POESÍA
DE SAÚL SÁNCHEZ TORO
(Manizales
– Colombia)

Este
mal que tanto me agobia
Me
constriñe y me arranca
De
la agreste realidad,
Es
el mal de alguien que siente
En
su entraña la verdad:
La
verdad de ser pensante,
Recapacitador,
mutante
Y
no poder hacer nada
Por
un pueblo que agoniza...
Que
padece a cada instante
Un
azote sin piedad...
Como
puede mi intelecto,
Como
puedo con razones
Llegar
a esos corazones
Que
rinden culto al dolor?
FATUIDAD
(Es
lo festivo solamente lo que hace mover al
mundo) (Joseph Conrad)
Mi
músculo risorio se distiende
Mas
no surge de mi boca una risa halagüeña
Solo
una mueca arlequina
Que
ensombrece porque encierra
En
el trasfondo algo mordaz...
Oh,
acaso pueden reír quienes padecen?
O
pueden hacerlo a quienes mata el dolor?
Es
mentira, gran mentira
Reír
cuando el mundo sufre
Reir
cuando el mundo siente
Que
se le quiebra la voz;
Reír
cuando todos lloran
Reír
cuando reina en todos
La
total incomprensión.
Y
es mentira, gran mentira
Reír
cuando a tiempo han muerto
Tolerancia
y compasión.
COMPATIBILIDAD
En
el fiel de la balanza
Se
equipara la ilusión.
Se
pesa con la acechanza,
Duda,
mal, desesperanza,
Inercia,
vicio y pasión.
Pero
el plato, nunca oscila
Porque
en el otro hay bonanza,
Fe,
valor, fuerza, templanza
Pero más que todo tiene
Esperanza
y solución.
Marca
el compás el reloj
En
este fatal espejismo.
Marca
el compás y recuérdanos
Próximo,
próximo el fin.
Guía
los pasos del hombre
Por
esta senda extenuante
Y
nos entrega un destino
De
interminable dolor.
El
hombre es incomprendido,
Y
ante todo incomprensible
Pero
mucho más que todo
Conformista
e ideal.
Me
huele hoy mi patria a muerte,
Me
huele a cirio,
Me
huele a pólvora,
Me
huele a lirio.
Huele
a un todo putrefacto
Huele
a ideologías yertas,
Huele
a conciencias vendidas,
Huele
a guerra,
Huele
a peste.
Me
huele a ametralladoras,
Me
huele a sangre de hermanos
Corriendo
por riachuelos,
Pero
ante todo me huele
A
puñalada matrera...
A
puñalada de hombres
Que
se pelean de veraz
Por
guardar los capitales
De
las personas de afuera.
A
puñalada que dan
Los
países extranjeros
Que
gozan con ver los pueblos
Arrastrándose
en el suelo...
Me
huele Colombia a muerte
Me
huele Colombia a feo.
Me
huele mi patria a horas
De
encrucijada agorera,
A
tierra hollada por celos
Infundados
desde afuera.
A
defensa de intereses,
De
solo unos cuantos seres,
Que
protegen su moneda
Sin
tener en cuenta, al menos
A
los de la vida buena:
A
los pobres campesinos,
Y
a nuestros pobres obreros
Y
también a aquel soldado
Que
se sacrifica siempre
Por
defenderle el prestigio
A
los que tienen la fuerza:
A
los dueños de la usura,
A
los patrones del agio,
A
los grandes industriales,
Comerciantes
de salarios,
Terratenientes
supremos,
Politicastros
baratos
Que
pregonan intereses
Que
llaman comunitarios.
Me
huele Colombia a muerte
Me
huele Colombia a feo,
Me
huele a cirio
Me
huele a pólvora
Me
huele a lirio...
En
un mundo desprotegido
Por
la producción
Que
había parado
Su
rueda principal
Para
dar aliento
A
la palabra,
A
la demagogia,
Pero
ante todo
A
la desidia.
Y
los líderes decían
Que
la FAO pronosticaba
Una
hambruna,
Y
que nadie cantaría
Y
que todos irían cayendo
Poco
a poco
Y
que solo tendríamos
La
alternativa del Taigeto,
De
Malthus, de Hitler
Gerontanasia
O
del suicidio.
Pero...si
había comida...
Si
había agua para beber...
Si
había posibilidad
De
preservarnos
De
conservar nuestra especie.
