Popeye, el marino más célebre y querido de América, tras estar 70 años disputando por su amor contra el perverso Bruto, llevó a su novia de toda la vida hasta el altar el pasado 3 de marzo. Se casaron en un álbum especial que ha contado con numerosos detractores, los fans más puristas del popular cómic. "La boda de Popeye y Olivia"es una edición limitada, publicada por Ocean Comics de Rhode Island y se vende a 2,75 dólares. Un delegado de King Features Syndicate, que tiene los derechos de distribución del héroe marino, garantiza que Popeye seguirá soltero en la tira que publican a diario periódicos de todo el mundo y también en los nuevos cómics y en la serie televisiva. El álbum de la boda "es sólo un sueño. En -la vida real- no permitiremos que esto suceda".
Popeye nació el 17 de enero de 1929. Lo creó el dibujante E.C. Segar, que publicaba una tira titulada "Thimble Theatre". El marino fumador de pipa, come espinacas para adquirir una fuerza grandiosa y se enfrenta al villano Bruto para proteger a la debil Olivia.
El triángulo de sus relaciones crea la mecánica de la tira, que carecería de sentido de otra manera. El club de fans de Popeye no ha aceptado este enlace. El cofundador Mike Brooks cree que se ha deshonrado el espíritu del fuerte marino por negocios publicitarios. No entiende cómo en Ocean Comics han osado a dibujar a un Popeye pelirrojo, con traje y en el altar. Lo mismo piensan sus vecinos de Chester (Illinois), el pueblo de Segar (1894-1938). Aluden a la ruina que supuso que en 1987 Hanna-Barbera también casó a Popeye con Olivia. El público nunca toleró que su héroe fuese un convencional padre de familia.
Segar nació en Chester, Illinois, el 9 de diciembre de 1894, pero comenzó como dibujante en Chicago, a los 18 años. En 1919 lo contrataron de Nueva York y allí se estableció. Thimble Theatre comenzó siendo un melodrama, pero como tuvo mucho éxito, el dibujante decidió poner el eje de la trama en unos personajes bien definidos: es así que surgieron Olive Oil (Olivia), su hermano Castor y Ham Gravy.
En 1929 una empresa de espinacas en conserva se propuso algo que parecía imposible: hacer que los chicos comieran espinacas. Esta tarea casi quimérica requería de un personaje muy popular. La responsabilidad recayó en Segar. El 17 de enero de aquel año, el dibujante norteamericano incluyó un personaje más en el popularísimo Thimble Theatre: Popeye, the sailor (Popeye, el marino) que, por supuesto, terminaría imponiéndose hasta darle su nombre a la historieta.
Popeye era un personaje muy rústico, que basaba todos sus argumentos en u- nos puños durísimos y una manía por destruir a piñas a sus oponentes. Por supuesto, no tenía misterios ni secretos. Es así que todos sabían que Popeye se volvía indestructible cuando comía espinacas, algo que estaba al alcance de todos. Sin embargo, es incomprensible por qué los adversarios del marino no comían ellos también estas verduras.
Por supuesto, la imagen de Popeye era ideal para la guerra, de modo que cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, este marino apareció en los afiches con que la armada norteamericana llamaba a los jóvenes a sumarse a la lucha. En 1933, los hermanos Max y Dave Fleischer - creadores también de Betty Boop, entre otros- llevaron a este violento marino al cine, en forma de cortometrajes de dibujos animados. Entre ese año y su final, en 1957 se realizaron 229 cortos y 3 mediometrajes, con un resultado bastante desparejo. A los Fleischer les siguieron en la dirección Isadore Sparber, Dan Gordon, Seymour Kneitel, Bill Tytla y Dave Tendlar. Her honor, the mare -de 1943- es la primera aventura de Popeye en dibujos animados que apareció en color. A partir de allí, 106 filmes siguieron ese camino, aunque la mayoría de estos nuevos cortos fueron remakes de la época anterior, en blanco y negro.
El otro gran paso del personaje fue en 1980, con la película que, justamente, se llamó Popeye. Aquí, por primera vez el marino tuerto cedió su figura a un actor de carne y hueso. El film, dirigido por Robert Altman escrito por Jules Feiffer y protagonizado por Robin Williams (Popeye) y Shelley Duvall (Olivia), tuvo críticas bastante dispares. Los críticos franceses, por ejemplo, lo elogiaron mucho, mientras que los norteamericanos lo destruyeron.