempo que se vuelven más
aforísticas y herméticas.
Si el primer aspecto fue el que más impacto causó en su época, la
interpretación posterior, a partir de Heidegger, se ha fijado, sobre todo,
en sus últimas obras. Como crítico de la cultura occidental, Nietzsche
considera que su sentido ha sido siempre reprimir la vida (lo dionisíaco)
en nombre del racionalismo y de la moral (lo apolíneo); la filosofía, que
desde Platón ha transmitido la imagen de un mundo inalterable de esencias,
y el cristianismo, que propugna idéntico esencialismo moral, terminan por
instaurar una sociedad del resentimiento, en la que el momento presente y
la infinita variedad de la vida son anulados en nombre de una vida y un
orden ultraterrenos, en los que el hombre alivia su angustia.
Su labor hermenéutica se orienta en este período a mostrar cómo detrás
de la racionalidad y la moral occidentales se hallan siempre el prejuicio,
el error o la mera sublimación de los impulsos vitales. La «muerte de
Dios» que anuncia Friedrich Nietzsche deja al hombre sin la mezquina
seguridad de un orden trascendente, y por tanto enfrentado a la lucha de
distintas voluntades de poder como único motor y sentido de la existencia.
El concepto de voluntad de poder, perteneciente ya a sus obras de
madurez, debe interpretarse no tanto en un sentido biológico como
hermenéutico: son las distintas versiones del mundo, o formas de vivirlo,
las que se enfrentan, y si Nietzsche ataca la sociedad decadente de su
tiempo y anuncia la llegada de un superhombre, no se trata de que éste
posea en mayor grado la verdad sobre el mundo, sino que su forma de
vivirlo contiene mayor valor y capacidad de riesgo.
Otra doctrina que ha dado lugar a numerosas interpretaciones es la del
eterno retorno, según la cual la estructura del tiempo sería circular, de
modo que cada momento debería repetirse eternamente. Aunque a menudo
Nietzsche parece afirmar esta tesis en un sentido literal, ello sería
contradictorio con el perspectivismo que domina su pensamiento, y resulta
en cualquier caso más sugestivo interpretarlo como la idea regulativa en
que debe basarse el superhombre para vivir su existencia de forma plena,
sin subterfugios, e instalarse en el momento presente, puesto que si cada
momento debe repetirse eternamente, su fin se encuentra tan sólo en sí
mismo, y no en el futuro.
Obras de Friedrich Nietzsche El nacimiento de la tragedia en el
espíritu de la música (Die Geburt der Tragödie aus dem Geiste der Musik,
1871) Consideraciones intempestivas (Unzeitgemässe Betrachtungen,
1873-1876) Humano, demasiado humano (Menschliches Allzumenschliches,
1878) Aurora (Morgenröte, 1881) La Gaya Ciencia (Die fröhliche
Wissenschaft, 1882) Así habló Zaratustra (Also sprach Zarathustra,
1883) Más allá del bien y del mal, preludio de una filosofía del futuro
(Jenseits von Gut und Böse. Vorspiel einer Philosophie der
Zukunft,1886) Genealogía de la moral (Zur Genealogie der Moral. Eine
Streitschrift, 1887) Crepúsculo de los ídolos o Cómo se filosofa a
martillazos (Götzendämmerung oder wie man mit dem Hammer philosotum,
1888) El Anticristo. Maldición contra el cristianismo (Der Antichrist,
Fluch auf das Christenphiert, 1888) Ecce Homo. Cómo se llega a ser lo
que se es (Ecce Homo. Wie man wird, was man ist, póstuma, 1908) La
voluntad de poder (Wille zur Macht, póstuma, 1911)
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