Paris Agosto 2005
06-AGO-2005
Partimos de Barcelona el sábado 6 de agosto en la madrugada. Tuvimos que tomar un taxi al aeropuerto porque no funciona el metro tan temprano en la mañana. El avión salía a las 7:00 a.m. Viajábamos utilizando Vueling la aerolínea de bajo costo que vuela desde Barcelona. El vuelo no tuvo problemas. En Paris llegamos a Charles De Gaulle y tomamos el tren hasta casi el centro de Paris llegando a la parada de metro Demfert-Rochereau. De ahí hicimos una escala hasta Dugommiere. El hotel Gare de Lyon estaba justo al frente de la parada de metro.
Nuestro hotel quedaba muy cerca del palacio de Deportes. Normalmente caminabamos hasta alguna parada cercana de metro y el resto nos lo caminabamos. Otros días optabamos por tomar el metro si teníamos mucha prisa. Por lo general era un paseo muy divertido.
Llegamos tan temprano al hotel que casi pudimos tomar el desayuno. Íbamos tan cansados que en vez de croissants decidimos dormir una buena siesta. Nos faltaba la energía por haber madrugado. La siesta fue de un par de horas y después de descansar fuimos a almorzar a la pizzería La Comedia en Rue de Monge. La mejor pizzería de Paris (según Marietto) está en el barrio Latino. Esa zona nos recuerda mucho nuestro primer viaje porque por allí caímos perdidos sin saber ni poder encontrar el hotel en donde nos quedábamos durante ese primer viaje hace ya dos años.
Aprovechamos para tomar fotos que no habian salido en nuestro viaje anterior. Incluimos aqui el clasico Arco de Triunfo porque había chifeado anteriormente a Patricia del lote de fotos. Al Panteon pudimos fotografiar porque en nuestro primer viaje pasabamos mucho por el lugar sin llegar nunca a detenernos y apreciarlo.
Pues en este viaje también por fallas tecnicas solo salí yo en el Arco de Triunfo. Desde allí caminamos como loco sin parar.
Patricia finalmente posa para las cámaras!
Caminamos por la calle Rue de Monge lejana de turistas. Vimos que el lugar en donde nos abandonó el taxi cobrándonos un botín hace dos años todavía guarda un poco de melancolía y distinción. Ahora nos podemos reír un poco. Hace dos años queríamos llorar en ese mismo lugar. Todo nos parecía tan extraño y frío entonces. Busqué el solarium (lugar donde se va la gente a broncear) en donde trabajaba el joven que nos ayudó a encontrar el hotel y tomar un taxi. Lamentablemente estaba cerrado por vacaciones. Yo creo que todavía trabaja ahí. De haberlo encontrado le hubiera invitado a una cerveza.
Repasábamos las tiendas y los restaurantes por los que caminamos y luego de unos pasos tuve la sensación de que no ha pasado el tiempo y que solo fue ayer o incluso hace unas horas que caminábamos por las mismas calles. Así te absorben los recuerdos. La cafetería donde impresioné a Patricia con mi poco francés estaba siendo remodelada. El resto de las cosas permanecía en sus lugares como si se retomara una partida de ajedrez en donde has memorizado la posición. La vida continúa.
En la noche fuimos por Saint Germain de-Prés un área comercial donde hay tiendas de ropa distinguida y también está llena de bares. Excelente el ambiente. Hay muchos restaurantes que son muy pintorescos y caprichosos. Tienen estilos variados. Hay de comida asiática, de española y de moderna que llaman “fusion”. Los bares no tienen paredes y sus mesas quedan expuestas al paso de los peatones. Afuera algunos tienen terrazas y mucha gente se sienta a tomar algo como quien se sienta en el cine, alineados de forma que todos den la cara hacia la calle. Allí pudimos ver a los más pifiosos que justo en la primera línea de sillas y mesas que dan a la calle, llegan a pedir su botella de champaña. Esta es servida en un cubo con hielo y para mejor de las vanidades lleva el nombre Moet Chandon adornado para motivos llamativos.
07-AGO-2005
Visitamos al museo d’Orsay y el sagrado corazón. Paseo por el barrio judío. Almorzamos en un lugar libanés que decepcionó por el humus, el precio y el servicio. Caminamos por el distrito rojo (si puede llamarse así) y vimos el original Moulin Rouge. No es un área bonita y está llena de maleantes. Nos colamos en el metro porque no funcionaban las puertas y tomamos un bus que nos dejó en Demfert-Rochereau (de nuevo área familiar). Descubrimos, con dolor de barriga, que las pastillas Renitab están caducadas. Las reemplazamos por Maalox con éxito. Fuimos a la plaza de la Bastilla y tomamos un par de vinos en un bar español. Seguimos la parranda hasta la 1:00a.m. Otro taxi nos congueó y nos dejó en plena madrugada en una calle lejana a la que queríamos ir. A este no le pagamos.
