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Por los cortijos solía venir un hombre con un burro vendiendo y cambiando víveres mi madre guardaba los huevos de nuestras gallinas para cambiarlos por algo que necesitáramos como ropa para remendar sábanas o para hilo o las cosas necesarias que no podíamos comprar , cada vez estábamos peor no había trabajo y íbamos vendiendo las pocas tierras que nos quedaban , mi madre le dijo a mi padre que aquello no podía continuar y le propuso a mi padre de montar una panadería en un pueblo bastante lejano , mi padre no quería quedarse solo con el resto de mis hermanos mientras que mi hermana Catalina mi madre mi hermano Juan Gloría y yo nos íbamos a probar fortuna , pero aún así tuvo que aceptarlo. La despedida fue un drama , porque todos llorábamos ,nunca nos habíamos separado .....El viaje fue largo y pesado llevábamos los colchones cuatro mantas cuatro ollas y la poca ropa que teníamos mi hermana Gloría y yo que éramos las más pequeñas íbamos montadas en la burra con toda la carga .Cuando llegamos era casi de noche descargamos la burra la metimos en la cuadra los colchones los pusimos en el suelo, no recuerdo si comimos algo y nos acostamos. Al cabo de un día o dos empezamos a trabajar en la panadería , mi hermano estaba en el horno y un Señor enseñaba ami madre y a mi hermana Catalina a hacer el pan , yo tenía nueve años y me encargaba de cuidar a la Gloría y por supuesto no podía ir a la escuela , Mi hermana Catalina tenia novio y venía a verla en una yegua desde su pueblo que estaba bastante lejos. Mi hermana Catalina era muy guapa y allí habían unos chicos que la querían y amenazaron a su novio para que no viniera por allí a pesar de todo el no se asustó y seguía viniendo porque la quería mucho. A mi hermana y a mi no nos gustaba estar allí, a ella porque el novio tenía que venir desde muy lejos a verla y a mi porque echaba mucho de menos a mi padre y a mis hermanos.
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El pueblo era pequeño y nosotros nos sentíamos como un pajarillo en una jaula pues estábamos acostumbrados a estar en el campo , con el tiempo ya fuimos haciendo amistades , yo me hice amiga de una niña que vivía cerca y un día me preguntó si quería ir a la iglesia porque venía el Obispo a confirmar a las niñas a las diez de la mañana yo le dije que si iría , nunca había escuchado las campanas de la iglesia y como me iba acercando a ella empezaron a sonar y conté 20 y pensé que había pasado la hora y volví a casa . Al cabo de un rato vino la niña y me dijo porque no había asistido después de explicarle me dijo que estaba tonta que era la llamada a misa , pasé mucha vergüenza porque ya tenía 9 años y aún no sabía lo que era el reloj ni las campanas. En aquella época no había cuarto de baño en las casas y se iba al corral de la casa y por la noche había un orinal para hacer las necesidades pues en aquel pueblo yo me quedé muy sorprendida porque la gente por la ventana tiraban los orines de la noche así que imaginaros la limpieza de aquel lugar en las calles , por suerte en aquellos tiempos llovía más que ahora . Un día recuerdo que hubo un terremoto y yo tenía a gloria sobre la mesa porque le estaba poniendo las alpargatas, la mesa iba de un lado para otro sin control la cogí en brazos y salí a la calle allí estaba todo el mundo y asomado a las ventanas preguntando que pasaba. Recuerdo que aquella noche no nos acostamos a dormir porque estábamos muy asustados pero gracias a Dios no pasó nada . Mi madre para Semana Santa nos hacía hornazos que era una torta con un huevo encima nos lo llevábamos al campo para comerlo y celebrar ese día que era el día de pascua Gloría como era muy pequeña la tenía que cargar en brazos y siempre me tocaba a mi cargar con ella , yo también era pequeña pero nunca podía ir a jugar porque hasta los domingos abríamos la panadería. Al cabo de un tiempo pusieron las cartillas de razonamiento y aquello a nuestro negocio no le benefició en nada, cada día nos iba peor . Un día mi madre decidió que volvíamos al cortijo y lo hicimos de noche porque debíamos dinero en el molino y no teníamos con que pagar , yo estaba muy contenta porque tenía ganas de ver a mi padre y hermanos mi padre también se alegró porque ya no había visto bien que nos marcháramos y mi madre también contenta porque estaba en su casa aunque decepcionada de no haber conseguido lo que se había propuesto con el negocio . volvimos a empezar de nuevo en el cortijo con las aceitunas y con el campo . Delante del cortijo había un moral que tenía unas moras negras buenísimas y también una noguera que echaba muchas nueces yo como era pequeña los veía muy grande , la gente de los alrededores venían a buscar moras con una cesta y nosotros comíamos muchas estábamos todo el día subidos comiendo y pintándonos la cara con ellas parecíamos indios.
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