Solo
que teníamos que luchar,
Que
mover nuestros brazos
Hincar
las rodillas
Y
buscar en la Madre Tierra
El
fruto de Natura.
Solo
teníamos que dejar la pereza
Y
coger las banderas de la producción
Para
poder ver surgir la semilla nutricia
de
la vida.
Solo
necesitábamos trabajar en equipo
Para
explotar los recursos naturales
Y buscar
fuentes de trabajo
De
producción
De
industrias
De
energía
De
cosechas
De
supervivencia...
De
vida...
Perdóname señor, porque he
pecado!...
Perdóname señor, que
estoy pecando
y tu mandato
señor lo he quebrantado
porque a mi
prójimo señor, estoy buscando!!!
Tu me dijiste señor que no deseara
Nunca, jamás a la mujer del
prójimo
Y hoy que me siento señor, que soy
mi
prójimo
Deseo
a mi mujer con toda el alma.
Déjame señor que al fin
encuentre
El amor que siempre he deseado
Que lo viva, lo goce y a su lado
Permanezca sin morir por siempre.
Deja que mi alma consternada y triste
Y que el desamor que en ella existe
Se convierta en otra realidad.
Que empiece a vivir su nueva vida
Que el amor se convierta en su
pasión,
Has vuelto mujer, para llenar mi vida
Con tu presencia siempre tan querida.
Has vuelto mujer a compartir la dicha
Que me arrancaste ayer con tu partida.
Has vuelto mujer, y que feliz me has
hecho
Haciéndome olvidar aquel dolor,
aquel
despecho
Que al irte de mi lado, sumido en la
desdicha
Me has dejado, destrozando así mi
pecho.
Has vuelto mujer, a este hogar que un
día
Puesto de hinojos ante Dios te
prometía
Para darte todo lo que soy, lo que
poseo, lo que siento
Que no es otra cosa que el amor que
brota del alma mía.
Has vuelto mujer, te veo, estas aquí
conmigo
Y a tu corazón yo imploro y le
mendigo
Para que nunca de mi lado ya te alejes
Y
por esta alegría nueva, amor
mío, hoy
te bendigo.
Es
así como tu la piel de armiño
Blanca
y sedosa, dulce amada mía.
Es
así como tu la voz de un niño
Suave
y tranquila como melodía.
Fue
también como tu el tiempo de antaño
Grato,
apacible, pleno de armonía.
Como
tu son los bríos de un rebaño
Como
tu, son los versos de elegía.
Es
también como tu el aledaño,
Fogoso
y añorado fragor de la alegría;
Como
tu es también, la pompa del escaño
Que
nuestros pasos llevan hacia la fantasía.
Como
tu son las hojas del otoño,
Que
nos acercan hasta la ambrosia,
Como
tu son los brotes de un retoño
Que
nos hacen soñar a pleno día.
Como
tu es esta humilde poesía
Que
tu recuerdo me trae con cariño
Como
tú encontré en la lejanía
Tu
bella imagen, relámpago de un guiño.
La muerte, el libre albedrío...
solo quiero que
me quieras tanto
Yo te reclamo que me des cariño,
Que vuelvas a entregarme tu ternura
Que destierres de ti esa amargura
Que invade tu pobre corazón de
niño.
Y en cambio yo te daré amada mia
El sosiego, la paz, la fantasía
Que
a gritos clama tu alma adolorida.
El amor...palabra que ablanda corazones,
Que mueve sentimientos e ilusiones
Transformando en brillo las miradas
tristes,
De aquellos que se quieren de verdad.
Amor...amor...palabra de mágico
sentido
Que transforma la mente, el cuerpo, el
corazón.
Amor...amor...que llega al alma
enfurecido
Para sembrar en ella su pasión.
Amor...por quien los hombres lloran,
Sienten, engañan o
traicionan,
De destruir las almas que se adoran.
De porque huyes siempre de mi vida,
Amor que siempre que te encuentro
Y que a mi lado seas muy feliz
Y
nunca, nunca, te me quieras ir.
Mis manos recorrían
trémulas tu cuerpo,
Que desnudo posaba nuevamente a mis
pies,
Te tocaba tus piernas, tus caderas, tu
vientre
Tus senos abultados, tus brazos, tu
pelo, tu cara
Tu boca, tu cuello, tu espalda, todo tu
ser.
