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>>El Atentado contra Melody

By: S@ku®@


 

Había pasado un año desde la última vez que habían veraneado con su amiga Melody, y ahora, nuevamente lo hacían.

Ella los había invitado a pasar un mes en honor a su cumpleaños. Hace tres días que estaban allí y todo iba bien... hasta ahí.

 

--

Ya me olvidaba, este capitulo será BASTANTE fuerte, no recomendable para cardiacos (¿?). Puede haber muertes (puede, no dije que las habría) y eso si que algo muy malo le pasara a Izzi (pero el no morirá) y a Melody (que tampoco morirá, claro). Muchos golpes y tal vez sangre (me atreveré a poner sangre? Vaya... creo que estoy cambiando en mi forma de pensar). Y otra cosa más, actualmente Melody y Andrew se encuentran saliendo. Miyeru, Kenkari, Michi y, lo infaltable en mis fics, Sorato.     

--

 

-        Chicos, hoy iremos a visitar...- todos esperaban la respuesta de la portadora de la Inteligencia - un parque.

Por la descripción de Melody el lugar era muy divertido.

El viaje en auto hasta el parque duro algo así como una hora, cuando por fin llegaron se dieron cuenta de que estaban en una zona muy tranquila, el parque estaba prácticamente vacío, dos niños jugaban en las hamacas (columpios) y 3 jóvenes caminaban.

-        Este lugar es hermoso!- grito Yolei

-        Sabía que les gustaría. Es mi parque favorito, esta bastante lejos de mi casa, pero es un lugar muy tranquilo y no suele haber mucha gente. 

-        No saben lo que se pierden...

-        Si Matt, se pierden de mucho, pero esta es una zona donde no hay muchos chicos que vengan a jugar y los adultos y jóvenes están muy ocupados.

-        Ya veo...

-        Pero basta de charlas, ¡a divertirse! Este parque es mucho mas grande de lo que imaginan.

Ese día se divirtieron muchísimo, comparado con los demás. Melody tenía razón al decir que era grandísimo. Tenía lomas, lagos y pequeños bosques [¿?]. No llego mucha mas gente, aparte de que no había casas cerca, era un lugar algo despoblado, a decir verdad, pero había un barrio muy grande a pocos Kilómetros.

A las 7 PM. decidieron descansar, la estaban pasando muy bien cuando vieron que un cuchillo salió de alguna parte y fue directo hacia Melody. Sin siquiera pestañar lo agarro con ambas manos (una a cada lado del filo) a pocos centímetros de su cara.

Todos se pararon asustados. Vieron como 4 hombres vestidos completamente de negro se acercaban.

Melody soltó una risa que asustó a sus amigos, acto seguido, gritó:

-        ¡No deberían intentar matar a alguien que sabe artes marciales!- dicho esto, devolvió el cuchillo a sus atacantes. Si quería podía haberle pegado a alguno, pero se contuvo y lo tiro a poco centímetros del pie de uno de los atacantes.

Estos retrocedieron un poco y sacaron... una pistola [Que no les dije? Esto será peor, así que si no les va gustando vayan a leer otra cosa]. Uno de ellos, el que parecía ser el jefe, apretó el gatillo y una bala salió. Pero esta fue directo a... Hikari. 

-        ¡KARI!- gritaron todos, ella solo atinó a cerrar los ojos y apretar fuerte los puños, como sintiendo que su fin se acercaba. Pero cuando menos lo esperaba, sintió que algo o alguien la empujaba lejos, haciéndola caer al piso. Abrió los ojos y visualizo a Melody delante suyo, ella lo había salvado. Su vista se nublo, no pudo ver mas y cayo desmayada, lo último que escucho fue un fuerte grito...

 

 

Melody’s POV:

 

Desperté y me di cuenta de que estaba en una cama. Tenía vendado el hombro izquierdo. Después de un rato note que estaba en un hospital, en la habitación de mi familia. Supe esto por el lujo que tenía, una habitación cualquiera no lo hubiera tenido. Poco a poco fui recordando lo ocurrido.

 

Retrospección Melody:

 

Cuando vi la bala que amenazaba con matar a Kari (aunque su blanco era yo, ella estaba muy cerca mío) corrí y la empuje. Ella cayó al suelo y pocos segundos después perdió el conocimiento. Mientras tanto, la bala rozó mi hombro izquierdo, la sangre brotó y me apresure a taparla con un pañuelo, para que no se viera. Los atacantes huyeron, vi que todos menos Tai, Ken, Yolei, Sharon, Mimi y Sora corrían tras ellos. Tai y Ken corrieron a su hermana/ novia, según el caso. Las demás se acercaron a mi. Pude ver alguna lagrimas en sus ojos, pero eran solo por el miedo de hace unos momentos.

-        ¿Estás bien?- me pregunto Sharon, mientras se acercaba a mi.

-        Si- dije, fingiendo una sonrisa, si no fuera por ser actriz, aseguro que no me hubieran salido- ahora... ayuden a Kari.

Los chicos volvieron con las manos vacías, en ese momento caí de rodillas y tosí un poco de sangre [Ahhhhhhhhh!!!!!!!!!!!! Mis dos padres son médicos y yo no puedo ni siquiera pensar en la sangre *snif, snif* ]. Kari ya había recuperado el conocimiento, apenas vieron eso se acercaron corriendo. La vista se me nublo. Si no caía muerta, por lo menos me desmayaría. Hice un esfuerzo absoluto por pararme, pero enseguida caí. Lo único que veía eran sombras. Sentía la sangre correr bajo el pañuelo, tenía una mano sobre este y otra sobre el suelo, para servirme de apoyo. Tosí mas sangre. Escuche que Connor habría su celular para llamar a mis padres. Sharon puso una mano sobre mi y, llorando, me gritó algo como “¡¿Por qué mentiste?!” no pude contestar ya que volví a toser sangre, la herida no parecía profunda, ¿por qué me pasaba eso?. Sentí la mano de Andrew posarse sobre mi y ayudarme a levantar. “Todo estará bien” murmuro en mi oído, solo pude sonreír, pero acto seguido caí al suelo y volví a toser, cada vez tosía más y más, todos se desesperaban, Mimi lloraba como histérica, Kari no paraba de culparse, Sora se refugiaba en su novio y Connor intentaba elegir las palabras exactas para no asustar a mi padre, pero esto solo lo hacía mas lento. Yo seguía tosiendo, Andrew y Joe se acercaron de nuevo para intentar levantarme pero yo saqué sus manos y seguí tosiendo. El brazo que sostenía el pañuelo cayó y todos pudieron ver el pañuelo goteando sangre, mi hombro despidiendo sangre a borbotones y mi mano también cubierta de sangre. Mi brazo no tardo en cubrirse de sangre. Sharon, llorando, le arrebató el teléfono a Connor y gritó algo como “VENGAN A BUSCAR A MELODY QUE LE HAN TIRADO UN TIRO!” de verdad me sorprendí, nunca había visto a Sharon gritar de esa manera, pero, en ese estado, creo que hasta la persona mas dulce del planeta lo hubiera hecho. Alguien mas se acerco a mi, ahora mis dos manos estaban sobre el suelo, intentando sostenerme. No supe quien era hasta que escuche la voz de Sora “Vamos- me dijo- yo se que puedes” la aleje diciendo “No llegaran a llevarme a ningún lugar, mejor váyanse YA, no quiero que me vean morir” todos se asustaron al oír esto, creo que fui muy dura, pero no me encontraba nada bien. Gritaron cosas que no llegué a entender, hasta que TK se paro delante mío. Justo había dejado de toser y mi vista volvió un poco, pero aun me costaba ver las cosas. Observe mi alrededor cubierto de sangre y la horrible escena, sabía que era mi culpa, pero hubieran sufrido más si dejaba que se vaya Kari, ella no hubiera resistido tanto como yo. “Lo último que se pierde son las esperanzas” dijo, casi gritando. Una luz amarilla brilló en su pecho y me alumbró. Hace pocos segundos había empezado a toser de nuevo, pero con esta luz se calmo. La sangre dejo de brotar y mi vista volvió del todo. Mi cuerpo recuperó fuerzas, pero sentía que si esa LUZ se iba, volvería como antes. Paso un brazo alrededor mío y logro lo que ni Joe ni Andrew habían logrado, levantarme. “Gracias por darme de tu esperanza, TK” murmuré. El sonrió y dijo “Agradécele a Hikari por la LUZ” abrí mi boca para agradecer, pero me desmayé.

