Direcci�n: Toni Alb� Texto: Trotam Teatre y Toni Alb�
Interpretes:
Albert Requena
Constanza Aguirre
Eduard Soto
Jordi R�os
Josep Pla
Toni Alb�
SINOPSIS
'Els bufons del regne' (Los bufones del reino) es un espect�culo basado en el teatro del absurdo y protagonizado por Toni Alb� o m�s bien por su alter-ego mon�rquico, popularizado por sus apariciones televisivas.
Cogiendo como referente diferentes estilos teatrales y extra-teatrales, los autores (Trotamos Teatro y el mismo Toni Alb�) no dudan a utilizar lo c�mico, la publicidad, el musical, la danza, el clown teatral y la pantomima para adentrarnos en su peculiar manera de ver el mundo.
�Los bufones del reino� da respuesta a preguntas que en alg�n momento de nuestra vida nos hemos hecho, pero que en absoluto son esenciales para continuar vivi�ndola.
NOTICIAS
El rey ha entrado por donde entran los reyes: por la puerta principal. El p�blico se revuelve en sus asientos con la sonrisa pintada en el rostro. La fama del rey Alb� viaja con pasaporte televisivo, lo cual entra�a una adhesi�n previa e incondicional a esa monarqu�a chirigotera. El rey Alb� saluda a Carod-Rovira: [Hombre, mira, Pasqual Maragall!] (y "mira", pudo a�adir). Y la primera gran carcajada deja puestas las cosas en su sitio... para todo el mundo.
Efectivamente: quienes conocen y quienes no las andanzas de Toni Alb� por TV3 saben que el excepcional buf�n intentar� algunos estropicios por aquella leyenda popular que viene atribuyendo escasas luces al personaje imitado. Montado en recios coturnos a fin de reproducir su proverbial altura, el rey Alb� yerra en algunos nombres, se trabuca ante cualquier palabra demasiado compleja, se hart� una vez de olivas negras creyendo que era caviar gordo y en su primera experiencia culinaria hall� grandes dificultades para llenar el salero, metiendo uno a uno los blancos granitos por los peque�os agujeros superiores del recipiente.
Como buen monarca, constitucional y dem�crata, el rey Alb� �que se halla en Barcelona para inaugurar el [F�dum de las Culturas]� se presta a una rueda de prensa. [�Para que sirve el rey?] El personaje medita profundamente la respuesta: [El rey sirve para reinar]. [�Cu�nto gana el rey?] El hombre echa cuentas: [Tres mil millones]. Como es natural, todo parecido con la realidad es pura coincidencia. Concierne, pues, a la casualidad que el rey Alb� tenga un hijo, a quien le hemos construido una lujosa mansi�n, y dos infantas, la de naranja y la de lim�n. Y es que "la tercera" no es suya. Es del presidente del Gobierno.
Ver�n: preparado para esquivar alg�n rayo mortal que pudiera caer de las alturas, Toni Alb� realiza, de pronto, un "dribling" formidable. De parodiado, el personaje se convierte en inclemente critic�n. Despiadado a la hora de relatar la boda de la hija de Aznar �la "tercera infanta"�, sarc�stico narrando una tertulia familiar con Rato, Cascos, Rajoy...
En fin, que el rey Alb� es mucho m�s listo de lo que parece. Y si, adem�s, con una nariz roja de payaso, el buf�n proclama, para concluir, las virtudes terap�uticas de la risa, en una regia finca de los alrededores de Madrid pueden brindar por la buena salud de este fant�stico actor de Vilanova i la Geltr�. Ahora s�. Ahora la transici�n por fin ha concluido.
El campe�n de Els bufons del regne ha puesto encima de sus bien conocidas dotes de caricato todas las ventajas derivadas de un disfraz cuidad�simo. En este punto, m�s que de imitar deber�a hablarse de "calcar". Y ah� est� el desaf�o. Trabajando a rostro descubierto, o casi descubierto, Alb� (L'ombra) consegu�a muy afortunadas aproximaciones a famosos de diversos ramos y condici�n. Desde una caracterizaci�n espl�ndida, la aproximaci�n es aqu� identificaci�n de modo que el p�blico "ve" literalmente al real personaje cuando dice lo del [Pinxo va dir amb el Panxo...] o recita, hecho un l�o inefable, el poema La vaca cega.
La actuaci�n de Toni Alb�, desternillante, recomendable de cabo a rabo, ocupa la primera mitad de "Els bufons del regne". La segunda parte del espect�culo corre a cargo de Trotam Teatre. Y la mezcla, todo hay que decirlo, resulta fatal. Trotam es un joven grupo que se dio a conocer el pasado a�o en T�rrega, explorando, con grandes aciertos, lo que llama el "absurdo imaginario", y constituye, a mi juicio, un error adjuntarlo a la clara transparencia que ofrece la soberbia pantomima de Alb�.
La risa no es siempre igual y no sirve para equiparar g�neros. El humor es una realidad poli�drica, con muchos lenguajes, y aqu� las bodas y maridajes son peligrosos. Con media hora m�s de Toni Alb�, un par o tres de ejercicios tan brillantes como la pelea del rey con su trono de dise�o, hubi�ramos tenido un "monogr�fico" insuperable. Y Trotam no sufrir�a, inmerecidamente, el fr�o de una sombra tan poderosa.