
Si surgiera una situación en la que terroristas, nacionales o extranjeros, o cualquier otra clase de delincuentes tomaran rehenes en los Estados Unidos y amenazaran con matarlos a menos que se satisficieran sus demandas, a la Administración federal se le plantearía una difícil elección. Si accedieran a las peticiones de los terroristas no harían sino incitar a que cualquiera con la suficiente determinación volviera a ponerles en jaque, tomara rehenes y les forzara a acceder a sus demandas. Por otra parte se permitiría que este tipo de delincuentes consiguiera sus pretensiones con la toma de rehenes. Por lo tanto, no siendo ninguna de éstas opciones viables, se necesitaba un Equipo de rescate altamente entrenado y capacitado que neutralizara a los secuestradores sin herir a los mismos rehenes.
El concepto de una Unidad federal anti-terrorista y para rescate de rehenes en los USA es más reciente que el desarrollado por los modelos europeos e israelí. Aunque la masacre de los Juegos Olímpicos de Munich en 1972 fue estudiada por las Agencias policiales norteamericanas, su primera plasmación tuvo lugar en grupos municipales y estatales (estos últimos a nuestros efectos, para su comprensión, si bien salvando las enormes diferencias político-legislativas, autonómicos.) Tras las intervenciones con rehenes israelí en Entebbe (1976) y alemana en Mogadishu (1977), el gobierno norteamericano se dio cuenta de que podría llegar a necesitarse una fuerza de respuesta federal ante, por ejemplo, un secuestro aéreo que precisara algo más que un Equipo SWAT ordinario.
El HRT se creó a finales de 1983 bajo autorización de William Webster, director de operaciones del FBI. Desde el principio se decidió que las negociaciones serían la primera estrategia del Equipo y de hecho, fueron incrementando el número de negociadores hasta tener al menos uno en cada una de las 59 oficinas de campo que el FBI posee en todo el territorio de los Estados Unidos.
El HRT era algo más que una unidad especializada en el rescate de rehenes, extendiéndose al trabajo de campo posterior a la intervención táctica: aprehensión de pruebas, registros, etc.
Su lema mostraba con claridad desde el principio su finalidad: “Para Salvar Vidas”. Sin embargo, a pesar de que la línea de acción que siguen algunos Equipos Especiales de Intervención (entre ellos el HRT) cuando tratan situaciones con rehenes es esperar...esperar...esperar...hasta que el infierno se congele, si es necesario, opción que puede ser la adecuada ante un hombre que está perturbado ante todo lo que se le ha venido encima ese día, es decir, problemas personales, y toma como rehenes a su familia y se atrinchera en su casa, esa misma táctica de esperar y negociar puede no funcionar cuando se está tratando con terroristas que, por ejemplo, hayan sido formados en un campo de entrenamiento de Líbano o Argelia, y ello requiere adoptar otras tácticas y disponer de la capacidad de respuesta del mayor nivel posible.
Sin perjuicio de su excelente preparación y dotación material, dos hechos marcarían la historia del HRT:
La primera en Ruby Ridge, Idaho. Un separatista blanco llamado Randy Weaver rehusó entregarse a los US Marshall para ser detenido y en los inicios de la intervención policial, un tiroteo produjo la muerte de un agente de los Marshall y un hijo de Weaver. Varios cientos de agentes del FBI y el HRT al completo (entonces, 50 hombres) fueron llamados a escena. Un tirador selecto del HRT hizo un disparo sobre Weaver en cuanto lo tuvo a tiro, pero el disparo sólo hirió a Weaver y sin embargo, alcanzo de muerte a su esposa Vickie, que estaba detrás del objetivo sin que el tirador hubiera llegado siquiera a verla. Doce agentes del FBI fueron expedientados por negligencia y uso juicio inadecuado en este incidente.
La segunda fue en el tristemente célebre Waco, Texas, en 1993, cuando David Koresh y la secta de los Davidianos se atrincheraron en su campamento tras enfrentarse a tiros con agentes de la Agencia del Tabaco, Alcohol y Armas (ATF), matando a cuatro de ellos. El sitio de cerca de un mes y las subsiguientes muertes de Waco han producido ríos de tinta traducidos en manuales sobre negociación, cercos y rescate de rehenes, siendo estudiado por cientos de Agencias policiales en los Estados Unidos. El HRT fue desplegado inicialmente en papeles de tiradores (sniper) y estos hombres, capaces de alcanzar una moneda a 200 metros, tuvieron a tiro a Koresh en varias ocasiones, pero debido a las reglas de procedimiento no pudieron abatirlo, ya que se les prohibía disparar contra nadie que no estuviera suponiendo una amenaza directa contra alguien. Adheridos a esta política, así como a su lema: “Para Salvar Vidas”, el paso del tiempo, lejos de solventar incruentamente el problema, llevó a una de las mayores pérdidas de vidas sin sentido en los Estados Unidos.
Otro problema significativo que ha afectado en más de una ocasión al HRT ha sido el tema de su jurisdicción. Así, por ejemplo, en los Juegos Olímpicos de los Angeles en 1984 y en Atlanta 1996, se produjeron unas considerables discusiones sobre a qué Unidad correspondía la respuesta anti-terrorista, si a ellos o al SWAT del LAPD. Con el tiempo, este tema ha afectado a la Unidad, de forma que se produjo una decisión de reducir su status de Unidad “full-time” a realizar entrenamientos periódicos cuatrimestrales. No se puede saber en qué grado habrá esto afectado a sus capacidades y a su estado de preparación.
También existen Unidades regionales descentralizadas, con suficiente capacidad de respuesta, formados y entrenados por operadores del HRT, para misiones de menor envergadura y necesidades tácticas.
Esta Unidad entrena periódicamente con otras Unidades Tácticas nacionales de renombre, federales (ATF, Marshall, DEA, Customs, etc.), locales (LAPD SWAT Team, NYPD ESU, Washington DC Emergency Response Team, etc.), militares (1st SFOD-DELTA, SEAL Team 6, etc.), así como de otros países (GSG9, GIGN, SAS, etc.)
Hablar de sus recursos armamentísticos sería tarea larga, dado que han adoptado múltiples sistemas de armas. No obstante podemos destacar sus preferencias en:
Armas cortas: Inicialmente adoptaron (quizás debido a la influencia de sus primeros entrenadores –SAS-), la pistola Browning High Power 9mm. Años después adoptarían los modelos Glock y hace escasos cuatro años, la elección recayó sobre la Springfield M-1911 A-1 .45 ACP.
Subfusiles: Toda la gama H&K MP5
Rifle
sniper: H&K PSG-1
Bibliografía recomendada:
Danny Coulson, co-fundador del Hostage Rescue Team, escribió el libro “NO HEROES” Inside The FBI´s Secret Counter-Terror Force, donde recoge pormenorizadamente en sus 593 páginas, todos los detalles de los orígenes del FBI Hostage Rescue Team, su material, su entrenamiento, así como los relatos de los acontecimientos más señalados en los que esta Unidad ha intervenido. Indispensable para conocer desde el interior y en su salsa, los entresijos del HRT.
“No
podíamos permitir una sola herida. Y
no intentábamos empezar una pequeña guerra en los Ozarks.
Mis hombres y yo descansábamos en otras ventajas:
el talento de nuestro personal, nuestro entrenamiento, experiencia y
tecnología. Y pensando,
planificando y pensando más aun. Repetí
la oración y la volví a repetir cada vez que salíamos a una misión:
No les hagamos ser héroes para hacer este trabajo.
Si planificamos bien, no habrá necesidad de héroes”.
-fragmento de NO HEROES-