 

Fin Retrospección Melody

 

Pensé que había muerto, pero según parece no fue así.   

Alguien abrió la puerta de la habitación, una persona con un uniforme blanco entró, de seguro era doctor. Miré su cara y casi grito, pero no lo creí conveniente.

-        ¡Tío!

-        Parece que no estas tan mal, sobrina- me dijo, sonriendo. Se sentó a mi lado y me observó por unos cuantos segundos, al cabo de los cuales habló- ¿Cómo te sientes?

-        Muy bien... que paso?

-        Tus padres llamaron diciéndome de donde estabas, por suerte yo estaba trabajando en este hospital que esta muy cerca, así que nos apresuramos a ir a buscarte. Ya estabas desmayada cuando llegamos, te trajimos rápidamente y vimos que necesitabas una rápida transfusión de sangre. Tu madre y tu hermana tienen tu sangre así que lo hicieron ellas, pero ya estas bien.

-        ¿Y por que tosía tanto?

Su rostro se oscureció y dijo:

-        Cuando tus amigos nos contaron lo ocurrido, buscamos la bala y unos científicos la observaron, al parecer esta no es una bala común y contiene algún producto químico, pero la herida ya fue lavada y de seguro no te volverá a sangrar.

Suspiré aliviada, no lo había dicho, pero no sentía el hombro.

-        Ahora- siguió- lo mejor será que vuelvas a dormir.

-        ¡No!- grité- ya me siento bien, quiero ir a ver a todos... ¡no tengo sueño!¿Ah si? ¿No tienes sueño? Entonces te haré dormir.- saco una jeringa- con esto será suficiente

-        ¡Pero yo no quie...zzzzzzzzz

-        La misma testaruda de siempre...-murmuro, mientras sonreía y salía de la habitación

 

Fin Melody’s POV

 

Salió de la habitación y enseguida sus padres se precipitaron hacia el.

-        ¡¿CÓMO ESTA?!- grito Angeline, con la cara empapada en lágrimas

-        Esta bien. Eso dijo ella, por lo menos, pero ya la he puesto a dormir.

-        ¿Estará bien?- pregunto Tom, algo preocupado.

-        Están olvidando el detalle más importante. Melody es Smith.

Ambos sonrieron.

-        Tienes razón. Es bastante fuerte.

-        Si, ahora iré a ver si descubrieron algo más acerca de esa bala.

 

Al otro día, la noticia de que habían atacado a Melody Smith se extendió por toda Francia, y no tardo en hacerlo en todo el mundo. Había muchos más guardias alrededor de toda la casa, y Melody ya contaba con 12 guardaespaldas que la seguían a todos los lugares posibles. Además, habían mudado su habitación a la que estaba junto a la de sus padres, por las dudas que le pasara algo. Ella decía sentirse muy bien, pero en realidad no lo estaba, se sentía muy débil y a veces se le nublaba tanto la vista que no tenía más remedio que acostarse un rato a dormir. Además, había perdido algo de su siempre presente sentido del humor.

Había pasado una semana de aquel incidente y ya no habían vuelto a saber nada de los atacantes, hasta pensaban que se habían retirado. Esta tarde, se encontraban en una casa de campo junto a la playa, y la estaban pasando bastante bien.

Estaban comiendo y, de repente, Melody se paró alarmada.

-        ¿Pasa algo?- pregunto la Mimi

-        No... nada, ¿me esperan? Iré a ver algo

Sin dar tiempo a sus amigos a contestar se alejo y se recostó contra un árbol. Tocó su hombro y esto empezó a sangrar. Estaba en lo cierto. Los hombres de negro de la otra vez la habían atacado justo cuando se levanto por que le parecía haber sentido algo. Cayó al suelo y empezó a toser. No sabía que hacer. Quería quedase allí, pero luego recordó la promesa de sus padres de que avisaría cualquier cosa. Arrastrándose como pudo llegó cerca de sus amigos, cuando estos la vieron se apresuraron a llamar a sus guardaespaldas, y la trasladaron al hospital más cercano.   

 

Melody’s POV:

 

Desperté en mi habitación. Me asombré al ver que estaba aquí, pero mucho más al ver que estaba sola. Me levanté y abrí la puerta. Me sentía muy bien, mucho mejor que otras veces, pareciera que solo había tenido una larga siesta. Mi madre justo pasaba por allí y al verme corrió y me abrazo.

-        ¿qué pasa ma?- pregunte

-        Hace tres días que duermes, ¡no sabíamos si despertarías!

-        ¡¿QUÉ?! ¡¿TRES DIAS?! ¡¿CÓMO PUDE DORMIR TANTO?!

-        No se, pero no despertabas, y parecías tener una constante pesadilla, ya que hablabas mucho.

-        ¿De verdad? Pero ahora me encuentro bien, tres días fueron mucho descanso, ¿dónde están Sora y los demás?

-        Estos tres días estuvieron en casa de Connor... pero ahora están todos acá... en la habitación de al lado.

-        Gracias!

Entré a la habitación y los vi a todos sentados en el suelo jugando a las cartas, era bastante gracioso ver a 14 personas en circulo tan concentradas que no sintieron cuando entré. Me acerqué por atrás y vi que estaba detrás de Andrew, así que me senté detrás de el y apoye mi mentón en su hombro.

-        Que lindas cartas- le dije

Recién ahí notaron mi presencia, Andrew me abrazo y los otros me miraron con una cara rara, como que no me conocían o no era la misma.

-        ¿Qué?- pregunté

-        ¿Estás bien?- me pregunto Tai, que abrazaba a Mimi

Recién ahí capté. Si hubiera estado bien hubiera entrado casi corriendo a la habitación y hubiera gritado “HOLA!!!!” o algo así, yo no era de esas personas tranquilas.

