

Nacido en la norteña población de Moraña, Pontevedra (España) el 13 de marzo de 1932, Crestar Durán fue ordenado el 28 de agosto de 1960 y cuatro años después llegó a Panamá para trabajar entre campesinos e indígenas, según una investigación publicada en 2010 por el diario Panamá América en homenaje a su medio siglo de sacerdocio.
Monseñor Marcos Gregorio McGrath le nombró párroco de la Santísima Trinidad, en la capital panameña, en mayo 27 de 1975.
Como director ejecutivo de Cáritas atendió durante más de cuatro décadas a familias que viven en estado de pobreza, a quienes enseñó proyectos de producción de alimentos y autogestión de manera sostenible.
Su labor de apoyo llegó tanto a campesinos como indígenas, con quienes compartió la lucha para que se les reconozca sus tierras y puedan trabajarlas a fin de mejorar su nivel de vida, especialmente en recónditos lugares de las provincias de Veraguas y Coclé, centro del país, y en la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá.
En estas labores contaba con un equipo de voluntarios profesionales de la medicina, el derecho, agricultura y educación, entre otros, quienes le acompañaban en sus giras de trabajo.
Fue capellán de la Cárcel Modelo, penitenciaría que funcionó en el centro de la capital panameña hasta que a fines de 1990, la cual fuera demolida por sus condiciones infrahumanas.
Además, fue consejero espiritual del Movimiento Familiar Cristiano y creador de las ollas comunes parroquiales que servían diariamente 8.000 raciones durante la crisis de finales de 1980, que acabó con la invasión estadounidense de 1989 y el derrocamiento de la dictadura del exgeneral Manuel Antonio Noriega.
En 1997 el Papa Juan Pablo II lo nombró capellán del Santo Padre.
Recibió reconocimientos de diversas organizaciones cívicas. En reconocimiento a sus méritos el Gobierno panameño le otorgó en 1985 la Condecoración de la Orden Vasco Nuñez de Balboa en el Grado de Gran Comendador.
En 2010 recibió un pergamino con la Bendición Papal de Benedicto XVI por su compromiso social.
