Qué es el Sorato?
Por qué Sorato?
Imágenes
Evidencia
Año 2027
Multimedia
Zona de Fans

Perfil
Imágenes
Su Digimon
Su Familia
Zona de Fans
Mi Opinión

Perfil
Imágenes
Su Digimon
Su Familia
Zona de Fans
Mi Opinión

Libro de Visitas
Foros
Encuestas
Links
Yo opino...
Acerca de mí
E-Mail

>>La relación correcta



Sora cruzó la calle corriendo. Las lagrimas inundaban su cara, esto no le permitía ver bien, y, por esta razón, choco contra una persona.

-          Lo siento- se apresuro a decir

-          ¿Quieres mi pañuelo, Sora?

Levanto la vista. Frente a ella, estaba Joe.

-      Así que terminaste con Izzi

Después de ese casual encuentro, ambos amigos habían ido a una heladería a tomar un helado, mientras conversaban.

-      Si, dijo que estaba enamorado de otra chica

Las lagrimas nuevamente se escaparon, pero las retuvo.

-          Si hay algo que pueda hacer por ti, solo dímelo.

-          Gracias Joe, eres un gran amigo

-          ¡Hola Sora!

Ambos se dieron vuelta, Matt estaba tras ellos.

-          Hola Matt

-          ¡Joe! No te había visto, ¿puedo sentarme?

-          Claro, Matt

-           <diablos! ¿qué hacen los dos juntos?>

-          ¿Qué sucede Sora?

Nuevamente contó la historia.

-          Ya veo, Izzi está enamorado de otra chica

-          Si, eso dijo.

-          Ya es tarde, creo que debemos irnos. Si hay algo que pueda hacer por ti, avísame.

A partir de ese momento, los tres amigos empezaron a verse más seguido, con Izzi habían vuelto a ser amigos. Ahora el salía con Ukyo, una niña que había molestado a Sora desde que empezó con ellos 3° de secundaría.

-      Sora, ¿te gustaría ir hoy al cine?

2 voces habían hecho la misma invitación.

-          ¿Joe? ¿Matt? ¿Con los 2?

-          Ayer fuiste conmigo- dijo Joe- ve con Matt

-          ¿Estas seguro?

-          ¡Claro!

-          Esta bien.

Joe los dejo solos. No quería cederle su lugar a Matt, pero tampoco podía ser tan tacaño de llevársela todos los días. Recordó a Sora. Ya no había dudas, le gustaba. Por mucho tiempo pensó en ella... y en Mimi. Sabía que estaba enamorada de alguna, pero no de cual. Ahora, lo sabía. Lo que no sabía... era que cierta personita también andaba tras Sora.

-      ¡Levántate Sora! ¡Se te hará tarde!

Sora se levanto de un salto, el despertador no había sonado y podría llegar tarde a clases.

-          ¡Ya me voy mamá!

-          Adiós Sora

Jadeando llegó a la escuela, había corrido casi todo el camino. Saludo a Matt y a Tai, luego de eso, ocupó su asiento. Miró hacia atrás y vio a Ukyo, algunas lagrimas corrían por sus mejillas.

“Izzi se habrá dado cuenta de lo que es” pensó. Ya en el descanso, se dio cuenta de que tenía toda la razón.

-          ¡Hola Sora!

-          Hola Izzi. ¿y Ukyo?

-          No se y no me importa saberlo.

-          ¿?

-           Sora... creo... que siempre te he amado.

De la impresión Sora cayo sentada sobre un asiento.

-          ¡¿QUÉ?!

-          Pensé que me gustaba Ukyo, pero sin dudas, no la conocía bien. Eres todo para mi...

-          Izzi yo...

-          ¡Tu no te quedarás con ella!

Se dieron vuelta. Tai estaba atrás.

-          ¡Ya la has hecho sufrir demasiado! ¡Mejor olvídala!

-          ¡Tai!

-          ¡Yo nunca he dicho que quería quedarme con ella! Y, no te recomiendo que escuches conversaciones privadas.

Se dio media vuelta y se fue.

-          Tai...

-          Sora, ¿estas bien?

-          No tenías que hacerlo.

-          Pensé que era lo mejor.

-          Pero, no lo era.

-          Lo siento

-          Ya no importa

Los días siguientes fueron muy buenos. Mimi había vuelto a visitarla y se pasaba casi todo el día con ella. Lamentablemente, todos sus amigos incluyeron a Ukyo en su grupo, sin darse cuenta de que Sora la detestaba. Tiempo después, Joe le dijo a Sora sus sentimientos y empezaron a salir. Aunque Ukyo estaba mucho con ellos, Sora igual se sentía feliz.

Pasaron unos meses, eran vacaciones y estaban en casa de Izzi.

-      Siento llegar tarde

Ukyo se sentó junto a Joe, Sora la miró con mala cara, pero no le hizo caso.

-          ¿Puedo sentarme?

-          Claro Matt- respondió Sora- siéntate

Matt ocupo el lugar junto a Sora, rápidamente se pusieron a hablar.

-          ¿Dónde esta Joe?- pregunto Sora, un rato después

-          Estaba al lado tuyo- respondió Matt

-          No están ni el ni Ukyo

-          ¿Dónde habrán ido?

En eso, un fuerte ruido se escucho afuera. Davis se acerco a correr la cortina para ver afuera y se encontró con... Joe y Ukyo besándose.

Enseguida se separaron. Esto asombro a todos.

-      ¡YA FUE SUFICIENTE!- grito Sora

De verdad se veía enojada

-      ¡PRIMERO ME QUITAS A IZZI, LUEGO A MIS AMIGOS, DESPUÉS ENTRAS AL EQUIPO DE TENIS, CURSAS LAS MISMAS ASIGNATURAS QUE YO, Y AHORA, ME QUITAS A JOE!- se acerco a ella y le dio una fuerte bofetada- Espero haya sido suficiente.

Dio media vuelta y se fue. Matt se apresuro a seguirla, la encontró en una plaza cercana. Estaba sentada en los columpios y derramaba pequeñas lagrimas.

-          No sabía que te molestaba tanto- Matt se sentó en el columpio de al lado

-          Matt... no tuviste por que seguirme

-          Te prometo, que ya no estaré con ella

-          Puedes hacerlo, ahora que tiene a Joe, no creo que vuelva a molestarme.

-          Igual, será una promesa.

Siguieron hablando hasta que se hizo tarde.

-          Te acompañare a tu casa- dijo Matt

-          No tienes que hacerlo, Matt

-          Por favor...

-          Esta bien

Matt la acompaño hasta las puertas de su casa.

-          Aquí te dejo

-          Si Matt, muchas gracias

Se mantuvieron en silencio un rato largo. “Esta es mi oportunidad” pensó Matt.

-          Debo irme

-          Si Sora, pero antes, permíteme hacer algo que deseo hacer desde hace años.

Se acerco a ella y beso sus labios. “Te amo” murmuro.

Sora quedo pasmada. Entonces, se dio cuenta de que quería escuchar algo así desde hace años.

-          Yo... también

-          Entonces... ¿serías mi novia?

-          Por supuesto Matt

Ambos sonrieron. Se despidieron y Sora entro a su casa.

En ese momento, sin que nadie se diera cuenta, el digivice del amor brilló. Tal vez, esa era la relación correcta.

FIN  S@ku®@

Hosted by www.Geocities.ws

1