-        Si- dije- he dormido tres días, ¿cómo no habría de estar bien?- sonreí, se tranquilizaron con eso, pero noté que Andrew, Connor, Sora y Matt no me creían, me conocían bastante bien, no les hice caso y seguí hablando- Hoy el día está muy lindo, ¿les gustaría ir a nadar un poco en la nueva pileta? Aún no la he probado y creo que esta sería una buena ocasión.

Aceptaron y salimos. No lo había hecho por que tenía ganas, de hecho no quería nadar, pero sabía que eso los animaría un poco. Yo no me metí, solo los observé. Sora se acercó y recién sentí su presencia cuando me hablo.

-        ¿Quieres ir a jugar tenis?

-        Me encantaría!- jugar tenis... si, eso era lo que quería hacer.

Fuimos a una parte algo alejada de la pileta y comenzamos a jugar. Sora había mejorado muchísimo, si antes era buena, ahora esa buenísima. Me iba ganando, jugaba lo mejor que podía, pero mi cabeza no estaba concentrada en los movimientos de mi cuerpo, si no en todo lo que había pasado. Sora paró de jugar.

-        ¿Por qué paraste?- pregunté, extrañada del acto de mi amiga

-        ¿Qué te pasa? No estás jugando bien, no pudiste haber empeorado, tuviste que haber mejorado, sospecho que no estabas concentrada en el juego.

Era imposible mentirle a Sora. Ella se daría cuenta, así que opté por decirle la verdad.

-        Tienes razón... no estaba muy concentrada, es que pensaba en otras cosas, en lo que ha estado pasando últimamente, quisiera saber quienes me buscan y por que, que quieren, esos pensamientos no me han dejado tranquila.

-        Pueden buscar muchas cosas, ten en cuenta que vienes de una familia multimillonaria y además eres una actriz muy famosa, pueden buscar eso o...

-        El secreto de las piedras.- terminaron dos voces

Nos dimos vuelta y encontramos a Andrew y a Matt.

-        Vimos que estaban hablando muy serias y decidimos venir a ver que les pasaba, pero es el tema que nos invade a todos- dijo Andrew, a tiempo que se sentaba.

-        El secreto de las piedras... ¿qué has hecho con ellas?- pregunto Matt

Mire para todos lados, no sea que halla alguien, luego dije, casi en un susurro.

-        Me deshice de ellas, las tire al mar hace mucho tiempo.

-        Entonces será imposible encontrarlas

-        Espero...- agarré una manzana de la cesta que habían traído Andrew y Matt, iba a comerla pero me pare de pronto y la tire contra un árbol, asombrando a todos. En ese momento una lluvia de “cosas” empezó a caer sobre nosotros. Sora me alcanzó mi raqueta y empezamos a parar algunas, evitando que nos peguen. Sora le pegó muy fuerte a una y esta fue hacia el árbol, haciendo que tres hombres de negro cayeran y, para asombro de todos, desaparecieron. 

 

Fin Melody’s POV

 

-        Crees que nos han escuchado?- pregunto Matt, cuando se repusieron.

-        No...- empezó Melody- no había ninguna personas aparte de nosotros cuando lo dije.

-        ¿Cómo puedes saber eso?- pregunto Andrew

-        No había ninguna presencia de alguna persona.

-        ¿Puedes sentir la esencia de las personas?- pregunto Sora, algo impresionada

-        Muchas personas pueden hacerlo, solo necesitan estar muy bien entrenados [Si están pensando que Melody es una especie de Card Captor, están equivocados.] yo puedo sentirla...Iori también.

-        ¿Cody puede sentir la presencia de personas?- pregunto Andrew, muy impresionado. 

-        Si, puedo- dijo una voz.

Al darse vuelta se encontraron con el apuesto castaño [Y si no les parece que es lindo serán ustedes los que necesiten anteojos y no yo!!! Esperen... no son anteojos... ¡son lentes de contacto! Esta bien... ¡serán ustedes los que necesiten lentes de contacto y no yo!]. Se sentó con ellos y le contaron lo ocurrido.

-        ¿Por qué no nos avisaron?

-        Por que estábamos bien solos y no los queríamos preocupar.

-        Creo que la próxima vez deberían avisarnos... 

-        Pero Melody...!- empezó Sora, pero esta la interrumpió.

-        Sora, Matt, Cody, son mis mejores amigos los tres y no los quiero preocupar por pavadas. Yo puedo sola con esto, tal vez...

No pudo seguir hablando porque Cody salto del lugar donde estaba sentado y huyo. Ella no tardó en seguirlo y fueron hasta la pileta, todos habían salidos y sus caras mostraban terror. La pileta tenía... sangre. Siguieron las huellas con la mirada y encontraron a... Izzi muerto 

 

-        ¿Cómo está Tío? ¿Se recuperara?

-        Melody... sabes que lo que lo hirió no era algo común. Ese cuchillo o lo que sea tenía una especie de veneno que paraliza a sus enemigos, es algo nuevo y no se lo ha estudiado bien, pero algo es seguro... puede matar.

Con estas palabras se retiró, dejando a Melody con toda su tristeza. Se dirigió a la habitación donde estaba el. Mimi y Sora parecían haber dejado de llorar recién. Matt y Tai abrazaban a sus novias e intentaban calmarlas. Al verla se fueron, sabían que ella estaba mejor sola.

Se acerco a su cama y se sentó en el suelo. Se arrodillo y lo observó. Recostó su cabeza en la cama y volvió a llorar. No podía concebir que uno de sus mejores amigos, con quien más cosas compartía, un viejo amor... estaba en cama, tal vez sin posibilidades de volver a abrir los ojos y ver las maravillas del mundo, todo... por su culpa. ¡Por su maldita culpa! Se odiaba, se odiaba, se odiaba, no podía seguir viviendo si sabía que prácticamente había matado a alguien, ¡no podía! Se acercó a la mesa que estaba a su derecha y encontró el “cuchillo” o lo que sea con que habían pegado a Koushirou en la cintura. Lo agarró del filo, sus manos comenzaron a sangrar, no le importó, sangraría mucho más dentro de poco. Lo acercó a centímetros de su corazón. Rápida y segura. Así sería su muerte. El “cuchillo” tocó su piel. Miro a Koushirou por última vez. Hubiera escrito una nota, pero era mejor que no supieran que se había matado. Sonrió. Iba a hacerlo, lo estaba haciendo, pero la puerta se abrió. Lo último que vio fue a Joe gritando algo y golpeándola en la nuca, para dormirla.  

 

Despertó en una cama junto a Izzi. Su madre era la única en la sala. Se acercó. Su cara mostraba enojo. Antes de que se diera cuenta de algo, recibió una fuerte bofetada de su parte.

-        Solo tienes 18 años [la verdad es que... perdí la cuenta! Je... supongo que va por ahí...]. ¡COMO PUEDES PENSAR EN SUICIDARTE!

-        Mamá...

-        Piensa sobre lo que estuviste a punto de hacer. Fue una suerte que Joe se acercara.

Se fue de la habitación con un portazo. Izzi aún dormía. Matt, Sora y Cody entraron enseguida.

-        ¿Estas bien?- pregunto Sora. Andrew y Connor entraron.

-        Las noticias de que intentaste suicidarte ya se han dispersado por casi todo el mundo- dijo Connor- millones de fanáticos se acercaron para saber que había pasado. Fue muy difícil sacarlos. Deberían pensar bien las cosas antes de hacerlas.- le dio un diario y luego dejo el dormitorio.

