Mundos alternativos

o

"Acuñaverso"

un universo en una panadería

    Miguel Acuña nos cuenta historias alternativas de los personajes de la colección de los Caballeros del Bien, cada una está dedicada a los problemas domésticos de uno de ellos. El primero está protagonizado por John Schneider.

     Nota: Todo esto sucede en un universo alternativo por lo que no afecta a la continuidad de los personajes, como el Capítulo Uno de Byrne.

El problema doméstico de Schneider

 

                          Desde que se enteró del proceso frigiomiccitador que permitía a las ardillas despedir rayos UVA por los ojos;  a Schneider lo dominaba la ansiedad.

                          Bramina, la nívea muniquesa, un amor de verano vivido hacía ya diez años en una playa almeriense que había terminado en boda, no lograba adquirir coloratura.

                          Las vacaciones en las costas del sur de Europa eran inútiles y los largos baños de sol quemaban a su esposa hasta dejarla roja como un tomate, lo que provovaba en ambos una ira feroz; por eso Schneider compró la ardilla.

                          La blanca piel de Bramina tendría que ceder ante aquel invento infalible y garantizado; ésto le había dicho el vendedor y si no era cierto es que lo habían timado.

                          Algún día Schneider tendría unos hijos felizmente mulatos; hasta entonces se consolaba intentando variar el níveo transido de la muniquesa por la bachata doradita.

            

                    Comentario: En nuestro universo John está soltero y sin compromiso.

 

 

 

Sobre un problema que nos concierne a todos.

    Santiago se ha convertido en un lupanar. A nadie se nos escapa que esta circunstancia está causada por los miles de estudiantes que utilizan esta ciudad con el fin exclusivo de dar rienda suelta a su lujuria o lascivia. Stockaussen haciéndose eco de esta penosa situación haciendo gala del civismo y la decencia que todos esperaríamos de tan insigne vecino del casco histórico, compuso este poema a modo de protesta que para llegar al mayor número de personas ha utilizado este nuevo mecanismo llamado Internet agradeciendo a nuestro reputado editor Adolfo Rodríguez que lo haya publicado en su página.

 

Romance de ciego: Contra los promiscuos de provincias

Mi ciudad no es un picadero,

 es una ciudad de estudio y pal clero.

 Mi ciudad no es un lupanar

pa venir de fuera sólo a follar.

 En la carallada tradición sólo hay una,

 ponte la capa y métete en la tuna.

 Si a una extranjerita quieres fornicar

 mis conciudadanos tendrán que actuar.

 Desde los setenta cualquier cosa vale

 y los estudiantes dale que te dale.

 Pero últimamente las cosas han cambiao...

los fornicadores todos al juzgao.

 Ha pasado ya el puto destape,

 esta es la época del tápate y a orar.

 Ha pasado ya el puto destete

 tetas pa dentro Ofelia y a trabajar.

 Con la borrachera hay una excepción,

 que beber es bueno para el corazón.

 Pero echar un polvo ya no es permitido,

 que el buen braguetero se va bien jodido.

 Si este romance no te pone sobre aviso

 peor pa tu polla: así de conciso.

   

Respuesta de Stockaussen:

Increíble, uno se despista unos días y se encuentra con esto. Nadie que me conozca mínimamente puede creer que yo sea el autor de este intento de soneto reaccionario que parece sacado de la Razón. Siempre me ha llamado la atención el empeño de algunas personas en regular la vida del resto del universo hasta en los detalles más nimios. Para mí mientras no molesten al prójimo cada persona es libre de hacer de su capa un sayo. Resulta curioso que el sexo sea el tema preferido de estos autoproclamados salvadores de almas, yo creo que es por envidia, parece que ver que alguien disfruta les subleva más que saber que cada día muere gente de hambre. Si me siento con ganas continuaré otro día. Os dejo con Reptiliis el inefable, absténganse conservadores como el autor del poema.

 

Comentario sexualmente liberado de Reptiliis

El sexo libre, qué maravilloso descubrimiento, los 60-70 fueron una época dorada para mí, durante esos años hice de todo: fotografías, películas, música experimental...y practicar sexo, a todas horas, jejejeje...Paz y amor, colega. Creo que el autor del soneto es un reprimido, libérate muchacho, no es bueno ocultar tus instintos, canalízalos de forma constructiva. Como defiendes un etapa de castidad no te recomendaré que folles, eso lo dejo para cuando estés preparado, quién sabe, para el fin del mundo aún quedan unos cuantos años. ¿Has visto los parques? Algunos están  muy sucios, propongo que los limpies con tus amigos castos, y las fuentes, algunas dan asco. Y las calles, la gente tira las cosas en cualquier sitio, hagamos que nuestras ciudades brillen como los chorros del  oro. Haz un mundo más limpio y verás como tu vida se vuelve más satisfactoria. Ahora me dispongo a dar ejemplo bajando la basura convenientemente separada para su buen reciclado, y después me cogeré la Playboy, los desnudos son arte.

                                    Reptiliis, un hippie de espíritu.

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