


La tecnología, no hay duda, ha invadido todos los campos; lógicamente, el de los Cuerpos de Taquígrafos no podía permanecer ajeno. Si bien aún no ha desplazado al medio de registro, sí ha desplazado a la mayoría de los elementos que jugaban su papel una vez que el taquígrafo comenzaba la confección de la versión taquigráfica.
En base a lo que antecede, me permito hacer algunos comentarios sobre la forma de trabajo del Cuerpo de Taquígrafos de la Junta Departamental de Montevideo, basada en los excelentes programas realizados por el equipo de profesionales del Centro de Cómputos, programas que nos permiten hoy estar a la vanguardia, en lo que a uso de tecnología se refiere, de todas las oficinas taquigráficas del país.
Es importante, en primer lugar, hacer alguna referencia al modo de trabajo de los taquígrafos de la Junta. La rueda consta de doce turnos y cinco revisores. Los turnos ingresan a sala individualmente, y toman cinco minutos; los revisores toman quince minutos, acompañando cada uno a tres turnos.
Entrando en la parte que nos interesa, la de la tecnología aplicada a la función, hago los siguientes comentarios.
Cada funcionario, sea turno o revisor, cuenta con una terminal a su disposición. Cuando el taquígrafo se dispone a confeccionar la versión taquigráfica de lo por él registrado en Sala, ingresa a la red digitando su nombre y su contraseña; la computadora, de acuerdo con esos datos, sabe cuál es su cargo -turno o revisor-, y le despliega en pantalla el menú correspondiente.
Para el turno, la opción 1 es "Alta de versión taquigráfica". Luego de elegir esta opción, debe especificarse en qué directorio se desea trabajar. Cada directorio corresponde a una sesión diferente, y sus nombres se forman coherentemente: en el caso de las comisiones, con una C -de Comisión- seguida de dos letras clave para cada una -que surgen de una lista que aparece en pantalla- y la fecha en la que se celebró. Así, el directorio de la Comisión de Presupuesto celebrada el 11 de junio de 1994 se llama CPR110694. En el caso de las sesiones plenarias, el nombre del directorio se forma con una J -de Junta- seguida de la fecha.
Luego de especificarse en qué directorio se desea trabajar, debe digitarse el número de parte a ingresar. Ese número -"Correlativo de ingreso a Sala"- surge de la lista de turnos, y es sumamente importante para unir, una vez corregidas por los revisores, todos las partes ingresadas, quedando así confeccionada la versión taquigráfica completa de la sesión en la que se está trabajando.
Una vez archivada, la parte queda a disposición del revisor, quien desde su terminal la trae a pantalla a efectos de realizar las correcciones pertinentes. El revisor modifica cuanto quiere lo que tiene en pantalla, pero al archivar conforma un nuevo documento. Eso quiere decir que en ningún momento se pierde el original, el realizado por el taquígrafo: éste queda también archivado.
Lógicamente, la confección de la versión completa se realiza solamente con las partes corregidas. ¿Cómo sabe la máquina cuáles son las corregidas? Porque cada parte sin revisar tendrá como nombre un número -lo da automáticamente la máquina, al especificarse el Correlativo de Ingreso a Sala-, mientras que cada parte revisada tendrá el mismo nombre, pero con un pequeño agregado, que se realiza automáticamente al ser archivada por el revisor. Para quienes tienen conocimiento de informática, ese agregado es la extensión ".REV".
Una vez que los revisores han terminado su trabajo, se realiza la llamada "Unión de Textos para Crear Versión Completa", que aparece en el menú de revisores y directores. Digitando la opción correspondiente, y luego de especificarse cuál es el directorio que se quiere unir y cuál el último Correlativo de Ingreso a Sala, en algunos segundos la máquina se encarga de realizar la unión de todos los textos revisados, o sea, todos los archivos con extensión ".REV". Inmediatamente después, la versión completa queda a disposición de la Dirección, ya sea para hacer una supervisión en pantalla, ya sea para imprimir. Por otro lado, en los casos de sesiones plenarias, la versión taquigráfica es transferida electrónicamente a cada una de las bancadas, a efectos de que los Ediles, luego de imprimirlos, puedan corregir sus discursos, enviando tales correcciones al Cuerpo de Taquígrafos para su posterior incorporación a la versión final.
Lógicamente, en lo que a procesamiento de texto se refiere, se cuenta con todas las ventajas propias del sistema que se utiliza, que es el Word Perfect 5.1.
He tratado de explicar en forma esquemática, para los no iniciados, el método de trabajo de los taquígrafos de la Junta Departamental de Montevideo en lo que concierne al uso de la informática. Estando a las órdenes para realizar las explicaciones o ampliaciones necesarias, y deseando que este trabajo sea de utilidad para alguien, me despido sin más.
Montevideo, noviembre de 1994
Juan Antonio Carissimi (h)
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