Evito mirar a Andrew a la cara, sabía que estaba más enojado que su madre. Miró a Sora. Si antes sonreía, ahora hacía todo lo contrario.

-        Piensa que si Izzi se iba contigo hubieran sido dos. No te creí tan tonta.

-        Sora...

-        Nunca debiste intentar hacerlo. Estamos haciendo todo lo posible por que no te ataquen, y lo primero que haces es atacarte tu misma- casi gritó Matt. El y Sora se fueron.

-        Pienso que fue muy irresponsable lo que hiciste- empezó Cody- pero se que fue por alguna razón, así que no te regañare.- Cody se fue, dejando a Andrew solo con Sora.

Este miraba por la ventana, sin darle importancia a nada. Observó su rostro por el reflejo. Andrew estaba enojado.

-        Andrew...

-        Que?- pregunto, cortante

-        Andrew...

-        ¡¿Te he preguntado que QUE?!

-        ¡¿TU TAMBIÉN?! Pensé que me apoyarías, lo estaba haciendo por una buena razón, ¡PERO CREO QUE LA ÚNICA PERSONA EN QUIEN PUEDO CONFIAR ES EN CODY!

Andrew se dio vuelta impresionado por el comportamiento de su novia, pero esta ya estaba dejando la pieza.

-        ¡Melody!- gritó y fue tras ella.

Agarró su mano pero esta la retiró con un golpe rudo. No se esperaba ese gesto. Siguió caminando sin importarle lo que había hecho. Se cruzó con su madre y la ignoró, esta intento pararla pero ella salió corriendo. Se cruzó con casi todos sus amigos, pero los fue derribando. Al final, se encontró frente a frente con Cody.

-        ¿Por qué no me derribas a mi también?- preguntó

-        Lo siento Cody...- dijo, y lo esquivó.

Al llegar a la puerta de salida sus hermanos se interpusieron. Estaban en posición. Querían pelear. Los imitó y no tardo en derribarlos, eran fuertes, pero ella estaba muy enojada. Salió al frente, al llegar al portón encontró un montón de fanáticos, Connor tenía razón. Salió y todos se acercaron a ella.

-        Déjenme- dijo en un tono que convenía no ignorar.

Se alejaron y se fue. Sus amigos, padres, hermanos, parientes y etc. fueron tras ella. Al notarlo, paro, dio la vuelta y grito algo en alemán. Sus padres, hermanos y parientes quedaron petrificados, gritó lo mismo en todos los idiomas que se le ocurrieron, pero sus amigos no cedieron (por que no lo gritó en ningún idioma que ellos hablaban). Siguió caminando y sus amigos fueron atrás, pero sus padres los pararon.

-        Esta es su batalla- dijo Piere- no necesita ayuda.

-        Pero...

-        No puedes hacer nada, Yolei. Ella lo ha decidido. Es fuerte. Lo superará sola- dijo Angeline, mientras sonreía.        

 

Mientras tanto, Melody seguía su camino. Se detuvo frente a una casa.

-        Aquí es- murmuro

Toco el timbre y la atendió un señor alto y calvo. A pesar de que sonreía, sus ojos mostraban malicia.

-        Te esperaba, Melody Smith.

Se hizo a un lado y la dejo pasar. La llevó hasta una habitación y la hizo sentar.

-        Bien...- empezó- sabía que descubrirías quien era enseguida, estaba en lo cierto. Eres más inteligente de lo que creía.

-        Que quieres de mi?- preguntó, tratando de ser amable

-        Yo? Nada, otra persona quiere algo. Y yo se lo conseguiré.

-        ¿Trabajas para alguien?

-        ¡Claro que no! Es solo un favor que le hago a un ser querido.

-        Ya veo... ¿qué busca esa persona?

-        Dame las piedras.

-        ¿Qué piedras?

-        Sabes bien de que piedras hablo, ¡damelas!

-        ¡Espere! Pensé que estábamos siendo corteses, ¿o no?

-        No me rebajare ante una niña... de 18 años. ¡Habla!

-        No quiero.

-        ¡¿Qué dijiste?!

-        Lo que escuchó. No quiero hablar, me duele la garganta [experiencia personal ¬¬].

-        Pues si no quieres que te duela más, ¡apúrate a hablar!

-        ...

-        ¡¿Qué te pasa ahora?!- rugió, mientras la agarraba del cuello.- ¿ahora te duele m...?

No terminó de hablar ya que Melody le pegó con el pie en la gorda panza y lo hizo retroceder.

-        Parece que nadie será cortes. Si no me lo dirás ahora, te espero hoy, a la medianoche, aquí.

-        No vendré.

-        ¡¿QUÉ?!

-        Será injusto. Sus secuaces estarán aquí y serán muchos.

-        Trae a todas las personas que quieras.

-        Esta bien! ^^

 

Salió de la casa. Ya estaba oscuro. Eran las 9, por lo menos. Genial, 3 horas para prepararse.

Llegó a su casa y pudo llegar hasta el comedor sin ver a nadie. Era seguro que estaban comiendo, así que abrió las puertas y encontró a todos cenando.

-        ¡Melody!- gritaron todos.

Caminó hasta donde estaban y sonrió.

-        ¿Estás bien?- pregunto su madre.

-        Claro, ¿por qué no habría de estarlo?

-        Por que...

-        ¿Cómo está Izzi?- preguntó, sin dar tiempo a que respondan su anterior pregunta.

-        Estoy bien.

Miró al otro lado de la larga mesa y vio a Izzi junto a Yolei y Ken.

-        ¿Estás bien?- preguntó

-        Claro, ¿por qué no habría de estarlo?- respondió, dando una de las sonrisas que tanto había amado.

-        ¡Que bien!- gritó mientras lo abrasaba, pero sintió que alguien la tironeaba.

-        ¡Solo yo puedo abrazarlo!- gritó Yolei. Ambas rieron, pero Melody paró súbitamente. ¿Por qué habría de ser Miyako la única que pudiera abrazar a Izzi de esa manera? ¿Qué eso no iba a TK? Recién ahí notó que el portador de la esperanza no estaba.

-        ¿Dónde está TK?

Miyako e Izzi se entristecieron un poco y los demás no hablaron.

-        Está arriba- dijo Matt al final.

-        Ya vuelvo- dijo, mientras corría escaleras arriba. Le costó encontrar su habitación, ¡era el colmo! No conocía su propia su casa.

La encontró y golpeó la puerta... Nadie contestó.

-        TK, se que estás ahí, ¿puedo pasar?

-        Melody?!- pregunto su amigo mientras abría la puerta.

-        ¿Quién creía Takaishi que sería?- preguntó en forma poética. El sonrió y la hizo pasar.

-        ¿Ha pasado algo?

-        Nada... pero no quiero hablar de eso.

-        Recuerda que estamos aquí para ayudarte.

-        I know that, TK (se eso, TK)

-        ¿Entonces por que no quieres hablar?

-        Because It’s not important. (por que no es importante)

-        ¿Por qué?

-        Never Mind (no importa)

-        Vuelvo a preguntar, ¿por qué?

