La Historia continua    El pequeño ángel solo miraba boquiabierto al segundo angelito.. y se desplomó sobre la hierba del jardín.. “Tanto volar por el mundo, tantas penas que he sentido con ella, y me dices que lo que recubre su alma es el Amor.. que es eso lo que le falta, es por ello por lo cual su alma misma llora en las noches oscuras.. si pense que mi pobre guardada estaría perdiendo su propia alma con cada una de sus lagrimas, y es por el Amor.. como puede ese Amor del que me hablas hacer tanto daño algunas veces y otras colocar la luz del sol en los ojitos de mi guardada? Como puede el Amor hacer nacer la tristeza en su alma? Tendrás que ayudarme ahora más que nunca mi alado amigo, ya que mis fuerzas han desfallecido ante tanta nostalgia, ante su mirada colmada de tristeza.. Donde encontraré a ese otro ser que logre hacer brotar de mi pequeña guardada una sonrisa? Donde buscar? donde hallarlo?, como reconocer quien es para llevarlo de inmediato hasta ella?
El segundo ángel, sonrió tímidamente y le dijo “.. pequeño amigo, la respuesta a todas y cada una de tus preguntas, no la encontraras en mi... te repito, solo los humanos dentro de su razón de ser, encuentran tarde o temprano el Amor que pudieron haber estado buscando por años.. solo ellos mismos, y no nosotros, sus guardianes, quienes logran descifrar quien es su compañía, su otra mitad.. tardan algunos, años enteros de sus vidas, otros simplemente se tropiezan con el Amor un día cualquiera... no debes preocuparte tanto amigo, tu guardada estará bien dentro de unos días, cuando el tiempo sane sus heridas, si es que es por desamor por lo cual llora, y si es por ello su sonrisa regresará lentamente a ella, solo tienes que acompañarla, cántale al oído suavemente una de esas viejas canciones de cuna que de seguro le cantabas cuando no podía conciliar el sueño, eso la animará y traerá de nuevo dulces sueños a sus noches de tormenta, de cuando en cuando dale tímidamente un tierno beso en su frente, ella recordará entonces su niñez feliz, apacible y tranquila y sonreirá nuevamente, se como ayer su ángel guardián, su compañero... ya veras que el tiempo hará lo suyo...”.

“Es tan sencillo lo que me pides hacer” dijo el pequeño ángel, “ lo he venido haciendo desde que me hice cargo de ella, con tantas cosas en mi mente de seguro había olvidado lo simple que puede ser el trabajo de un ángel guardián, le cantaré como ayer dulces canciones de cuna, iluminaré sus noches con rayitos de luna, decoraré sus mañanas con el arcoiris más hermoso que haya visto jamas.. Cuidaré de ella como nunca antes lo había hecho, es tan especial mi pequeña, que realmente no debería quejarme de mi tarea... haré lo que me dices, y luego te platicare que ha sucedido con ella, espero que podamos encontrarnos de nuevo y compartir alegrías en lugar de preguntas incansables, lamento haberte dado tanto problema con mi impaciencia... mil gracias amigo...”
“Nada tienes que agradecerme” dijo el otro angelito, “De tan solo oírte hablar de tu guardada, me hace que le tenga también cariño, nunca como el tuyo por supuesto, ni tampoco como el del ángel guardián que te confió a su pequeña, pero si se parece a la mitad de las bondades que has dicho de ella, ha de ser un ser muy dulce y fácil de querer...”. De pronto el segundo ángel dejó de hablar y se puso muy pensativo, intrigando aun más a su otro amigo.. quien desconcertado preguntó “ que sucede ahora, que te ha puesto tan reflexivo?”
“Sencillamente, recordaba mis obligaciones, y mis propios problemas, bueno mejor dicho, las tristezas mismas de mi guardado, lo había olvidado de nuevo... y pensaba, tan solo pensaba que tal vez, solo tal vez, podríamos hacer una pequeña travesura, una travesura angelical por supuesto... por que no hacemos que mi guardado y tu pequeña se encuentren un día de estos..? Por que no desviarlos un poco de sus actividades cotidianas y hacemos que se tropiecen una mañana cualquiera..? Seria un detalle especial para ambos, por lo menos encontrarían a un buen amigo, si es que el Amor no resulta entre ellos dos...”
Y los dos angelitos felizmente sonrieron y estrecharon sus manos, en señal de acuerdo, tal vez sin quererlo la providencia los había llevado al mismo jardín para que se encontraran también...

Fin.
Escrito por: Zoima Duque de Romeo (Zoimy)

Nota de la autora:
          No quiero crear una nueva filosofia acerca del tema angelical, no esta dentro de mi, tan solo es un cuento, una historia parte ficcion y parte sacado de la vida real, es solo compartir un poco de ternura, bondad y compasion con el resto de ustedes, tal vez sea solo un cuento para muchos pero para algunos sea algo mas, esta en ustedes determinar el significado y la moraleja de este cuento.
         Desde los comienzos del mundo los Ángeles han estado con nosotros,  de una manera u otra siempre han velado nuestros sueños y nuestras  vidas; se también que hay muchos por allí que piensan que todo esto de los Ángeles es una locura más de aquellos sin razón, pero ilógicamente esta sin razón es lo que me anima a contar en forma de cuento alguna de mis historias.  Estos encuentros o desencuentros que nos ocurren durante nuestro  caminar por la vida, son los que me atan a la idea de que desde algún   lugar alla  arriba  esa fuerza mayor, ese ente Todopoderoso, por
muchos llamado Dios, por otros conocido como la  Providencia;  coloquenle el nombre ustedes según sus creencias, al fin y al cabo, será¡ siempre una energía intangible que nos rodea, lo queramos   entender o no,  nos    protege, nos acompaña, y por que no decirlo, nos  guía de alguna manera.
"Nada es por azar", decía mi autor favorito, y lo tome por cierto desde hace años, no existe nada llamado coincidencia...    Es todo un  mapa predeterminado por ese ente superior lo que marca nuestras  vidas, tan solo tenemos la oportunidad de cambiarlo a nuestro antojo si en   lugar de cruzar a la derecha como teníamos planeado, cruzamos a  la  izquierda, pero quien  me   dice que ese alguien no me tenia destinado cambiar de   camino entonces...
      Se preguntaran porque hago estas reflexiones para tan solo explicar  el origen de mi cuento, pues bien no es por azar ni coincidencia  que lo  escribiera, ni tampoco es coincidencia de que alguno de ustedes se  detenga en estas paginas desde  cualquier lugar del mundo  y  encuentren en el un pedacito de su propia vida; de ser así, mi tarea estará¡ cumplida, compartí  con ustedes algo intimo, algo hermoso, un   detalle tan solo de lo que es este largo  caminar por este mundo azul, bajo la mirada atenta de esos tantos Ángeles guardianes que todos tenemos por allí  vigilando nuestros pasos. Tengan en cuenta también  que no todos los   Ángeles tienen alas y son etéreos, los hay también  de carne y hueso y habitan en este mundo igual que nosotros... Así que  atentos... En cualquier esquina los  podrán encontrar.

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