Ahhh se me olvidaba decirles que Aliana que desde muy temprana edad comenz� a ver a Thadeus en forma corp�rea, pero el angel no lo sabia; asi que el mismo angelito se sorprendi� esa noche cuando acud�a a la habitaci�n de Aliana para revisar como estaba su peque�a, all� entre la oscuridad de la noche el �ngel se acerco al lecho de la nena y para su sorpresa estaba bien despierta, as� que se sent� a su lado y comenz� a cantarle una dulce canci�n para que el duende de los buenos sue�os viniera a hacer dormir a su guardada; entonces a la mitad de la canci�n Aliana giro su cabecita y miro a Thadeus y le dijo: "Hola angelito m�o, hoy tardaste en llegar " Thadeus abri� sus ojitos lo mas que podia y miraba extra�ado a su alrededor, no estaba visible, el segu�a en su habitual estado de transparencia, Aliana le descubri� la mirada y sonriendo le dijo: "Disculpame, te asuste, angelito m�o?, tenia tantas ganas de decirte que te veo desde hace tiempo, tan solo te quer�a agradecer tus cuidados para conmigo y disculparme por todos los desastres que he hecho todo este tiempo, ya se que no he sido una ni�a muy tranquila, pero quer�a decirte que Te Quiero..." El peque�o �ngel estaba sin palabras, la canci�n quedo a la mitad y el tan solo se preguntaba para sus adentros que estaba sucediendo, y miraba fijamente a los ojitos de su guardada buscando alguna explicaci�n... Luego de un momento a solas el �ngel hablo... "Aliana querida m�a, en realidad me estas viendo? la peque�a sonriendo le replico: "Claro Thadeus que te estoy mirando, es que eres tan lindo que como no voy a mirarte". Thadeus tan solo se rascaba su angelical aureola en busca de una respuesta, ninguno de sus anteriores guardados lo hab�a visto antes sin que el no diera su consentimiento para hacerse visible, este era su primer caso. El �ngel tomo en sus manos las manitas tibias de su guardada para tratar de explicarle y explicarse a mismo que ocurr�a y ella gentilmente le dio un beso tan tierno al �ngel, que este se sonrojo, y miren que para hacer sonrojar a un �ngel hay que esforzase bastante!. La nena se sent� en su cama y comenz� a contarle a su angelito lindo, como ella le dec�a; un par de cosas que tenia en mente desde hace mucho tiempo, y si vemos que Aliana tan solo tenia 5 a�os no podemos hablar de tanto tiempo pero para ella era much�simo. "Querido Thadeus, desde que abr� los ojos al mundo se que estas conmigo, has estado all� cuando yo lloraba de noche, cuando jugaba a solas en el jard�n y tambi�n cuando soplaba cada velita en mis cumplea�os, siempre all� a mi lado y esta noche que te acercaste a cantarme tu canci�n pens� que seria ya tiempo de decirtelo" "Te veo, te he visto desde siempre mi angelito lindo". "Hace poco que hable con nuestro Padre y le pregunte si pod�a decirtelo y me ha dicho que si Thadeus, asombrado por lo que la ni�a le dec�a continuaba tratando de poner en orden sus ideas y colocando en su sitio a su aureola que de tanto rascarsela la hab�a dejado mal puesta. "Como es eso que has hablado con nuestro Padre, quieres decir con tu padre? "No, no con mi papi de ac� sino mi papi de all� arriba, ya sabes, tu jefe le contesto Aliana con picard�a, y el pobrecito del �ngel quedaba aun mas perdido, aunque el sabia perfectamente que Aliana era una nena muy inteligente aun para su edad, el pensaba que esos recuerdos de su vida en el cielo ya los hab�a perdido con el contacto con el mundo humano, pero no fue as�, la nena hablaba del Jefe, de su papi de all� arriba, de quien mas podr�a estar hablando Aliana si no de Dios.
"Cuentan los libros, las leyendas y
aquellos que son especialistas en materia de �ngeles que los ni�os a temprana
edad son capaces de percibir la presencia de los �ngeles, ya que son todav�a
seres puros, la igual que nuestros alados amigos, recuerden que los ni�os
recien acaban de salir del salon de las almas, ese hermoso lugar en el cielo
donde se reunen antes de venir al mundo, es algo asi como un inmenso cuarto
rodeado por hermoso jardin, ese mismo jardin que todos llevados dentro y
que al pasar de los a�os vamos olvidando"; en esto pensaba Thadeus
mientras le respond�a a su guardada.
"Peque�a
m�a, es cierto que has hablado con tu padre celestial para pedirle permiso para
decirme todo esto de que me ves, que me has visto siempre?" Si, angelito m�o...
sonre�a la peque�a, en una de nuestras ultimas charlas le ped� su permiso, ya
aprend� que existen cosas que debo y no debo hacer en este mundo as� que pens�
que era mejor preguntarle a El, y me ha dado su permiso, pero despu�s
de esta noche, cuando yo me quede dormida, tendr�s que pasar por su oficina ya
que quiere hablarte a ti personalmente."
A Thadeus lo invad�a una extra�a felicidad, por vez
primera podr�a hablarle directamente mirandole a los ojos a su peque�a
guardada, sin tener que hablarle tan solo en sus sue�os, as� que con una linda
sonrisa en sus labios, le dijo a su Aliana: "Querida m�a, tanto trabajo te
has tomado al pedirle permiso a nuestro padre que por algo ha de ser, y tambi�n
si El te lo ha concedido y me ha llamado ante su presencia, pues bienvenido sea
este encuentro entre los dos, ahora me dir�s que tanto tienes que contarme o
preguntarme tal vez?"
