CAPÍTULO 13: DEL RETORNO DE LOS NOLDOR
DEL RETORNO DE
LOS NOLDOR
Cuando los Noldor llegan a la Tierra Media el fuego de las naves quemadas no es
sólo visto por Fingolfin, pues los servidores de Morgoth también están alerta.
Fëanor se dirige al lago de Mithrim. Aquí son atacados por el ejército de
Morgoth, tiene lugar la Segunda Batalla de las Guerras de Beleriand. Esta es
ganada por los Noldor, aunque a un alto precio, pues Fëanor es herido
mortalmente, tras hacer jurar a sus hijos que continuaran con la venganza,
muere.
Morgoth atrapa a Maedhros. Propone soltarle si los Noldor dejan la lucha. Pero
el juramento no se lo permite, por lo que Maedhros es colgado por la muñeca en
un precipicio de Thangorodrim.
El pueblo de Fingolfin llega a la Tierra Media. Se instalan a orillas del Lago
Mithrim. La relación con los Noldor no es buena. Esto alegra a Morgoth. A pesar
de ello, el hijo de Fingolfin, Fingon, decide ayudar a Maedhros, pues en Valinor
les unía una gran amistad.
Cuando llega a Thangorodrim descubre a su amigo . Viendo que no puede hacer nada
por él, a petición suya, decide acabar con su vida, lanzándole una flecha.
Cuando se dispone a hacerlo Manwë acude en su ayuda, enviando a Thorondor, Rey
de las Águilas. Lleva a Fingon ante Maedhros, como no puede librarle de las
cadenas le corta la mano y son llevados por el Águila a Mithrim.
Tras recuperarse Maedhros decide que sea la casa de su salvador la que reine
sobre los Noldor en la Tierra Media.
Thingol no da la bienvenida a los Noldor. Angrod se entrevista con el rey, quien
le dice que no deben morar en Doriath. Se pueden instalar fuera de sus confines,
en Hitlum y en Dorthonion. Angrod no le cuenta nada de la matanza de Alquälonde
ni del Juramento de Fëanor.
Cuando informa de ello a los Noldor, algunos no lo toman bien, sobre todo
Caranthir, que ofende a Angrod y a la casa de Finarfin. Los Noldor se ven
divididos: Maedhros con su hermanos, se dirige a la Colina de Himring, donde
guardan la frontera. Por su parte, Caranthircon sus seguidores se dirige al Ered
Luin. Allí se instalan y crean lazos comerciales con los enanos.
El tiempo pasa. Las fronteras están pretejidas contra Melkor y hay felicidad.
Turgon y Finrod se encuentran en el Río Sirion y Ulmo les sume en un profundo
sueño, dándole a cada uno un mensaje. Desde entonces se encuentran inquietos.
Finrod, aconsejado por Thingol, se dirige a las Cavernas de Narog y allí
comienza a construir recintos y armerías a imagen de Menegroth. Allí instaló su
morada, en Nargothrond, y para él fue labrado el Nauglamír, el collar de los
enanos.
Su hermana, Galadriel, permaneció en Doriath, donde habitaba Celeborn, su
enamorado.
Turgon se encuentra en Nevrast. Allí se le aparece Ulmo y le guía hasta
descubrir el Valle de Tumladen. Regresa a Nevrast, donde comienza a planear la
construcción de una ciudad, en el Valle Escondido, a imagen de Tirion.
Entonces Morgoth decide atacar de nuevo. Tiene lugar la Tercera Batalla de las
Guerras de Beleriand. De nuevo vencen los elfos, y deciden sitiar Angband. Este
sitio durará cuatrocientos años. Durante todo este tiempo no todo fue paz, pues
Morgoth hizo incursiones, de vez en cuando, en los reinos élficos. En una de
ellas intervino Glaurung, el Dragón. Pero aún era demasiado joven y fue vencido.
Huyo y volvió junto a su amo.
Beleriand prosperaba y se enriquecía. Algunos Noldor y Sindar se fundían en un
solo pueblo.