-        TK! I’m here for another thing. (TK! Estoy aquí por otra cosa)

-        Pero yo NO quiero hablar de otra cosa.

-        But me yes! (pero yo si!)

-        No!

-        Yes!

-        No!

-        I said YES! (Dije que Si!)

-        But I said NO! (pero yo dije que NO!)

-        YES!

-        NO!

-        YES!

-        NO!

-        Y...

No pudo continuar ya que sintió algo rozando su hombro.

-        What...? (Que…?)

-        Please speak in Spanish! (por favor habla en español!)

-        Al suelo TK!

Tiró a su amigo al suelo y pudieron ver como por encima de ellos volaban pequeñas cosas del tamaño de una aguja (pero más largos) transparentes. Cuando terminó el “bombardeo” ambos se levantaron.

-        Que fue eso?- preguntó TK, no se dio cuenta de que su amiga sostenía su hombro.

Ella agarró uno de los que había en el suelo y los examinó. Después de menos de 30 segundos, se levantó y habló.

-        Intentaron matarnos. Esto contiene veneno, si entra a tu cuerpo fuiste. Suelen ponerlo en el cuello, que es donde más efecto produce. Fue una suerte que me diera cuenta a tiempo. No pensé que serían tan cobardes como para atacar antes de tiempo.

-        Pero...

TK no terminó la frase ya que vio como su amiga caía de rodillas frente a el.

-        ¡Melody!

-        TK... su objetivo era... hacer que la herida de bala... se abriera... lla... ma a alguien... por...

-        Callate Melody, tranquila.

Levantó a su amiga que ya había empezado a toser sangre y se apresuró a llevarla abajo. Si bien era 3 años mayor que ella, era relativamente liviana y no le contó llevarla hasta sus padres.

Esta vez la operación fue rápida, con una lavada de herida (que solo serviría temporalmente) y la aplicación de una venda, quedó lista. No había perdido mucha sangre por lo que no perdió fuerzas. Volvió con TK (a un lugar sin ventanas) y volvieron a iniciar la charla que había empezado antes de ser atacados.

-        ¿De que querías hablarme hoy?- preguntó el.

Antes de contestar miró la hora. Las 10, solo quedaban dos horas...

-        Ah, era sobre... Miyako.

Este miró a otro lado antes de hablar.

-        ¿Qué hay con Yolei?

-        TK, sabes a lo que me refiero, hoy...

-        ¿La viste besándose con Izzi también?

-        ¿Qué? ¡Claro que no! Pero me dio la impresión de que...

-        Esta bien, terminamos.

-        ¡¿Qué?! Pero TK! ¡¿Qué no te había sido suficiente por “cambiar” a Kari por Yolei?!- recién después de hablar se dio cuenta de lo que había hecho.- TK lo siento, no fue mi intención...

-        Si, tienes razón. Hice sufrir a Kari por una estupidez, fue una suerte que a Ken no le importara que le sacara a Yolei y se fijara en Kari. Fui en estúpido.

-        TK no... lo siento...

-        No hay nada que sentir...

-        Pero... ¿Miyako e Izzi? ¿Qué paso con ellos?

-        Ah... ellos dos estaban saliendo a escondidas hace tiempo. Miyako nunca me amó, solo me uso como un objeto para atraer a Izzi. Sabía que Izzi no se acercaría a ella si estaba con Ken, por eso decidió dejarlo y buscar un buen blanco. Ella sabía que Kari amaba a Ken, formaron el plan juntos. Hoy... Connor y yo los encontramos besándose poco después de que Izzi se haya recuperado.

-        TK... no debí...

-        Te hubieras enterado de todos modos... pero ya no me importa, creo que amaba más a Kari.

-        Recuerda que puedes contar conmigo... ahora... ve a armar tu equipaje.

-        ¿Qué?

-        Arma tu equipaje.

-        ¿Para que?

-        Volverán a Japón YA.

-        ¡¿QUÉ?!   

-        TK... hoy... deben irse. Francia es muy peligroso... no... la peligrosa... soy yo. No deben permanecer aquí. Están arriesgando su vida al máximo. Connor y Andrew también desaparecerán, tienen que olvidarse que me conocen, olvídenme, olviden a Rashmon y NUNCA se les ocurra MENCIONARME. Yo nunca existí, no existo, desaparecí, nunca llegué a sus vidas, pero, sobre todo, olviden lo que ha estado pasando últimamente.

-        ¿Crees que será tan fácil?- dijo una voz. De las sombras, salió Ken.

-        Ken...

-        Me salvaste la vida arriesgando la tuya, ¿cómo piensas que puedo olvidarte?

-        Kari...

-        Hemos pasado mucho tiempo contigo, no se puede olvidar a un amigo.

-        Sora...

-        Vivimos muchas aventuras juntos, es imposible olvidarlas.

-        Tai...

-        ¡Despierta! Alguien no olvidará a alguien o algo si quiere hacerlo.

-        Cody...

-        Por favor, ya te has puesto a delirar.

-        Matt...

-        Estamos contigo.

-        Izzi...

-        Hace unos años, mucha gente me dijo que no te haga sufrir, no romperé esa promesa.

-        Joe...

-        El apellido Smith ya está grabado en mi y no lo olvidaré.

-        Yolei...

-        Te odio. No puedo olvidarte.

-        Muy graciosa Mimi... no es cierto, no te odia.

-        Mimi... Davis...

-        Aún deseo la mitad de tu piedra... y la mía... ¿qué habrá sido de ella?

-        Connor... ya no están.

Se hizo silencio en la sala. Nadie decía nada, ni se movían. Melody continuaba mirando al suelo, los demás no sacaban su vista de encima.

-        Melody... Andrew no estaba de acuerdo con que hagas esto, ha decidido irse... le ha caído mal... estaba realmente enojado...

-        Connor... no importa. Que Andrew haga lo que quiera. ESTO ES MI JUEGO.

Intentó ser decidida, pero las palabras pronunciadas por Connor le dolieron, ¿podría Andrew actuar así? Quiso moverse, pero cayó al suelo, y ahí quedo.

-        Melody...- Sora se acercó y puso una mano en su hombro.

-        Déjame Sora.- Dijo sacando su mano.- Andrew puede hacer lo que quiera. Debo irme.

Atravesó corriendo la habitación y se encerró en su cuarto. Le quedaba una hora y media. Lo había decidido, iría sola. Todo era problema de ella, los demás no tenían ni siquiera que saber que ella se había ido. Se levantó. No resolvería nada tirada en su cama pensando en un amor pasado. Atravesó la casa eludiendo la vigilancia /pero no contó con las cámaras de seguridad/ y fue al patio. Fue hasta el lugar donde siempre entrenaba y empezó a patear y golpear todo lo que encontró. Descubrió una fuerza que no sabía que tenía, pero eso no duró mucho. Necesitaba a Andrew a su lado. Nuevamente cayó al suelo, pero esta vez llorando. Lo necesitaba. No lo sentía...

Cuando menos lo esperaba sintió a alguien abrazándola. Ese calor... solo una persona lo tenía... pero no... no podía... era imposible...

-        No te preocupes, todo estará bien...- dijo quien la abrazaba.

-        Andrew...

-        No podía dejarte sola.

