|
Nace el día 3 de enero de 1840, bautizado como José en Trémelo. Hijo de Frans De Veuster y Catherine Wouters, comerciantes y granjeros acomodados. Era el
séptimo de ocho hermanos. A sus 18 años de edad, participando en una misión dirigida por los padres Redentoristas en Braine-Lecomte, José oyó la voz de Dios que lo llamaba para algo grande y es así que su hermano Augusto, de nombre religioso
Pánfilo, le ayuda a ingresar a la Congregación de los Sagrados Corazones en Lovaina, al cuál él, hacía parte. En 1859 ingresa al
Postulantado y el 2 de febrero de 1860 comienza su noviciado. El 7 de octubre de 1860, en la casa madre de Picpus París, pronuncia sus votos perpetuos, porque sólo hasta 1908, fueron introducidos los votos temporales en la Congregación. Permanece un año en París donde estudia filosofía, latín y griego. Luego, en septiembre de 1861 regresa a Lovaina para estudiar teología.
El 19 de marzo de 1864, Damián, junto a otras hermanas, y un sacerdote llegan a Honolulú. El 21 de mayo, Damián es ordenado sacerdote por Monseñor Maigret, en la catedral de Nuestra Señora de la Paz, patrona de las islas.
El 10 de mayo de 1873, Damián con sus 33 años de edad, llega a la leprosería de Molokai. La lepra aparecida en 1840, se había extendido por todo el archipiélago. Era entonces incurable y considerada muy contagiosa y signo de maldición e impureza. Los leprosos estaban repartidos entre dos poblados: Kalawao y Kalaupapa.
Damián trabaja incansablemente por los más pobres de los pobres, tratando de aliviarlos física y espiritualmente, no evitando los rechazos y las críticas. En 1885 se da cuenta que es un leproso mas entre los leprosos. Escribía, estoy muy enfermo y sin embargo soy feliz. El 28 de marzo de 1889, celebra su última Eucaristía. Hasta que el 15 de abril de ese mismo año muere sobre su colchón de paja, el lunes Santo a los 49 años de edad,
después de haber renovado los votos religiosos que lo comprometían a vivir y morir al servicio de los Sagrados Corazones. Aquel que había recibido millones para sus enfermos, cuando murió no tenía ni ropa de cama, ni ropa interior: todo lo había gastado por sus amigos leprosos. Aquí se cumple lo que dice el Evangelio "Nadie tiene un amor más grande que aquél que da la vida por sus amigos" (Jn 15,13).
Beatificado por el Papa Juan Pablo II, en Bruselas el 4 de junio de 1995.
|
|

Damián de Molokai
|
|
|