


EFECTOS DEL TRABAJO NOCTURNO Y POR EQUIPOS SOBRE LA SALUD
¿QUE OCURRIRIA CON NUESTRAS LARGAS HORAS DE ESPERA?

Podemos definirlo como un síndrome general producido por una exigencia excesiva y una necesidad de adaptación. Se produce un cambio en el organismo ante la presencia de una situación nueva. Las demandas ambientales y esta adaptación resultan incongruentes.
Por lo tanto, si lo pensamos en forma precisa, podríamos afirmar que nosotros, los taquígrafos, vivimos en permanentes situaciones de estrés.
El estrés se caracteriza por la presencia de: una señal de alarma, resistencia (enfermedad de adaptación) y agotamiento.
Desde el punto de vista orgánico, el estrés produce efectos -que no son nada desatendibles- en los distintos sistemas. Para una mayor comprensión, definimos el sistema como el conjunto de partes y órganos semejantes compuestos de un mismo tejido y dotados de funciones del mismo orden.
El estrés siempre comienza atacando el órgano más débil de cada individuo, llamado órgano blanco o target-cells. Las alteraciones psicosomáticas hacen su aparición.
Por lo tanto, dichos efectos son, a saber:
Sistema Nervioso Central:
a) Alteración del sueño (éste no es profundo).
b) Los estados de vigilia son más extensos.
c) Aparecen ilusiones ópticas y/o auditivas.
d) Asimismo, hay hiperexcitabilidad, nerviosismo.
Dentro de este sistema ubicamos al reticular, el cual tampoco queda exento de efectos. Este sistema es una formación ubicada dentro del tronco encefálico e interviene en los procesos de sueño y vigilia (ver ritmo circadiano). Si éste se ve afectado, aparecerá somnolencia y, por consiguiente, trastornos en el sueño.
Sistema Endocrinológico:
a) Aumento de secreción de precursores hormonales. Estos precursores son hormonas especiales que segregan otras. El estrés produce entonces un detenimiento o un aumento de dichos precursores. Por o tanto, aumenta la acción de la glándula tiroides, provocando así estados de ansiedad, sudoración.
b) Se libera adrenalina pero el efecto queda reprimido, es decir, en nuestro interior, con lo cual este exceso actuará en otro parte de nuestro organismo.
c) Aumento de la somatotrofina (hormona de crecimiento), produciendo alteraciones óseas y, con ello, pudiendo llegar a la osteoporosis.
d) Alteración de las gonadotrofinas, pudiendo provocar impotencia sexual y, en las mujeres, desajustes en el ritmo menstrual.
Aparato Pulmonar:
a) Hiperpnea, porque aumenta la capacidad respiratoria.
b) Fatiga. En los asmáticos pueden producirse broncoespasmos.
Cabe aclarar que el estrés no siempre afecta este sistema.
Aparato Cardiovascular:
a) Taquicardia. En caso de cardiopatías, pueden descompensarse.
b) Aumento de la presión arterial debido a la vasoconstricción y por exceso de la fuerza cardíaca.
Sistema Digestivo:
a) Hiperacidez. Consiguientemente, gastritis o úlcera.
b) Dispepsia (mal funcionamiento de la digestión) tanto a nivel estomacal, biliar o intestinal.
c) Trastornos evacuatorios, diarreas psicosomáticas, constipación.
Aparato Urinario:
a) Pueden producirse infecciones urinarias (son más frecuentes en las mujeres),
b) Cistitis (inflamación de la vejiga), trastorno de la diuresis.
Sistema Osteomusculoarticular:
a) Calambres.
b) Cansancio.
c) Mareos por origen vertiginoso provocado por lo que se denomina "síndrome vértebro-basilar".
Cuando hay compresión de algunas de las vértebras (dado que a sus costados existen arterias), se produce una disminución momentánea sanguínea en el tronco encefálico y, por lo tanto, el cerebelo (órgano del equilibrio) también queda afectado. De ahí, entonces, los mareos.
Por todo lo expuesto anteriormente, cabría entonces el siguiente y casi espontáneo razonamiento, cual es:
El individuo está orgánicamente estructurado para estar despierto durante el día, pero nosotros, los taquígrafos, que en su mayoría nos desempeñamos en horarios nocturnos dada la particularidad de nuestra tarea, lo que nos obliga a estar permanentemente activos, ¿no nos sometemos a estados continuos de estrés?
