

Jacques Cossard publica en 1651, en París, su obra "Método para escribir tan veloz como se habla, con privilegio del rey Luis XIV". Su alfabeto, de 22 signos, derivado de los ingleses, está basado en las líneas recta y curva, con diferente extensión según la letra que representen. Tiene signos especiales para las vocales y utiliza abreviaturas o supresiones de letras, sílabas y palabras.
En la portada de la obra aparece Luis XIV con la vista fija sobre tres carteles que representan el alfabeto hebreo, el griego y el francés.
