El Caballero del Brasalete Oxidado
Una sola joya adornaba su cuerpo,
su cuerpo floreciente en plena primavera.
El caballero del brasalete oxidado
pas� y me mir� sin saber que yo era
una rosa florecida con un coraz�n maltrecho.
Y en m� trat� de hallar
la frescura del roc�o
que yo no le pod�a dar
pues mi alma ya no ten�a br�o.
El dolor del abandono la hab�a logrado horadar.
Mas su deseo de sosiego era demasiado
y s�lo mi n�ctar lo pod�a apaciguar;
mi n�ctar, que luego del fatal desencanto
que tantas noches me logr� hacer llorar,
yo misma, a todos hab�a vedado.
El caballero del brasalete oxidado se arriesg�
a quedar atrapado en mi melancol�a
cuando, buscando disipar mi miedo, entreg�
la �nica joya que su cuerpo vest�a,
y con amoroso abandono me bes�.
Mi sangrante y triste coraz�n helado,
reverdeci� y el calor lo llen�.
�l hall� el sosiego de mi n�ctar vedado
y de mi coraz�n la herida san�
con el simple regalo de un brasalete oxidado.
Copyright �2004 Surey Rodr�guez