-        Gracias- contestó ella, dándose vuelta y devolviéndole el abrazo.

-        ¿Qué es lo que harás?

-        Nada.

-        No puedes engañarme. Te conozco demasiado. Nunca entrenas a las 11:30 de la noche... a esta hora siempre duermes...

-        Muy gracioso Andi- dijo ella, recobrando su sentido del humor.

-        Es verdad Mel, ya te lo dije, te conozco mucho.

-        No voy a hacer nada, de verdad.

-        Algo tendrás que hacer, no te soltaré hasta entonces.

-        Tendrás que permanecer toda la vida junto a mi.

-        Lo deseo.

-        Yo también.- dijo mientras lo besaba suavemente

-        Melody...- dijo separándose un poco y sacando una pequeña caja de su bolsillo- esto...- abrió la caja y sacó una sortija de dos de las que había- aceptarías...

-        Si Andrew... esta vez estoy segura... acepto casarme contigo.

-        Gracias... [N/A: Si están pensando que van a casarse con... eh... ¿18? ¿20? ¿Por qué edad están? ¬¬ ni idea... bueno, donde sea. Si están pesando que van a casarse con ¿? años, están equivocados, ahora solo se comprometen] 

-        Por favor, déjame ir.

-        No te soltaré.

-        Debes hacerlo.

-        Iré contigo. No puedes enfrentarte sola al peligro.

-        No me enfrentaré sola.

-        ¿Ah si? ¿Quién tendrá el agrado de acompañarte? ¿Joe, tal vez? ¿Izzi? ¿TK? ¿Tai? ¿O acaso será Connor?- dijo separándose muy molesto de ella y dándole la espalda.

-        Andrew no... estás confundiendo las cosas...

-        ¿Qué hiciste durante más de una hora a solas con TK? ¿Por qué de repente dejaste a Joe y viniste conmigo? ¿Por qué te costó tanto declinar el pedido de Izzi de ser tu novio? ¿Por q’ dejaste de salir con Matt para empezar a hacerlo con Tai? ¡¿POR QUÉ BESASTE A CONNOR LA OTRA NOCHE?!

-        ...

-        Ahora te quedas sin palabras, eh? Ya sabía todo. No tenías que ocultarme todo, era imposible.

-        Si ya sabías todo... por que no me lo dijiste antes?!

-        Por que te amaba demasiado. Tu amor me segó, me hizo creer que eso era una pesadilla mía, que todo estaba bien, era el único para ti... pero al parecer solo fui un juguete, como todos los demás!

-        No! Andrew... no confundas las cosas por favor... estás en un error... no fue así...

-        La que está en un error eres tu. No soy tan tonto como todos los demás, acabas de hacerme dar cuenta de todo, muchas gracias, creo que no eras para mi.

-        Andrew! No te vayas por favor, estás confundido, eres todo para mi!- gritó, pero Andrew no le hizo caso.- Por favor...- sintió un golpe en la nuca y cayó al suelo, miró atrás y lo único que pudo ver fue como la oscuridad la envolvía...

-        ¡Melody!- gritó Andrew mientras corría hacia ella, pero ya no estaba. Todo era negro. Sin pensarlo dos veces se introdujo en la masa negra que momentos antes había arrastrado a su “amiga”. Empezó a caer y caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... caía... [de verdad es divertido ^_^] hasta que cayó [que manera de arruinar el juego ¬¬] en el duro suelo. Se levantó y pudo observar muchas sombras a su alrededor. Intentó acostumbrar sus ojos a la oscuridad, al lograrlo se dio cuenta de que estaba en una especie de calabozo. Las sombras que había visto pertenecía a muchos hombres que estaban alrededor de el. Además, había algo a su lado.

-        ¡Melody!- gritó, mientras levantaba a la chica.

Pudo observar que esta tenía la cara sangrando, seguramente se había golpeado al caer. Estaba rígida y con los ojos cerradas, su respiración era muy entrecortada, pero... respiraba? Primero le pareció que si, pero al observarla mejor se dio cuenta de que tal vez no lo hacía...

-        No está muerta, si es lo que piensas- dijo una voz.

Quien había hablado era un hombre que parecía sobresalir.

-        No terminaré con mi victima antes de que me diga lo que sabe- continuó, antes de lanzar una estruendosa carcajada.

Antes de que reaccionara, un fuerte ruido llamó la atención de todos. Giraron rápidamente y lo primero que vieron fue “algo” muy grande en el suelo, que seguramente era lo que había producido el ruido. Ese “algo” comenzó a moverse y separarse y, al cabo de un rato, se separó por completo. Entonces, se dieron cuenta de que era...

-        ¿Chicos?- preguntó Andrew, asombrado de encontrar a sus amigos en ese lugar.- como llegaron hasta... ¡estuvieron espiándonos!- grito, al darse cuenta de que esa era la única oportunidad que tenían para saber lo que pasaba.

-        Que bien- volvió a hablar el hombre de antes- parece que los digielegidos se han reunido... bueno, parte de ellos.

-        ¡¿Cómo sabe que...- empezaron a gritar todos, pero una voz los detuvo.

-        No son digielegidos- dijo Melody, separándose de Andrew y parándose.- No lo son- repitió.

-        ¿Qué dices?- preguntó Davis.

-        Solo yo lo soy- dijo, haciendo caso nulo a la pregunta de Davis.- ellos no tienen nada que ver con esto. Déjalos.- terminó. Su voz estaba llena de ira, y la manera en que había actuado delataba lo molesta que se sentía por el repentino acceso de sus amigos.

-        ¿A si?- siguió el hombre, acercándose más a ella- ¿vas a decirme que estos niños no pertenecen a ese compacto grupo? ¿Y acaso estos si?- hizo una seña con la mano y, de algún lugar de esa oscuridad, aparecieron unos hombres cargando a distintas personas. Enseguida se dieron cuenta que se trataba de elegidos de distintos países, algunos conocidos por ellos y otros a los que era la primera vez que veían.

-        No los conozco.- dijo Melody. Sus amigos entendieron lo que quería hacer. Su plan era hacer que los liberaran a todos y ella quedara sola. Pero de seguro eso sería enfrentarse a la muerte, así que, cansados de tanta burla, TK y Tai se levantaron y corrieron hacia una chica rubia de las recién llegadas.

-        ¿Estás bien, Catherine?- preguntaron.

Al darse cuenta de lo que tramaban, todos se levantaron y fueron a saludar a los que ellos conocían.

Al ver la familiaridad con que Yuri trataba a Sora y al recordar que más de una vez esta había hablado de el, Yamato se acercó y separó a Sora para ir a presentarle a Guadalupe. Lo mismo ocurrió con Tai, que quiso que Michael conociera a Catherine (muy a pesar de TK) y así separarlo de Mimi.

-        Que no eran digielegidos?- pregunto el hombre de siempre.

-        Supongo que los conocerán de otros lados, pero ellos no saben nada de los Digimon y no quiero que se enteren.

Al ver que seguía fingiendo, Tai y TK, decididos a arruinar sus planes nuevamente, preguntaron a Catherine sobre Floramon, y ella les preguntó sobre Agumon y Patamon, para comenzar a hablar sobre como estaba su Floramon y sobre otros Digimon que había visto.