La colección del museo es famosa por su colección de Manet, Monet, Van Gogh's y otros impresionistas. Nosotros pudimos tomar fotos sin problemas. En otros museos no dejan ese placer así que aprovechamos la ocasion. Dentro de los cuadros famosos salimos con el cuadro del cuarto de Van Gogh en el hospital (o manicomio).
Arriba del museo nos podemos tomar sendas fotos de postales. Desde allí se tiene una vista al vecino museo Louvre. También al café que queda arriba por todo lo alto. No se tomen un café porque dejan un ojo.
También posamos juntos para Van Gogh.
La vista es sinceramente impresionante! A nosotros nos encantó. Pudimos quedarnos allí visualizando esa parte de Paris tan emblematica.
La visita al Sagrado Corazon fue una pifia. Estuvimos con Hugo, el hermano de David, room-mate mio en Boston. El lugar siempre esta lleno de turistas. Se sube por una loma muy empinada de dos espirales que llevan en el medio un hermoso jardín. De un lado encuentras a turistas y del otro a africanos y pakies vendiendo todo lo que puedan de forma ilícita.
El cielo despejado era significativo. El lugar este donde tomamos la foto tenían una presentación de teatro. Era muy bonita porque era de puras marionetas todas dirigidas por una sola persona metida debajo de lo que parecía un gran cajon. De este cajón salían sus brazos que cambiaban las máscaras para demostrar las diferentes emociones de lo que mostraba. Una musica de fondo acompañaba la historia que contaba con las manos. En realidad eran extremidades que parecían volar hechas de sábanas que se emocionaban con el viento o que se convertían en mariposas y revoloteaban alegrando la cara blanca. Luego la cara azul era la melancolica que buscaba con ojos tristes a las mariposas fugaces que ya no existian. Los niños miraban igual de atentos que los viejos. Allí nos sentamos a descansar luego de caminar un buen trozo.
El agua seca mucho la piel. Salí del baño con las manos hechas arena: absorbiendo crema como loco. Caminamos y caminamos. Cansancio y maldiciones. El pensamiento y la animadversión en contra de los taxistas es algo plural. Nadie habla nuestro idioma. ¿Cómo entonces mandarlos por un tubo?
09-AGO-2005
El hecho de que los bosques sean organismos vivos y que entre cada árbol pueda circular un chorro de vida es altamente notable en Paris. Caímos en la barriga de un enorme parque que esta muy habilitado de verde, niños, amor, mascotas y deporte. Hay parajes tiernos y zonas dedicadas al deporte. En las zonas de deporte vimos a gente jugando fútbol en una cancha improvisada de tierra. Eran hombres tratando de ser niños. Tanta tierra había que se formaban nubes de polvo.
Descubrimos este parque por accidente ya que buscábamos un lugar en donde sentarnos. Caminábamos siempre en frente del estadio Palacio de los Deportes de Paris. A veces tomábamos el metro pero otras íbamos caminando desde distintas partes de la ciudad. El cansancio nos hizo buscar un banco. Y un banco que estuviera a la sombra no era fácil de encontrar. Siguiendo la sombra del Palacio de los Deportes descubrimos una fuente de agua adentro de la cual se refrescaba un perro. Sus dueños se maravillaban de los juegos de su querida mascota. Tengo una foto donde sale la mamá con el hijo tratando de sacar el perro del agua.
Hay que sentarse en medio de todo para apreciar la tranquilidad. Hay que centrarse dentro de lo verde para que de un lado queden los niños del kinder caminando de la mano todos en fila india, o del otro lado alguien pasea a su perro, detrás juegan al futbol y de frente se ven la fuente y como cae el agua.
Yo no sabia que existían estos perritos. Se llaman Bulldogs Franceses! Están muy de moda por Barcelona. Este era super juguetón y confiazudo. Se pasó merodeando. Sus dueños brillaban por su ausencia. O quizás no aparecían porque conocían lo bien que se porta su mascota.
Si se camina se pasea por laberintos de sombras y árboles. Tupidos caminos que se entrelazan de tal forma que los niños juegan al escondido. Vimos a un par correr y esconderse riéndose en alto volumen. Otros solo nos sentamos a disfrutar de lo que nos rodea.
Notre Dame
Visitamos también Notre Dame donde esta vez no pudimos ir a misa. La vez anterior habiamos visto una procesion de padres y hasta el obispo para oficiar la misa. Tomamos varias fotos porque la universidad donde estuvo Patricia lleva ese nombre.
Encontramos unos pelaitos divertidos con la arena en un playground que queda al lado de Notre Dame en un parquecito que no es tan visitado por turistas como la parte frontal de la imponente catedral.
Lo mejor del area cercana y vecina a La Sorbone son los restaurantes chinos. Lamentablemente no pude tomarles fotos pero la presentacion y el sabaor de la comida son impresionantemente buenos. En Barcelona faltan los buenos restaurantes chinos. Los hay pero son muy gallos. Aca hay de lujo.