Mi sangre borboteaba y mi cuerpo
temblaba
De emoción, de ansias locas, de
temor a
que esto
Solo fuera ilusión, un fugaz
espejismo
Cuando tu
te
paraste, vi que todo
era cierto,
Que solo fue un momento de debilidad,
En donde tus temores, tus celos y
rencores,
Impusieron su odio sobre la realidad.
Y te marchaste firme sin haber sucumbido
Al deseo que adentro te impulsaba hacia mi,
Y te quedaste triste como yo me he
quedado
Con
un cuerpo vibrante de amor y de
ansiedad.
Yo se que en tu interior hay mil deseos,
Hay muchas ganas de sentir mi cuerpo,
Cuando tu cálida tez se
estremecía.
Pude sentir las ganas que tenías
Ante el calor vibrante de mis labios
Y el trémulo adorar de mis mejillas.
Ví que tu
“yunque donde se forja la vida”
Ardía en deseos, en ansias de
tenerme,
Y que tú pecho henchido de amor
A toda costa, quería poseerme.
Pero más que tu ardor, que tus
deseos,
Se sobrepuso en ti la fantasía
Y tu mente fugaz, tus desafíos,
Lograron contener tu loco apremio.
Quisiste vacilar, darme tu carne,
Olvidar tu rencor y tus recelos,
Pero más que el amor y que el deseo
Se impuso en ti la gana de castigarme.
Tus pensamientos superaron todo,
Tus ingratos recuerdos me mataron,
Y tu vibrante cuerpo en un instante
Sofoco
su pasión su ansia de amarme.
Hoy te volví a ver desnuda como ayer,
Como hace tiempo, como antaño,
Como en mis viejos tiempos galopaba
En áureo corcel a quien domaba
Más fue fugaz esa visión
angélica
Que me retrajo al pasado, a los
recuerdos
A los instantes en que disfrutaba
Con toda mi alma, con loco desvarío,
Con inmensa ternura y gran pasión
El fruto de tus besos, aroma de tus
labios
Caricia de tus manos, dulzura de tu boca
Quiero que aparezcas, mujer!!!
Me daba su calor, su fantasía.
Se entregaba con amor, sin resquemores,
Con impetuosa pasión, con ansias
locas,
Con ardiente deseo, sin temores,
Siempre confiando en todos sus valores.
La misma de antes, la que encendió
en mi
Te lo juro mujer, te lo aseguro
Nunca ha habido una mujer en mi alma,
Porque solo en mi vida a ti
he querido
Con tanta fuerza y tanta intensidad.
Si recuerdas un poco de mi historia,
Te acordarás que siempre te
había dicho
Que en el amor jamás yo
creería
Pero cuando tocaste a mi puerta
Cambiaste para siempre mi filosofía.
Por eso te lo digo hoy amor mío
En la vida, en mi vida tú has sido
La persona que transformó mi sino
Y que me supo enrutar
hacia el camino
CALMA, MI ALMA LLAMA LA CALMA!!!
Solo fueron cuatro años de amargura
Años de tedio, de desconfianza,
Te hice infeliz, te
hice infecunda
Hoy que el amor toca a tu puerta,
Y que mi vida ya no es tu vida,
Veo que al fin te has encontrado
Quiera el Dios grande, el Dios del cielo
Que ese tu amor que hoy preconizas
No se convierta en poco tiempo
En mil recuerdos y en mil cenizas.
Ojala puedas dar toda tu alma;
Para que encuentres por fin la calma
Que
nunca habías podido hallar.
BEGIN THE BEGUIN (Volver
a empezar)
Todo su ser sin ponerme condiciones
Toda su vida sin pensar en nada
Todo su amor, todas sus convicciones.
Con aquella que irradiaba afecto,
Ternura, amor, cariño,
devoción,
Me entregaba su yo, su corazón.
Con la que no le importaba como era,
Con la que toleraba lo que hiciera
Por malo y doloroso que este fuera.
quien hoy con dolor y gran
tristeza
Por
odio y por pasión cierra mi
puerta.
Hombre amigo, mi querido hombre,
Ya veo que es hora de que hablemos,
Es hora de mirar hacia el pasado
Y analizar lo que hasta aquí tenemos.
Pero, Oh!
No! Que es lo que vemos?
Solo nada, mi amigo, vemos nada,
Ya que nada teníamos cosechado.
