Nuestros Juegos
Porque en cada minuto a tu lado
me veo asomada al borde del abismo,
he decidido marcharme al olvido,
lejos de tu triste coraz�n enamorado.
No es justo que con mi presencia
prosiga atormentando tu paz.
Frente a m�, la confusi�n invade tu faz
y pareces olvidarla a ELLA por SU ausencia.
A mi lado, solos, besas mis manos,
besas mi cuello y hasta mis labios
mientras yo lucho por recordarte SU nombre.
Mas lucho en vano contra tu voluntad de hombre
que se impone sobre mi cuerpo
y lentamente lo domina
para luego abadonarlo sin esfuerzo
al sonar SU voz en la lejan�a.
Y es por eso que me alejo
maldiciendo nuestros juegos,
olvidando tu rostro de herido mu�eco
y odiando el afecto escondido en mis deseos.
Copyright �2004 Surey Rodr�guez