UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

 

FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y SOCIALES

DIVISIÓN SISTEMA UNIVERSIDAD ABIERTA Y EDUCACIÓN A DISTANCIA

 

ÁREA: CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN

 

 

LINEAMIENTOS DE EXÁMENES EXTRAORDINARIOS

 

 

SEMESTRE 2009-1

 

 

 

 

Prospectiva Estratégica

 

Prof. Juan Carlos Cruz Moreno

[email protected]

 

 

 

El Examen Extraordinario de Prospectiva Estratégica consta de dos partes:

 

 

I. PRIMERA PARTE

 

Desarrolle un ensayo a partir de las siguientes preguntas. Recuerde que las preguntas sólo deben usarse para motivar la discusión. Responda a ellas dentro del texto sin tomarlas como un referente estricto. Sea creativo.

 

1.      ¿Qué función cumple el futuro para la humanidad? Considere sus impactos psicológicos y sociales.

 

2.      ¿Puede el futuro incidir en el presente? Explique

 

3.      Desde esta perspectiva ¿qué papel debe asumir el pasado?

 

4.      ¿Cómo se ha estudiado el futuro? Señale las principales corrientes y tradiciones en prospectiva y estudios del futuro. Exponga sus alcances y limitaciones de cada una. Indique sus representantes fundamentales.

 

5.      Explique la función de la prospectiva en el desarrollo de futuros deseables y probables. ¿Cómo se construye un futurible o futuro posible?

 

Mínimo 10 y máximo 15 cuartillas, espacio 1.5, letra Arial o Times 12 puntos.

Incluir aparato crítico (citas y notas a pie de página) y bibliografía.

Dedicar los primeros dos o tres párrafos a una introducción general al tema.

 

 

II. SEGUNDA PARTE

 

Escriba una crónica sobre algún suceso que posiblemente ocurra en el futuro. Debe desarrollar diversos escenarios (probables, posibles y deseables) sobre su evolución y trayectoria. La temática y la extensión son libres, debiendo recuperar en el texto un estilo literario y/o periodístico.

 

Lo más importante en este ejercicio es imaginar un escenario futuro a partir de los indicios y señales que le proporciona el presente. Podrán admitirse otras formas diferentes a la crónica o la nota periodística, como el guión de radio, de televisión o cine.

 

 

III. RECOMENDACIONES GENERALES

 

Pueden acudir a las fuentes bibliográficas que ustedes consideren útiles.

No se limiten únicamente a los textos revisados en el curso o sugeridos en la bibliografía.

 

Para cualquier duda, o ampliación de bibliografía no duden en consultarme.

 

Para mayor claridad respecto al formato y contenido del ensayo lean el texto adjunto

“PEQUEÑO DECÁLOGO PARA LA PREPARACIÓN DE ENSAYOS”

 

 

¡Buena Suerte!

 

 

FECHA DE ENTREGA: 22 DE NOVIEMBRE DE 2008 A LAS 12:00 HRS. EN EL CUBÍCULO DEL ÁREA DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN DE LA DSUA

 


 

PEQUEÑO DECÁLOGO PARA LA PREPARACIÓN DE ENSAYOS

 

Benjamin Arditi

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM

 

Aunque es difícil precisar criterios absolutos para definir en qué consiste ‘un buen ensayo’, al menos se puede establecer una serie de pautas que orienten su elaboración.

Tal vez la más relevante es que la calificación del trabajo no depende de si el argumento coincide con las ideas o con la posición del profesor. Lo que cuenta en la elaboración de un buen ensayo es la fuerza argumentativa y el manejo apropiado de la bibliografía.

Una pesquisa académica puede encararse de manera análoga a la investigación de un crimen o el esclarecimiento de un misterio. Hay un enigma o problema que resolver, así como algunas pistas que orientan la indagatoria. Claro que las pautas formales para preparar el informe —o ensayo— son distintas de las que sigue el policía de turno encargado del caso. Hay menos formulismos administrativos y mayor rigor argumentativo. El investigador procede como Agatha Christie en lo que respecta a la narrativa o manejo fluido del lenguaje, y como su personaje Hercule Poirot en cuanto a la capacidad analítica. Quien lea la monografía tiene que poder identificar el problema a tratar; además tiene que percibir que las intuiciones, las explicaciones y el argumento en torno al problema-pregunta-tema-enigma-misterio se desarrollaron y enlazaron de manera clara; y por último, aunque el lector no concuerde con todo lo que dicen, tiene que quedar satisfecho con la manera en que plantearon y resolvieron el problema: la narración debe persuadirle que las conclusiones son plausibles y que han dejado pocos cabos sueltos.

 

Para ello es importante tener presente lo siguiente;

1. Planteen el tema claramente desde el primer párrafo, y en no más de 2 párrafos. El lector debe saber que tienen claro qué es lo que quieren demostrar y cómo se pretende hacerlo. Recuerden: son ensayos relativamente breves: un máximo de 2000-2500 palabras (unas 8 cuartillas a doble espacio usando el tipo de letra Times New Roman cuerpo 12).