La nena sonre�a fascinada, y le dijo a su angelito:
"Ay Thadeus, son tantas las cosas que te preguntare de ahora en adelante,
que tal vez me quieras cambiar por otra guardada.." ." No mi peque�a,
nunca te cambiar�a por nadie mas, si esta en mi no lo har�a, pero depender�
en todo caso del Alt�simo si es su voluntad de que yo siga a tu lado",
dijo Thadeus, entonces la ni�a le contesto: "Si es por mi padre no
habr� problemas me dijo que estaba feliz con el trabajo que hac�as, o tal vez
me dijo que estaba feliz con el trabajo que yo te hacia pasar, uhmm no lo
recuerdo bien" y sonr�o. Thadeus reconoci� entonces lo traviesa que
era su peque�a Aliana y le sonri� de vuelta diciendole "Bien querida m�a,
ya mas tarde averiguare que fue lo que te dijo mi Se�or, pero por hoy ya es
suficiente de charlas, es muy noche y debes irte a dormir."
Las
puertas se abrieron de par en par para dejarlo pasar y por fin entraba a la
oficina de su jefe, hacia mucho tiempo que no estaba por all�, ya que
generalmente sus guardados no hab�an tenido ning�n problema mayor que
necesitara del auxilio del Jefe.
La habitaci�n se ilumino con una radiante luz blanca
dorada, era como si el mismo sol estuviera sentado detr�s del enorme
escritorio antiguo de caoba; y all� estaba El, con sus largos cabellos
entre dorados y miel, algo as� como los colores que se mezclan en el atardecer,
su cara hermosa y su sonrisa radiante y unos ojos profundos que te daban
seguridad y calma, el �ngel se sent� donde se le indico y espero atentamente
que su jefe le dijera el porque de su llamado. Entonces el Se�or le hablo:
"Mi querido y alado amigo, debes estar preguntandote porque te he llamado,
pues veras, te he encomendado una misi�n muy especial al encargarte del
cuidado de una de mis hijas predilectas, Aliana, ella es un ser muy querido para
mi, al igual que cada uno de mis otros hijos, tan solo que ella tiene una misi�n
especial que cumplir, como otros tantos de mis hijos, as� que te escogimos a ti
para ser su cuidador". Thadeus tan solo escuchaba las palabras del Alt�simo
y se regocijaba en sus adentros con las caricias tiernas que se produc�an
en su alma al escuchar a su Se�or; y continuo hablandole a Thadeus:
"�ngel m�o, hace poco que en una de mis charlas con mi peque�a, me pidi�
permiso para decirte que ella te ve�a, a mi mismo me asombro su pedido, aun
conociendo tan bien a mi ni�a, pensaba que al tener contacto con el mundo real,
ella perder�a un poco ese estado angelical de todas las almas, pero al parecer
Aliana ha demostrado que sigue siendo y ser� por siempre un alma pura como
todos los habitantes del Cielo. Asimismo mi querido amigo, te ha tocado la dicha
de que tu guardada te vea siempre que est�s a su lado y as� podr� ella
comunicarse directamente contigo, ella dulcemente me ha solicitado lo que ella
llamo una linea directa contigo" , y sonriendo nuestro Padre
continuo, "Bien sabes que los �ngeles guardianes tienen sus m�todos
o maneras de hacerse entender ante sus guardados, pero ahora tendr�s mayor
contacto con tu peque�a, siempre y cuando no intervengas con el resto del mundo
que rodea a Aliana, estar�s all� para protegerla como siempre, guiarla,
guardarla y contenerla cuando este triste por alguna raz�n humana o no.
Recuerda - "Siempre hay un �ngel al lado del alma de cada persona
cuando es enviada al mundo, para guiarlo a trav�s de los misterios maravillosos
de la vida"-. Tendr�s una ardua tarea mi querido amigo, pero ya
sabes que cualquier duda que tengas con respecto a los acontecimientos que
ocurrir�n en la vida de Aliana, podr�s venir a mi que yo siempre estar� ac�
para ayudarles a ambos, aunque tengo plena fe de que sabr�s encargarte de todo.
Thadeus casi ni hablo durante la entrevista, para el
siempre era un enorme placer escuchar la voz de nuestro Se�or, as� que antes
de que la charla terminara, pregunto: "Se�or, puedo saber porque es tan
especial mi guardada, cuando hablas de ella tus ojos brillan, no hab�a
visto esa mirada en mucho tiempo, ese fulgor diferente en tu mirada, y no
es que le tengas a ella un querer diferente, bien sabemos que todos somos tus
hijos predilectos y que tu inmenso amor nos colma a todos por igaul, pero existe una
chispa de algo en tu mirada que no se descifrar... Dios le miro dulcemente y le
dijo: "Thadeus mi alado amigo, ya te enteraras tu mismo del porque de mi
mirada, tu mismo la tienes por las noches cuando le cantas canciones mientras
velas sus sue�os, ya lo sabr�s..." Es hora de que descanses un poco, ma�ana
al primer rayo de sol continua tu labor en la tierra, as� que debes regresar
ahora; que la paz divina te acompa�e y te gu�e siempre la luz dorada, ve en
paz querido m�o..." As� culmino la entrevista de Thadeus con el Alt�simo.
El �ngel se despidi� de su jefe y se retiro a una nube cercana a tomar un
peque�o descanso mientras esperaba con ansias el despertar del nuevo d�a.