-        ¡DEJA DE DELATARME CATHERINE!- gritó Melody, recién así se dio cuenta de que se había delatado ella misma.

-        No voy a dejarte sufrir esta vez, Melody.- dijo mientras se separaba de sus opresores y se acercaba a ella- no esta vez.

Todos miraron extrañados la escena. ¿De donde se conocían? ¿Por qué Catherine hablaba de no hacerla sufrir “esta vez”? Los únicos que no parecían muy confundidos eran Andrew y Connor, que miraban la escena algo tristes.

-        ¿De que hablan?- preguntó Ken.

-        De nada- dijeron ambas, cambiando su expresión de tristeza por una de seriedad absoluta.  

-        Bien, bien...- dijo el hombre que parecía el jefe- ¿no se conocían? Ya dejen de fingir. Tienen algunas cosas que contestar... ¿cómo podemos ingresar al digimundo?

-        No se lo diré.

-        Ah, si? Quieres que sus digimons estén en peligro?

Otros hombres aparecieron cargando a todos sus digimons.

-        Contesten, o acabaré con sus vidas...

-        Ya lo saben.- dijo simplemente

-        ¿Qué?

-        La única forma de que los digimons estén aquí es por que ustedes los trajeron.

-        No, no es así.

Abrió una laptop que tenía bajo un brazo y apareció Ghenai.

-        ¿Ghenai?- peguntaron todos.

-        Hola, niños elegidos de todos los países.

-        ¿Qué tiene que ver Ghenai con esto?

-        Yo les di a sus digimons.

-        ¡¿QUÉ?! ¡¿CÓMO PUDISTE HACER ESO?!- gritaron todos.

-        Prometieron que me darían vida verdadera, y ustedes no pueden hacer eso. Yo la necesito.

-        Entonces nos encargaremos de matarte cuando salgamos.- dijo Davis- no te servirá de nada tu vida.

-        ¿Cómo saben que vivirán?- pregunto el hombre [Voy a llamarlo “Jefe” para evitar confusiones].- Denme esos emblemas, y saldrán con vida y con sus digimons. No me los den, y descansaran para siempre. 

-        ¡Por más que tengas los emblemas no podrás ingresar!- gritó Cody, mientras golpeaba a un hombre cercano a el- Nunca podrán ingresar personas con el corazón tan maligno.

-        Tranquilízate, Cody.- dijo Melody- pero el tiene razón. No lograran nada.

-        A no ser que yo intervenga.- volvió a hablar Ghenai.

-        Traidor...- murmuró Tai- Te ayudaré a destruirlo, Davis.

-        O sea que... podrán entrar con los emblemas?

-        Si... denme los emblemas y estarán conmigo en la dominación del mundo, no me los den... y acabaré con ustedes y sus familias. Pero tendré los emblemas.

-        Tómalo.

-        ¡¿Qué haces Melody?!

-        No sirve de nada resistirse. Nos los quitarán de todos modos... siento... haberlos introducido en esto...- dijo mientras entregaba su emblema y algunas lágrimas resbalaban por sus mejillas.

-        Bien hecho, Me...- empezó el “jefe”, pero una patada de la misma en el medio de la cara lo calló.

-        ¡AHORA!- gritó Melody, y todos corrieron hacia sus digimons derribando todo a su paso.

En la confusión, Melody recuperó su emblema y, sacándole la laptop al hombre, corrió hacia sus amigos- escoltados por sus digimons- para introducirse al digimundo.

-        ¡Puerta al digimundo, ABRETE!- gritó Miyako- ¡Niños elegidos, VAMOS!-... pero nada pasó.

-        ¡¿Qué pasa?!

-        No podrán ingresar- dijo el jefe parándose- no acá, ni desde esa computadora. Pero ya que no quieren cooperar... díganme donde están las piedras.

-        Las piedras ya no están. No las encontrarán.

-        Te propongo un trato, Mel.

-        No me hablé con tanta familiaridad- dijo ella, muy fríamente.     

-        Está bien. Te propongo un trato, Melody Smith. Dejo que tus amigos y los digimon se vayan, pero te quedas y me llevas hasta las piedras.

-        ¡¿Cree que está loca?!- gritó Yamato.

-        Aceptó.- dijo Melody- llévenselos y déjenlos en paz. Yo me quedo.

-        ¡No vamos a irnos!

-        Váyanse.- Melody hizo una pequeña seña con el dedo que solo entendieron Andrew y Connor, y empujaron a todos hacia los hombres que debían sacarlos.

Todos se fueron dejando a Melody y el hombre solos.

-        Bien. Ellos estarán bien, no les pasará nada. Pero ahora, cumple con tu trato.

-        No los toquen por ninguna razón. Ellos no saben nada.

-        Ya me lo dijiste.

-        No les diré donde están.

-        ¡¿QUÉ?!

-        No las conseguirán, de cualquier forma. Nadie pude traerlas de vuelta. Ya les dije todo lo que se. Mátenme si es necesario.

-        Eso haré. Por tu incompetencia.

En la mano del viejo apareció una espada.

-        ¿Espadas? ¡Estamos en el siglo XXI, por favor! Cuchillos, espadas, ¿qué vienen ahora? ¿Shurikens?

Como toda respuesta, tres de estás pasaron a su lado y se incrustaron en la “pared” que al tocarla era aire.

-        Las armas de antes son más efectivas. Y... más dolorosas. Las nuevas te matan en el instante sin sufrir. No tiene gracia.

El viejo sacó la espada de su funda y la empuñó, mientras tanto...

 

-        ¿Matt? ¿Eres tu? ¿Dónde estamos?

-        ¿Sora? No lo se... sabía que no debíamos confiar en ese viejo, solo nos trajo a otros de estos calabozos o lo que sean. ¿Gabumon? ¿Biyomon?

-        Parece que estamos solos. Me pregunto como estará Melody...

-        Estará bien. No te preocupes.

-        Matt...

Matt comenzó a besarla, y estaban así cuando una voz les habló.

-        Son ustedes Yamato Ishida y Sora Takenouchi, cierto?

-        ¿eh? Tu eres... Brigitte, cierto?

-        Si, acompáñenme. Los llevaré con los otros...- murmuró algo que no llegaron a entender.

Brigitte parecía conocerse esos lugares como la palma de su mano, ya que en poco tiempo reunió a todos (incluyendo digimons).

-        Atrás de esta “pared” está Melody. Si nos apuramos, aún podemos salvarla.

-        Piensas... ayudar a Melody?- preguntó Andrew.

-        No te preocupes. Todos saldrán con vida.- simplemente respondió.

En su mano también apareció una espada, y con un simple movimiento la “pared” cayó, revelando al viejo todavía empuñando la espada y Melody quieta, esperando su destino.

-        ¡¿Cómo llegaron acá?!- rugió el viejo.

-        Yo los traje.- dijo Brigitte.

-        ¿Brigitte?- preguntaron ambos.

-        ¡Ya no quiero las piedras!- gritó la chica- ¡déjalos irse! ¡Ya no quiero más muertes!

-        Hija... está bien. No te daré las piedras ni los digimons. Pero este ya es mi juego. Me divierte demasiado, y voy a acabar con su vida... y la de los otros.

