LAS CLASES
Básicamente consisten en una recreación de un viaje en bicicleta, simulando distintos tipos de caminos y superficies, acompañado de una música altamente motivante, y basada en conceptos de ciclismo de alto rendimiento. La bicicleta es totalmente innovadora, ya que está equipada con rueda de inercia (rueda pesada que facilita el pedaleo continuo).
Lo ideal es comenzar con 2 clases a la semana e ir aumentando la frecuencia paulatinamente. Esto es vital si se tiene mucho tiempo de inactividad. Los expertos recomiedan recomiendan un máximo de 4 clases a la semana.
Cada sesión tiene una duración de 45 minutos, en los que el profesor maneja varias etapas: de calentamiento, de resistencia con diferentes intensidades, de aflojamiento para bajar el ritmo cardiaco y la final de estiramiento.
Es muy importante mantenerse hidratado durante la clase, por lo que se recomienda llevar una botella de agua o cualquier otra bebida energética. Adicionalmente hay que llevarse una toalla porque se suda mucho. Otro accesorio es un pulsómetro que ayuda a evitar el sobreentrenamiento.
Durante la clase, el profesor da una serie de pautas para cumplir con el circuito que él describe. Hay tres posiciones diferentes para tomar el manillar, cinco movimientos básicos para trabajar distintos músculos de las piernas, y la alternativa de pedalear sentado o parado. La música juega un papel fundamental y es una herramienta imprescindible, junto al entusiasmo que transmite el profesor, a la hora de crear la rutina: temas "suaves" para la entrada en calor, "explosivos" a la hora de mayor esfuerzo, "acelerados" en los descensos; en fin, sincronizados con el nivel y la etapa del recorrido. Pero esto no es todo: en algunos momentos de la carrera tendremos que pedalear y hacer flexiones de piernas y brazos para trabajar otras partes del cuerpo.
La música de fondo es un factor importante, ya que ayuda a seguir el ritmo y a no perder la concentración en los movimientos. El profesor nos irá indicando en qué tramo de la carretera nos encontramos, mientras la música de fondo nos marca el ritmo del pedaleo.