Nuestro organismo mantiene su actividad en función de distintas variaciones cíclicas de diversa duración. La que más conocemos es aquella que dura veinticuatro horas y la llamamos rimo circadiano o nictameral.
Dicho ritmo nos otorga una estructura temporal y se divide en dos fases, de doce horas cada una: activación psicosomática y vigilia durante el día y desactivación y sueño durante la noche.
Por lo tanto, cuando estamos trabajando hasta altas horas de la noche, lo hacemos en estado de desactivación nocturna, con la necesidad de utilizar un esfuerzo suplementario. Descansamos en estado de activación diurna, con lo cual disminuye la calidad y la capacidad reparadora del sueño. El lapso que va entre las 232 y las 5 horas es el que facilita el sueño más útil y completo (sabemos que muchas veces no podemos gozarlo).
Con respecto a los efectos que produce esta alteración en el horario de trabajo, podemos darle una explicación desde el punto de vista endocrinológico. La glándula pineal (sistema reticular) contiene fotoreceptores, sensibles a la luz que, a su vez, se relaciona con el hipotálamo, esencial en el equilibrio del ritmo biológico -específicamente, las sucesiones de la vigilia y el sueño.
El sueño se divide también en: ligero (fases 1 y 2), profundo de ondas lentas (fases 3 y 4) y paradójico (fase 5), de ondas rápidas como las de la vigilia pero acompañada de sueños, movimientos oculares y bajo tono muscular.
Las más importantes son la profunda y la paradójica. La primera es la que permite la reconstitución de las reservas energéticas y la recuperación de la fatiga muscular, mientras que la segunda opera en la reparación de la fatiga mental. Pero el sueño diurno de un puesto de noche es el que más se deteriora cualitativamente respecto del sueño nocturno de un puesto de tarde o de mañana.
Se ha detectado, con respecto a los trabajadores con jornada habitualmente nocturna, que la duración del sueño es mayor durante las vacaciones, por lo que se deduce que existiría un débito de sueño acumulado en el período de actividad y parcialmente recuperado durante el descanso anual. Entre otros efectos, esto puede generar la aceleración del envejecimiento.
Como hemos visto, el ritmo circadiano se altera y, por consiguiente, la calidad del sueño diurno. Y si a esto le sumamos que algunas de las comidas se llevan a cabo en estado de desactivación, deduciremos que éstas son las causas fundamentales de la enfermedad profesional: fatiga y un déficit continuo y poco reparador del sueño. Puede pasar de la fatiga fisiológica, la cual cedería con el reposo, a la fatiga crónica, difícilmente reversible. (Ver estado de fatiga general crónica).
Entonces, al estar trabajando cuando en realidad nuestro cuerpo está preparado para dormir, ¿cómo no va a reaccionar de una o de múltiples maneras? (en el peor de los casos en forma simultánea).
Las dispepsias se presentan en el 46 % de los trabajadores nocturnos en equipo y la frecuencia de los problemas intestinales (constipación, diarrea) es del 30 % contra 9 % respecto de los que tienen jornada diurna normal.
La úlcera gastroduodenal es casi siempre la expresión somática ante un disfuncionamiento del sistema nervioso central y, más precisamente, del hipotálamo, el órgano de la fatiga.
En muchos casos, se hace necesario la ingesta irracional de medicamentos para dormir de día y mantenerse despierto durante la noche. Paulatinamente, se va creando la formación de un círculo vicioso: fatiga, insomnio, consumo de somníferos, defensa contra la disminución de la vigilancia, aumento de la dosis de somníferos, fatiga pronunciada al despertar, estimulantes al salir de trabajar y así sucesivamente.
Por otro lado, los estudios permitieron afirmar que la extrema parcelización de la tarea y la repetición de un mismo gesto a una cadencia muy elevada, causan enfermedades degenerativas de la vaina de los tendones de la mano (sabemos de colegas que lo padecen).
La fatiga mental puede devenir por exceso (sobrecarga) o por defecto (monotonía). De tal forma, puede ser agotadora tanto nuestra tarea que demanda gran responsabilidad como aquélla parcelizada, monótona y que no despierta ningún interés (podemos reconocernos con nuestras largas horas de espera), en función de que se necesita de todas maneras mantener la atención y la vigilancia frente al trabajo a realizar.¿QUE ES EL ESTRES?
RITMO CIRCADIANO O NICTAMERAL.
EFECTOS DEL TRABAJO NOCTURNO Y POR EQUIPOS SOBRE LA SALUD.
¿QUE OCURRIRIA CON NUESTRAS LARGAS HORAS DE ESPERA?