Visión de Lluvia
Sé que aún sigues viviendo en aquel gris pueblo,
en el pueblo aquel en el que a diario llueve, sin fin.
Yo en mi pueblo lejano, de suelo siempre seco,
no puedo evitar, si se nubla, pausar mi trajín.
Entonces, pido al cielo oscuro un poco de lluvia,
para acercarme más a tí dondequiera que estés,
pues si en tu pueblo lluvioso y gris también cae, mustia,
el agua celeste, veo yo lo mismo que ves.
Es siempre así: cuando veo caer lluvia te pienso.
Inevitablemente, revive tu recuerdo
en mí cuando cae lluvia de un cielo gris y tenso
pues pienso también llueve en tu nublando pueblo.
¡Que una visión de lluvia una mi alma a la tuya,
mientras nuestras corpóreas ventanas ven lo mismo!
¡Que la misma visión ate siempre nuestras almas,
igual que el fiel transcurrir de los astros, lo mismo!
Y cuando en días como éste caigan gotas dulces
y renazcan en mí muy secretos sentimientos,
de ahora en adelante, cada vez que lluvia notes,
ya que lo sabes, estaré yo en tus pensamientos.
Copyright ©2004 Surey Rodríguez