-        Sobre mi cadáver.- dijo Brigitte, parándose frente a Melody.- No destruyas a mi actriz preferida. No hagas sufrir al mundo.

-        Acabaré contigo si es necesario.- dijo- Si me hija se me interpone, debo acabar con lo que ayude a crear. ¡Ve a encontrare con tu madre en el infierno!

El viejo se lanzó con la espada en el alto, dispuesto a matar su hija y luego a Melody. Estas ni se movieron, pero cuando este iba a clavar la espada en el estómago de su hija, Melody la hizo a un lado y la espada se clavó en ella.

-        ¡MELODY!- gritaron todos aproximándose al charco de sangre que caía de la, ahora, muerta.

-        ¡Nunca te lo perdonaré!- gritó Brigitte, levantando un hacha- ¡Vete al infierno y deja a mi madre en paz en el cielo!

El viejo, aún contento por su obra, no pudo reaccionar a tiempo para moverse, y Brigitte le cortó la cabeza con el hacha. Esta cayó y rodó un poco. El cuerpo quedó en pie unos minutos, y luego cayó. [Culpen a “Las minas del rey Salomón” ya que estas me dieron la idea para esta parte] [Por cierto, si no lo han leído lo recomiendo].

-        Papá...- murmuró Brigitte- te lo merecías.

Cayó al suelo y comenzó a llorar. Connor se acercó y la abrazó, mientras murmuraba “No sufras por el pasado, no tendrás posibilidades de arreglarlo”.

-        Melody..,- murmuró Andrew, dando un último beso a los labios aún calientes de la chica.

Todos se alejaron un poco para poder recordar en tranquilidad y agotar su sufrimiento. 

-        Ya no sufran.- dijo una voz.- su sufrimiento es el mío.

Todos giraron para encontrar a la recientemente “muerta” Melody, sin ningún rasguño.

-        ¿Me. Melody?- preguntó Andrew- ¿Cómo es que estás...?

-        ¿Viva?- preguntó ella, sentándose en el suelo.- Un poco.

-        ¿Un poco?- preguntó Catherine

-        Un poco.- Dijo esta- la vida no es mía, es de las piedras. Ellas me revivieron.

-        ¿Las... piedras?- preguntó Connor.- ¿Mi piedra también?

-        Si. Ambas. Leí algo en algún libro antiguo, ahora lo recuerdo. Las piedras tienen la capacidad de revivir una vez a quien las tenga. Pero, de todas formas, es como que no viva. No es MI vida, es como una vida compartida.

-        ¿Una vida compartida?- preguntó Ken.

-        Si. Una vida compartida. Las piedras me la dieron, la comparto con ellas.

-        ¿Las piedras tienen vida?- preguntó Brigitte.

Melody sonrió a la chica y continuo.

-        No exactamente. Son un objeto. Los objetos no tienen vida. Pero estas son especiales. No son piedras comunes, como ya saben. Los poderes que guardan pueden darles conciencia en algunos momentos. Estas piedras proviene del digimundo, están hechas con “algo” del digimundo. Hay más de estas, pero solo una llego a la tierra, hace miles de años. La Piedra Única, como solían llamarla, se partió, y las partes fueron pasando por diversas manos y civilizaciones, hasta llegar a los egipcios. Estos descubrieron su poder y quisieron ocuparlo para el mal. Pero Ptolomeo guardó la piedra, y esta fue pasando por su familia hasta llegar a Cleopatra. Iba a usarla para tener el poder, pero el poder se fue de su control y terminó matando a su hermano. Consiguió el poder que tanto había deseado, pero no uso las piedras jamás. Estas habían matado a su hermano, y eso no se lo perdonaría jamás. Las tuvo bien guardadas, para que nadie las encontrara, y cuando se hizo picar por una áspid, mando enterrar las piedras en el desierto. Pero el desierto se mueve, y, pasados muchísimos años, las piedras fueron encontradas por una niña. Esta se llamaba Andrea Cuccelo. Ya estamos en la edad Moderna. Sin saber nada de su poder, las llevó por que eran “muy lindas”. Descubrió su poder, pero se asusto y las guardo. Al cabo de un tiempo las olvidó, y las piedras quedaron en el olvido. Se cree que alguien las encontró, y las trajo aquí, a Francia. Las piedras habían pasado por muchas cosas, y su poder se debilitaba. Un poco más, y terminarían siendo piedras comunes. Pero nació la elegida. La elegida era, como Cleopatra y Andrea, quien encontraría las piedras y descubriría su poder. Esa persona era... yo.- Todos soltaron un grito ahogado.- Pero yo nunca encontré las piedras. Ellas me encontraron. Ahí termina la historia, yo debo escribir lo que sigue.

-        ¿Y como es que yo tengo una piedra?- preguntó Connor.

-        Una mitad te eligió. Pero no se porqué. Si muriera ahora, una se debilitaría por completo, y si una piedra muere, la otra también. Así que me dieron parte de su poder. Es lo único que se.

 

Salieron de allí, pero nunca nadie conoció la historia verdadera, salvo los que estuvieron allí. Brigitte pidió disculpas a Melody, pero estas no las necesitaba, ya que la había salvado. Se volvieron muy buenas amigas. Los digimons volvieron al digimundo, y los chicos de otros países a los suyos. Catherine y Melody se conocían desde siempre, pero nunca dijeron que había sido el “No voy a dejarte sufrir esta vez”. En cuanto a los elegidos japoneses, pasado un tiempo volvieron a su país. Melody cambió. Perdió su capacidad de reír, apenas si sonreía de vez en cuando. Estaba muy melancólica, había dejado atrás la parte “niña” que conservaba. Ahora veía las cosas desde otro punto de vista. No todo era alegría y diversión, como lo era antes. Pero los esfuerzos de Andrew, Connor, Brigitte y Catherine la sacaron del mundo que había creado, para devolverla al real. No volvió a ser como antes, pero ahora se divertía. 

 

-        Hola Sora- dijo Matt, sentándose a su lado.

-        Hola Matt- saludó ella.

Se mantuvieron un momento en silencio. Hacia más de un mes que habían vuelto de Francia, y todos los domingos se reunían en un parque, ya que prácticamente era el único momento en que se podían ver.

Sora se levantó y extendió su mano a Yamato. Tenía un anillo. Pero no era uno común. Los emblemas del amor y la amistad estaban grabados en rubí.

El se levantó, asombrado.

-        ¿Ya lo has decidido?- preguntó

La chica asintió con su cabeza.

-        Gracias, Sora.- murmuró, antes de besarla- Prometo ser el mejor esposo del mundo.- terminó.

 

FIN

 

Notas: Holas!!!!!!!!!!! Hace más de 5 meses que empecé este fic! De verdad me tarde, ne? Bueno, para los que querían una continuación, aquí está. Se lo dedico a Angie, Sorita o como quieran llamarle, ¡espero que te guste! Tal vez sea la última parte de esta saga. Tal vez haga que Melody consiga vida propia. Tal vez... no importa. La verdad es que este fic me gusto, de todos los que hice es el único del que disfruté, y me gustó mucho las partes con sangre. Tal vez deba comenzar a escribir fics de Rurouni Kenshin... C, C & C a [email protected] 

 

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