2. Las conclusiones deben responder al tema inicial y deben derivarse del argumento desarrollado en el texto.

3. La redacción de un ensayo o de un capítulo no debe confundirse con fichas o resúmenes de lectura, y mucho menos con resúmenes de lo que dice el profesor o el autor usado.

4. El rollo o los argumentos secundarios no sirven: el argumento debe girar en torno al tema y basarse en la bibliografía primaria, no en las notas de clase. Evita los desvíos que no aporten significativamente al problema a tratar, que sólo sirvan para mostrar cuán inteligentes son, o que terminen siendo fichas de lectura de libros o artículos interesantes pero tal vez sólo indirectamente relevantes. Si debes explayarte en historias secundarias, o agregar referencias periféricas, deben ir en notas a pie de página, o como notas bibliográficas.

5. Toda afirmación tiene que ser explicada y justificada. Frases como ‘yo pienso que ...’ o ‘yo creo que...’ no sirven de nada a menos que vayan acompañadas de un argumento.

6. Las generalizaciones excesivas, así como los lugares comunes y las banalidades no mejoran a un texto, y sí lo debilitan.

7. Eviten las oraciones largas con muchas cláusulas y sub-cláusulas, pues dificultan la lectura. Se puede usar puntos seguido para acortar esas oraciones.

8. Conviene limitar el uso excesivo de la primera persona singular (‘yo voy a’, ‘desde mi punto de vista’), pues a veces el lector puede sospechar que el autor peca de poco humilde. Lo mismo en el caso de la primera persona del plural (‘nos referimos a’, ‘nosotros creemos que’), ya que ese ‘nosotros’ puede ser un poco vago, y no siempre sirve para crear una complicidad entre autor y lector. Tampoco exageren con la voz pasiva (‘se dice que’, ‘como alguna vez dijera Fulano’), pues si bien puede ser producto de una economía del lenguaje, siempre queda la duda de si ello no refleja más bien flojera narrativa, o tal vez la falta de referencias textuales precisas.

9. La bibliografía puede ir en las notas a pie de página o al final del texto. Recuerden que hay que distinguir los artículos (sean de revistas o de compilaciones) de los libros como tales. Los artículos deben ir entre comillas dobles (“ ”) o sencillas (‘ ’), y los títulos de libros y revistas deben ir subrayados (subrayados), o en itálica (itálica), o en negrita (negrita).

10. Por último, recuerden que el plagio es un delito intelectual muy serio. Hay plagio, intencional o no, cuando se utilizan ideas, argumentos o construcciones argumentativas de algún autor publicado sin reconocerlo explícitamente en el trabajo que están escribiendo. Todo texto usado en el ensayo debe ser citado, incluso en los casos en que sólo han parafraseado lo que dice un autor (cuando lo han puesto en sus propias palabras y no literalmente como aparece en algún libro o artículo que hayan leído). Esto es especialmente importante cuando la cita viene al final de un párrafo o una sección que tiene varios puntos seguidos. Por eso, y para evitar confusiones, cuando coloquen la fuente al final de una cita larga (textual o parafraseada), conviene introducir ‘marcas’ que permitan al lector distinguir qué es de Uds. y qué es de la persona citada. Por ejemplo, marcas tales como ‘Pérez sostiene que...’, y más adelante, ‘siempre de acuerdo con Pérez...’ o ‘siguiendo con el argumento de Pérez.’.

 


 

Bibliografía Sugerida (Adicional a los Textos Revisados en Curso Ordinario)

 

1.      Barney, Gerald y A. Alonso C. (comps.) (1988), Estudios del siglo XXI, México, Centro de Estudios Prospectivos, Fundación Javier Barros Sierra, Limusa Editores.

2.      Berger, Gaston (1957), “Sciences humaines et prévision”, Revue des deux mondes, Nº 1, París, febrero.

3.      Decoufle, André (1976), Sociologie de la prévision, París, Presses Universitaires de France.

4.      ______ (1972), La prospective, París, Presses Universitaires de France.

5.      De Jouvenel, Bertrand (1967), L’arte della congettura, Florencia,Vallecchi Editore Spa.

6.      Godet, Michel  De la anticipación a la acción, Barcelona, Editorial Marcombo.

7.      Hodara, Joseph (1984), Los estudios del futuro, México, Instituto de Banca y Finanzas.

8.      Markridakis, Spyros (1990), Pronósticos, estrategia y planificación para el siglo XXI, Barcelona, Ediciones Díaz de Santos.

9.      Masini, Eleonora (1993), La previsión humana y social, México, Fondo de Cultura Económica.

10.  Miklos, Tomás y María Helena Tello (1991), Planeación prospectiva. Una estrategia para el diseño del futuro, México, Noriega Editores, Ed. Limusa.

11.  Mojica, Francisco (1990), La prospectiva. Técnicas para visualizar el futuro, Santafé de Bogotá, Fondo Editorial Legis.

12.  Van der Heijden, Kees (1998), Escenarios, el arte de prevenir el futuro, México, Editorial Panorama.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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