Súper

           

 

            Definitivamente me estoy haciendo de oro. Y eso que mis padres nunca confiaron en que llegara a ser alguien de provecho. Pues vaya si lo soy. Y tanto. El cómo no es difícil de explicar, y hasta me divierte hacerlo.

            Si les tengo que ser sincero, soy un timador. Sí, engaño a las personas, a los inocentes pueblerinos y a los crédulos ciudadanos, sin distinción alguna. Pero no crean que es un trabajo fácil. Cada día me estoy renovando, cada día nuevos trucos que dejen las bocas abiertas y los bolsillos vacíos.

            Resulta que un día, ordenando la biblioteca de mi pequeño pueblo, pues no era más que un simple bibliotecario, encontré medio escondido y recubierto de polvo, un montón de revistas de pulpa de papel(¡qué horror!), en las que aparecían extraños personajes con capacidades superiores a las de cualquier mortal, y fue entonces cuando se me abrieron los ojos.

            Aquellos personajes con poderes eran la puerta de mi éxito. Fui a la mañana siguiente a la ciudad, la capital,  a la biblioteca nacional. Allí sabían más bien poco. Lo más cerca que llegué a saber fue que hace mucho tiempo aquellas revistas se vendían como roscas, pero que fueron prohibidas porque acabaron siendo folletines políticos, y las empresas que las hacían y distribuían disueltas o quebradas hace al menos siglo y medio. Entonces me dirigí rápidamente a la sección de leyes, y rebusqué en lo más hondo de la complicada legislación actual, llena de palabras que no dicen nada e intrincados vacíos legales. Y resultó que uno de esos vacíos legales concernía directamente a aquellas revistillas, y por lo tanto, a mí.

            Vendí mi casa, mi aeronave, mis acciones e incluso vendí el nicho en el que me iban a enterrar. Y todo para comprar una vieja y destartalada imprenta. Hoy en día, la tirada tiene tantos ceros que mi vista apenas puede leerlos, y esa vieja máquina la tengo en el museo que construí sobre esos extraños seres que me están haciendo de oro. Definitivamente me estoy haciendo de oro.

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