La vida nos muestra de improviso
Algunas cosas que nunca imaginamos,
El pasar por el mundo sin sentido
Y sin realizar lo que
soñamos.
Por eso pasamos nuestras vidas
Sin recoger la cosecha del pasado,
Y llegamos hasta el cruel presente
Sin nada que mostrar, nada plantado.
Nada de producción, nada forjado,
Solo banalidades, nada ahorrado.
No sabemos vivir, nada ganamos,
Todo lo que tenemos lo gastamos.
Pero no dejemos que se acabe el tiempo
Aprovechemos más nuestro saber
En el saber vivir está la dicha,
En
la dicha de vivir está el saber.
Camino en el abismo por la cuerda floja
Más veo en el fondo la tranquilidad,
la
paz. Y no.
No es justo abandonar la lucha.
Dejarnos amilanar es traicionar los
valores.
Es mermar nuestras fuerzas y echarlas a
perder
Es dejarse destripar por una
apreciación
Es
sencillamente, dejarnos vencer.
Porque veo en el agua que corre
Como los sumarios de los juzgados.
Yo llevo las manos en los bolsillos,
él
no.
Empapados y los huesos calados.
Tal vez un granizo- pienso yo-
Perdóname mujer que te ame tanto!
Perdona que te quiera todavía!
Perdona que traduzca en llanto,
El amor que te ofrezco cada día!
Dispénsame que sólo de
quebranto
A tu alma acongojada, amada mía,
Y excúsame, también, el
desencanto
Que te brinda mi amor y mi porfía.
Más solo Dios, con su poder eterno
Podrá darte la paz que necesitas
Y convencerte de mi amor sincero.
El, sabrá demostrarte cuan te quiero,
Como mi corazón por ti palpita,
Y
como me atormento en este invierno.
VIEJO SAN JUAN
Viejo San Juan que te quedaste vivo
En la memoria de mi lejano ayer
Quisiera ahora volverte a ver.
De verdad quiero volver al suelo
Que otrora un día me dio calor,
Me brindó afecto, me dio ternura,
Y recordarme de aquellos tiempos
Que a mi alma dieron satisfacción.
Caminar quiero por esas calles
Y que hoy lejanas y con nostalgia
Y las ciudades de gente llenas
En esta soledad que me atormenta,
En esta incertidumbre que me agobia,
Siento correr en medio de mis venas
Un voluptuoso amor que se desboca.
Ese tropel que invade toda mi alma
Me lleva al paroxismo, a la agonía,
Al pináculo, al clímax, a
la cumbre
Del ardiente deseo que extasía.
Sus besos me corren por el cuerpo,
Su cuerpo entero vibra ante mis besos,
Sus tersos senos erguidos florecen,
Su florámen
bello de amor desfallece.
Sensación de olvido, placidez de amor
Y sólo recuerdos que invaden mi mente
conturban mi alma
con pena y dolor
Porque
ella no quiere ya más mi
pasión.
Un corazón es cosa inmensamente grande
Que nos parece pequeño a simple vista
Jugamos con él muy bien cuando lo
odiamos
Lloramos por él cuando lo amamos
Y vislumbramos perderlo en un instante.
Consideramos amarlo sí tenemos
Nuestra sangre vibrante en su presencia
Más cuando nos llena con su ausencia
Lo
queremos dejar y así lo hacemos.
Es
la vida un caudal de vanidades,
Una
rauda corriente de desvelos
Es
un frío sitial lleno de velos
Es
la incierta verdad de las verdades.
Es
el lugar fogoso que deidades
Manipulan
sin ascos ni recelos
Manicomio
revuelto por los celos
Donde
los locos
No
hacen las maldades.
Llegaste a mi vida cuando no te esperaba
Y cuando en la lejanía solo eras
ilusión;
Mas violando las leyes de las
probabilidades
Te cruzaste en mi senda llenándome
de
amor.
Te imaginaba lejos, tal vez hasta
imposible
Pero tenía fe, mucha confianza en
Dios
Ya que creía a ciegas en la Divina
Fuerza
Que desde el firmamento nos infunde el
señor.
Por eso un día de octubre viniste
del
Arcano
Con el sutil misterio que te dio el
Hacedor,
A iluminar mi vida, a brindarme tu encanto,
A
colmarme
de gozo y a darme tu calor.
La verdad es que a Dios Gracias
Escríbeme
Saul Sanchez
Toro