Se está dando un
nuevo fenómeno en los diabéticos. Los médicos están observando el
padecimiento de dos tipos diferentes de diabetes, que hace más difícil
el diagnóstico y el tratamiento, especialmente en los niños.
La combinación puede
darse a cualquier edad y llega de distintas maneras. Los expertos
dicen que es importante categorizar cuál es el tipo de enfermedad, ya
que se trata de dos formas diferentes que requieren tratamientos
distintos. Ambas formas pueden producir enfermedades cardíacas y de
los riñones, ceguera y amputaciones y hasta matar a las personas si no
son tratadas de manera adecuada.
La doctora Francine
Kaufman, pediatra especializada en endocrinología de la Universidad
del Sur de California y ex presidenta de la Asociación Estadounidense
de Diabetes, sostiene que "hay muchas personas en las que es muy
difícil determinar qué tipo de diabetes tienen". Y esto trae problemas
en el correcto tratamiento.
Una de las maneras
en las que se genera este doble padecimiento es cuando los niños que
dependen de la insulina, debido a que padecen la diabetes de tipo 1,
ganan peso. A partir de ahí, comienzan a tener también el tipo 2, con
el que sus cuerpos se vuelven resistentes a la insulina.
Otra forma es que
alguien con los síntomas clásicos de la diabetes de tipo 2 no responda
a la terapia y los exámenes revelen que también está desarrollando la
forma de la enfermedad dependiente de la insulina. También hay
personas que no pueden ser ubicadas claramente en ninguna de las dos
categorías.
Un estudio que se
realiza para determinar el mejor tratamiento para niños con diabetes
de tipo 2 está descubriendo a muchos participantes que tienen
anticuerpos. Esto indica que también padecen o están desarrollando la
diabetes de tipo uno, explicó Kaufman.
La diabetes tiene
lugar cuando el cuerpo no puede convertir el azúcar de la sangre, o
glucosa, en energía ya sea porque no produce suficiente insulina o
porque no la emplea de manera correcta.
Con la diabetes de
tipo uno, el sistema inmunológico del paciente ataca las células que
producen insulina en el páncreas. Los síntomas generalmente aparecen
de manera repentina y pueden amenazar la vida muy rápidamente. Los
pacientes necesitan insulina para sobrevivir.
Con el tipo 2, el
cuerpo pierde su capacidad de utilizar de manera apropiada la
insulina, aunque el páncreas produce de más y generalmente los
pacientes ingieren medicinas para incrementar aún más la producción.
La diabetes de tipo
2 se desarrolla generalmente despacio. En un principio se creía que
sólo atacaba a personas de mediana edad, pero ahora está afectando
también a niños con exceso de peso.