CORONA DE
ADVIENTO
La palabra ADVIENTO es de origen latín y quiere decir
VENIDA. Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida
de Jesucristo. El tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de
Navidad.
La corona o guirnalda de Adviento es el primer anuncio de
Navidad. Es un círculo de follaje verde, la forma simboliza la eternidad
y el color la esperanza y la vida. Va enrollada con un listón rojo,
símbolo del amor de Dios que nos envuelve y también de nuestro amor que espera
con ansiedad el nacimiento del Hijo de Dios. En el centro de círculo se
colocan las cuatro velas (pueden ser tres moradas y una rosa o bien todas
blancas) para encenderse una cada domingo de Adviento. La luz de la vela
simboliza nuestra fe.
En Navidad se puede añadir una
quinta vela blanca, hasta el final del tiempo de Navidad y si se quiere se
puede situar la imagen del Niño en relación con la corona: se tiene que ver que
la Navidad es más importante que la espera del Adviento.
La corona, que procede del Norte (países escandinavos, Alemania).
PRIMER
DOMINGO
LLAMADA A LA VIGILANCIA
ENTRADA. Se entona algún canto.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del
Espíritu Santo.
Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos: Yo confieso ante Dios
todopoderoso...
Lectura
del santo evangelio según San Lucas 21, 25-36
(Breve pausa para meditar).
Guía: Vigilar significa estar atentos, salir al encuentro
del Señor, que quiere entrar, este año más que el pasado, en nuestra
existencia, para darle sentido total y salvarnos.
Encendido de la Vela
Guía:
Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en
la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta
primer semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para
recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos
adormecen. Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más
clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera.
¡Ven, Señor Jesús!. ¡Ven, a Salvarnos!
Guía: Unidos en una sola voz
digamos: Padre Nuestro...
Guía: Ven Señor, haz resplandecer
tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvos.
SEGUNDO
DOMINGO
CUESTION DE «ENDEREZAR»
Lectura
del santo evangelio según San Lucas 3, 1-6
Nosotros esperamos según la promesa de Dios cielos nuevos y tierra
nueva, un mundo en que reinará la justicia. Por eso, queridos hermanos,
durante esta espera, esfuércense para que Dios los halle sin mancha ni culpa,
viviendo en paz.
Guía: ¿Qué va a cambiar en mí, en nosotros en este
Adviento? ¿ Se notará que creemos de veras en Cristo?
Guía: Los profetas mantenían
encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos estas dos velas. El
viejo tronco está rebrotando estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra
carne... Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida
para que brotes, para que florezcas, para que nazcas y mantengas en nuestro
corazón encendida la esperanza.
TERCER
DOMINGO
CRECER EN ALEGRIA, CRECER
En el
Testimonio de Vida
Lectura
del santo evangelio según San Lucas 3, 10-18
Que el propio Dios de la paz los santifique, llevándolos a la
perfección. Guárdense enteramente, sin mancha, en todo su espíritu, su
alma y su cuerpo, hasta la venida de Cristo Jesús, nuestro
Señor.
Guía: Los hombres de hoy no verán en persona a Cristo
en esta Navidad. Pero sí verán a la Iglesia, nos verán a nosotros. ¿Habrá
más luz, más amor, más esperanza reflejada en nuestra vida para que puedan
creer en El?
Guía: En las tinieblas se encendió una luz, en
el desierto clamó una voz. Se anuncia la buena noticia: ¡El Señor va a
llegar! ¡Preparen sus caminos, porque ya se acerca! Adornen su alma como
una novia se engalana el día de su boda. ¡Ya llega el mensajero!. Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz. Cuando
encendemos estas tres velas cada uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para
que brilles, llama para que calientes.
¡Ven, Señor, a salvarnos,
envuélvenos en tu luz, caliéntanos en tu amor!
CUARTO
DOMINGO
EL SI DE MARIA ES NUESTRO SI
Lectura
del santo Evangelio según San Lucas 1, 39-45
Guía: Para que haya encuentro no basta con que
alguien venga. Hay que salir a su encuentro. María es el modelo
perfecto de lo que debe ser nuestro seguimiento del Señor, de nuestra actitud
de adviento.
Guía: Al encender estas cuatro velas, en el
último domingo, pensamos en Ella, la Virgen, tu madre y nuestra madre.
Nadie te esperó con más ansias, con más ternura, con más amor. ¡Nadie te
recibió con más alegría. Te sembraste en ella, como el grano de trigo se siembra
en el surco. Y en sus brazos encontraste la cuna más hermosa. También nosotros queremos prepararnos así: en la fe, en el amor y en
el trabajo de cada día.
Para Acostar al Niño Dios:
Antes de la Cena de Navidad se
reúne la familia junto al Nacimiento.
1.- SE CANTA O SE ESCUCHA UN
VILLANCICO
2.- ACTO PENITENCIAL
Guía: Para preparamos a recibir a Dios que se
hizo hombre para salvamos, reconozcamos que somos pecadores y que necesitamos
su salvación.
Todos: Yo confieso ante Dios
todopoderoso..
3.- LECTURA DEL EVANGELIO
Guía: Recordemos lo que pasó aquella bendita
noche hace casi 2,000 años:
Evangelio según san Lucas 2,1-14:
4.- ACOSTAMIENTO DEL NIÑO
Guía: Antes de colocarlo en el nacimiento, X (el
más pequeño de la familia) va a darnos a besar al Niño Dios
5-
VILLANCICO
(Se canta o se escucha mientras
se besa al Niño).Al terminar
6-
PETICIONES
A cada petición responderemos
Todos: Te lo pedimos, Señor.
Guía: Pidámosle al Niño
Dios que así como es el centro de este nacimiento hoy, sea todos los días el
centro de nuestra familia y de nuestra vida.
Guía: Que Jesús, pudiendo nacer rico
quiso nacer pobre, nos enseñe a estar contentos con lo que
tenemos.
Guía: Que Jesús, que vino a
perdonamos, nos enseñe a no ser rencorosos con los demás.
Guía: Que él, que vino a fundar la
mejor familia del mundo haga que en la nuestra reine siempre el amor, la unión
y el deseo de ayudarnos mutuamente y a las demás
familias.
Guía: Que él, que nació en una cueva
porque no hubo lugar en la posada para su familia, se acuerde en esta noche de tantos niños para los que no hay lugar en los hogares, de tantos
hombres y mujeres para los que no hay lugar en las fábricas, de tantos
refugiados para los que no hay lugar en el mundo y de tantos indígenas para los
que no hay lugar en .nuestro mundo moderno.
7.- VILLANCICO FINAL
¡Que
nuestro Señor Jesucristo nazca en los corazones de
cada uno de ustedes!