
- Nuestra primera función estuvo plagada de errores. En esa ocasión no presentamos Jesucristo Superestrella, presentamos ¡Jesucristo Superestrellado!
- Al inicio de "Todo Ya Está Bien", a nuestra querida María Magdalena, se le cayó su bolso. Por allá rodaron velas, trapos y ungüentos.
- En el "Juicio ante Pilatos", al darle los latigazos a Jesús, se hizo un batidero en el suelo con la "sangre". Esto hizo que el suelo se pusiera resbaloso y más de un bailarín cayó. Ahora sí, se puede decir que pasaron a azotar...
- En la "Última Cena" Jesús no podía abrir el vino. Estaba tan apretado el corcho en la botella que parecía imposible destaparlo. Al final, la tapa cedió y todo salió bien.
- Durante el número de "Todo Ya Está Bien", Jesús se dejaba caer al suelo y María Magdalena corría en su ayuda. Ella quedaba de rodillas y servía de soporte a un fatigado Jesús. En la segunda función, los actores no estaban bien apoyados y cayeron. Los dos estaban tirados en el suelo mientras la canción seguía, la pobre actriz que interpretaba a María Magdalena moría de risa y se veía imposibilitada a seguir cantando.
- En la primera función, no nos fue posible utilizar los camerinos (a causa de una tremenda lluvia que nos cerró el paso) así que todo el vestuario y la utilería se encontraban en el pequeño espacio que había detrás del escenario. En el transcurso de la función todo se fue revolviendo, al punto de que cuando llegó la "Crucifixión" Jesús no encontró su taparrabos. ¡Tuvo que salir con unas simples y ajustadas licras blancas! Sentimos mucho el daño causado a la vista de todos los presentes.
- Judas, durante el número de su muerte, arrojaba su túnica fuera de escena. En cierta ocasión hizo mal el cálculo, y la túnica cayó sobre el rostro de Anás, que tuvo que quitársela disimuladamente para poder seguir cantando.
- A los tres actores principales se les salió en alguna ocasión un gallo. Ninguno se salvó. Jesús en "Un Rumor", Judas en "Condenado Para Siempre" y María Magdalena en "Yo No Sé Como Amarlo"
- El buen Pedro tenía tanta hambre que, el día que presentamos dos funciones, se comió el pan ácimo en la primera. Para la segunda función no teníamos más pan, así que el equipo de utilería tuvo que ingeniárselas para conseguir uno. La sorpresa fue para Jesús, que a la hora de partir el pan, descubrió que este era una Doradita "Tía Rosa".
- Anás le arrojaba a Judas las monedas de plata en "Condenado para Siempre". El actor que interpretaba a Anás, arrojó en una función las monedas tan fuerte que estas cayeron del escenario. El pobre Judas tuvo que hacer circo, maroma y teatro (sobretodo teatro!) para encontrarlas... ¿O qué? ¡Ni modo que traicionara a Jesús gratuitamente!
- Cuando era "El Arresto" de Jesús, los bailarines pasaban uno por uno frente a Jesús para cantar su verso. En la penúltima función, dos bailarinas se confundieron y salieron al mismo tiempo (una de cada lado). Lo inevitable ocurrió y chocaron justo frente a Jesús, al centro del escenario.
- Los latigazos que recibió Jesús lo hacían retorcerse del dolor; tanto, que una de las columnas a las que estaba amarrado se vino abajo. La columna hubiera caído sobre los bailarines, de no ser por Anás que la desvió.
- Pilatos llegó tarde al estreno. El pobre actor y su hermana, quedaron atrapados en el característico tráfico de nuestra ciudad. Caifás tuvo que hacer el papel de Pilatos en el número "Sueño de Pilatos", ya que llegó hasta el final del Primer Acto.
- En una función nos falló el audio en la "Última Cena". El elenco prosiguió a capella con el número. (Como debe ser!)Ese acontecimiento fue muy aplaudido por el público asistente.
- Durante el número de "Los Leprosos" los bailarines iban rodeando a Jesús y ponían sus manos sobre él para que los curara. En cierta ocasión, el actor que interpretaba a Jesús sintió una mano en un lugar muy poco apropiado, en un lugar muy... íntimo. Cuando Jesús bajó la mirada para ver quién había sido la persona con tan "buen tino", vio que había sido una bailarina. A la hora de ver el video, se ve claramente dicho suceso... solo que no fue una bailarina la descuidada, ¡fue un bailarín!
- El buen Judas sufrió una laguna mental durante "Condenado Para Siempre". ¡Se le fue la letra de la canción! Pero él, muy profesional no se quedó callado... siguió cantando ¡en inglés! La sorpresa fue para Caifás y Anás, a los que les vieron la cara de "what?".¿Lo ven? Nuestro montaje fue de calidad internacional.
- En la última función, por causas de fuerza mayor, 4 actores no pudieron asistir. Para completar a los 12 apóstoles en la "Última Cena", tuvieron que entrarle al quite Caifás, Anás y algunas mujeres. (Una de ellas, por cierto, olvidó quitarse los aretes!)
- Y por supuesto, no podemos olvidar el de la Cruz. Mientras los bailarines y Judas estaban en "Superestrella", Jesús y tres personas de ensamble se preparaban para la Cruz detrás del escenario. Se subían sobre una mesa, se centraban y, ya listos, esperaban su turno para dar un paso adelante y salir a escena. Pues en nuestra amada y recordada Última Función, la mesa sobre la que estaban acomodándose, no resistió y se dobló de las patas. Esto causó inestabilidad (obviamente) y los actores cayeron de la mesa. En su desesperación, se agarraban de donde podían para no caer. El público que disfrutaba la función solo veía pasar por atrás del negro telón a los actores. Como si eso no fuera poco, el momento de salir llegó y la Cruz no estaba lista. Los actores tuvieron que salir como pudieron, y la Cruz no quedó muy derecha que digamos. De hecho, pueden ver en la sección correspondiente, la foto que lo comprueba...