Súplica al Viento
Viento, sopla a mi favor.
Se tú el mensajero entre los dos.
Sopla y trae a mí su voz.
No me queda más en este mundo
excepto este agonizante amor profundo,
envuelto en el silencio más rotundo.
Una realidad vil nos ha separado
y mi corazón se muere de no tenerlo a mi lado.
Por eso te urgo que cumplas con este pequeño recado.
Hazle llegar la trizteza en mis palabras,
que sienta en tu voz la urgencia de mi llamada
y que reviva en su alma nuestro amor, cual llamarada.
Que sienta su alma quemarse con el recuerdo
de aquel instante en que lo venció el deseo
y fue sólo mío. Recuérdale eso fiel viento.
Copyright ©2004 Surey Rodríguez